El adiós de Bones puede sacudir hasta los huesos la UFC. Y ya van dos campeones que renuncian
El problema ha llegado a punto de ebullición. Mientras las calles de América arden por otro motivo diferente, los puentes entre la UFC y su mayor estrella parecen estallar en llamas que por el momento lucen inapagables. Jon Jones deja vacante su título ligero pesado y parece que va en serio.
Una semana entera llevaba “Bones’’ atrincherado contra el presidente del circuito de artes marciales mixtas, Dana White, en un intercambio de salvas que fue subiendo de tono y que ha terminado, por el momento, con la salida voluntaria de quien para muchos es el mejor que jamás haya visto un octágono de la UFC.
“Al título ligero pesado le digo, Vine, vi y vencí’’, escribió Jones en su cuenta de Twitter, una red social que ha utilizado para transmitir su frustración con White y la UFC. Mientras que en otro comentó: “Bones fuera’’.
Fuentes cercanas a Jones aseguran que su partida va en serio, lo cual sería un golpe fuerte para la UFC que hace un par de semanas vio como otra estrella de gran magnitud, Henry Cejudo, también se despedía por malestares similares: la manera en que la disciplina paga a sus principales figuras.
Pero si en el caso de Cejudo la separación fue más o menos amigable, en el caso de Jones se ha tratado de una batalla verbal en toda la línea, en la que el campeón llegó a tildar de mentiroso a White por haber sugerido que buscaba una suma exorbitante de dinero para enfrentar a Francis Ngannou.
White llegó a comentar que Jones pidió una bolsa similar a la de Deontay Wilder, unos $30 millones, contra Tyson Fury, para medirse al poderoso Ngannou, algo que fue negado tajantemente por el rey ligero pesado, quien tomó esa declaración como un intento de manchar su legado.
“No seas un mentiroso’’, escribió Jones en Twitter el viernes, cuando parecía que la relación volvía a la normalidad. “Mi reputación ya ha recibido suficientes golpes. Dijiste que soy el mejor de todos los tiempos y todo’’, destacó Jones.
Como si fuera poco, White fue más lejos y apuntó que ya bastante estaba manchado el legado de Jones por sus repetidos problemas con la ley, además de recalcar lo de los $30 millones: “Ser el mejor de todos los tiempos no significa que obtienes $30 millones. Es poder vender’’
White ha afirmado en repetidas ocasiones que Jones es el mejor peleador de MMA de todos los tiempos, y agregó que cree que Jones podría haber logrado mucho más si no fuera por sus problemas fuera del octágono, pero eso no significa que sea blando en su posición.
De sobra es sabido que White siempre se ha caracterizado por ser duro en la conducción de la UFC, de no ceder a reclamos ni retos, mucho menos a ultimátums, pero no cabe duda que un adiós de Jones afecta a su empresa en momentos donde la economía no vive tiempos de bonanza.
¿Va en serio lo de Bones? Esto puede sacudir hasta los huesos a la UFC.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2020, 6:37 a. m..