Yoel Romero pudo combatir vs. Weidman antes del COVID-19. ¿Lo hará ahora en la Florida?
Yoel Romero estuvo en las boletas antes del coronavirus. El nombre del cubano se barajó para una revancha contra Chris Weidman el 9 de mayo en la UFC 250, un evento que debió ocurrir en Brasil antes de que la pandemia obligara a cancelar varias carteleras.
El Soldado de Dios estaba sopesando la oportunidad de aceptar la oferta de un hombre al cual había derrotado hacía cuatro años con una patada voladora, aunque todo dependía de la luz verde de los médicos tras sufrir una lesión en un hueso orbital.
Weidman, por su parte, había dicho que sí.
“Nos ofrecieron a Weidman para nuestra próxima pelea, pero Yoel tenía una lesión orbital y estaba esperando a ver si le daban el permiso médico para combatir el 9 de mayo, y luego cancelaron el evento’’, comentó Malki Kawa, manager de Romero en un Instagram Live.
Si algo bueno puede sacarse de este letárgico momento para los deportes de combate, en el caso de Romero, es que cualquier problema de salud ya debe haber desaparecido, dejándolo todo listo para su reaparición dentro de la nueva y apilada programación de la UFC.
Dana White, presidente del circuito de Artes Marciales Mixtas, anunció el viernes que Jacksonville acogerá tres carteleras en ocho días, el 9, 13 y 16 de mayo, además de otras en camino; mientras que la llamada “Fight Island’’ estaría abierta a los guerreros internacionales de la UFC en junio.
El Estado de la Florida adjudicó el calificativo de “deporte esencial’’ a la UFC y White no perdió tiempo -como le sucedió en California el 18 de abril- para montar su tienda en Jacksonville. La primera cartelera contará con dos peleas de título mundial: Tony Ferguson vs. Justin Gaethje y Henry Cejudo vs. Dominick Cruz.
De las otras dos veladas apenas se tienen detalles, pero White afirmó que se trabaja a marchas forzadas para tenerlas a punto y con un número de estrellas capaz de captar la atención de la teleaudiencia. ¿Podría estar Romero en alguna de ellas?
Una semana antes de que el país comenzara a echar el cerrojo deportivo y social, Romero cayó el 7 de marzo en una pelea cerrada ante el campeón mediano Israel Adesanya, pero confirmó su deseo de continuar combatiendo más allá de sus 42 años.
Después de tres derrotas que pudieron irse de cualquier lado, Romero necesitaría al menos un par de triunfos para contemplar nuevamente la posibilidad de retar al campeón de la división y el choque revancha contra Weidman tendría bastante sentido para levantar bandera.
A pesar de esas derrotas, la figura de Romero sigue siendo de las más reconocidas y respetadas por la afición de la UFC. Aunque no habrá público en las veladas de la Florida, el de Pinar del Río es de esos guerreros que ha cultivado una audiencia nacional e internacional. No depende de una multitud en la arena.
Y si no es para mayo, lo importante es que la UFC no va a cesar en sus empeños por cumplir con su programación anual con ESPN. De modo que si los boxeadores apenas poseen idea sobre cuándo volverán al ring, los guerreros de MMA sí saben que pueden ser llamados de un momento a otro a la jaula.
Romero debe ser uno de estos.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2020, 0:15 p. m..