Alí, Mayweahter...Notorius, el mejor hablador de basura de estos tiempos, ataca a los campeones ligeros de la UFC
Todavía no se apagan los ecos de la UFC 249 y llega el estruendo desde Irlanda. Aún no se acostumbra a ser llamado campeón -interino- Justin Gaethje, cuando las palabras de Conor McGregor retumban como salvas de futura pelea. Nadie absolutamente nadie, vende un enfrentamiento como el “Notorious’’.
McGregor se desbocó en Twitter y arremetió no solo contra el rey interino luego de su victoria sobre Tony Ferguson el sábado en la Florida, sino que enfiló sus cañones contra su némesis y verdugo, Khabib Nurmagomedov, revolviendo el avispero de las redes sociales.
“Voy a descuartizarte’’, escribió McGregor a Gaethje, quien ahora espera enfrentar a Nurmagomedov en el verano. “Tus dientes. Me los voy a poner en una maldita cadena. ¿Hablas de mis capacidades como padre? Estas jodidamente muerto’’.
Con toda seguridad, McGregor no olvidó una comentarios de Gaethje en septiembre del 2019 cuando afirmó que el guerrero más prominente y conocido de la UFC era una “basura como padre y esposo’’, algo que evidentemente el “Notorius’’ se guardó para responder en su justo momento.
Ese momento llegó. Y McGregor busca redirigir la atención del circuito de artes marciales mixtas hacia un enfrentamiento con el nuevo campeón de las 155 libras, a pesar del compromiso con Nurmagomedov, quien se encuentra en cuarentena en su natal Daguestán, Rusia.
Nurmagomedov, por su parte, tampoco escapó a la masacre verbal de McGregor.
“Khabib, eres una absoluta decepción’’, comentó McGregor. “Escurriéndote, escondiéndote como una rata. Como he dicho muchas veces. Como se ha visto muchas veces. A través del cristal se ha confirmado lo que siempre se ha sabido. Una decepción a la pelea real’’.
Quien sabe cuándo y contra quién pelee McGregor, pero no cabe duda de que sabe robarse los reflectores, aunque se encuentre del otro lado del Atlántico. Es el mejor exponente -al menos en estos tiempos- de eso que suele denominarse en el mundo de los deportes un “hablador de basura’’.
Muhammad Alí supo aprovechar ese arte, a pesar de ciertos excesos que no le hicieron bien a su leyenda; Floyd Mayweather supo refinar sus ataques para convertirse en el deportista mejor pagado de la pasada década. McGregor le ha sumado ese aire tan posesivo, de autoconfianza, de los nativos de su isla. Una guapería despreocupada que levanta asombros, sonrisas y quizá algún miedo.
No todos saben hacerlo bien o se propulsan por caminos diferentes como los casos de Ricardo Mayorga o Adrien Broner. Caer en gracia no se compra en la botica, pero cuando la “basura’’ cala en los aficionados viene con ella un maná financiero que se refleja en las compras de boletos y de PPV. En esto McGregor resulta un maestro.
Como prueba ahí está la pelea entre él y Mayweahter, dos de los mejores en sus deportes y en la incontinencia verbal. Ese combate se vendía solo, pero ellos hicieron su parte, vendieron el personaje y al final los números no mintieron: $600 millones en ganancias, cuatro millones de Pagos Por Ver. La segunda pelea más lucrativa de la historia.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2020 a las 9:15 a. m..