Todo favorece a Kamaru Usman vs. Jorge Masvidal en la UFC 251, y sin embargo...
Todas las estadísticas favorecen al campeón. Todas las circunstancias apuntan de manera favorable a la Pesadilla de Nigeria. Todos los libros de apuestas se inclinan de manera notable de parte de Kamaru Usman. Lo más cómodo sería declararlo de antemano el seguro ganador contra Jorge Masvidal.
Y sin embargo...
Usman es el claro favorito. No solo estamos hablando de un guerrero soberbio en lo técnico, sino de un luchador incesante que suele abrumar a sus rivales y ha mejorado notablemente su striking. El africano supera al “Gamebred’ de Miami en estatura y alcance. El viento no puede soplar más a su favor en la UFC 251.
Masvidal exhibe una defensa contra el derribo exitosa en un 78 por ciento, pero cuando le exigen demasiado en ese sentido puede mostar grietas. Fue llevado al piso cuatro veces por Demian Maia y en tres ocasiones por Ben Henderson y una vez por Lorenz Larkin en sus 13 derrotas.
Imagínense lo que puede hacer un luchador -una estrella desde sus tiempos universitarios- de la talla de Usman que en una pelea contra Rafael Dos Anjos le propinó 12 takedowns. Cuando se pone en modo bestia, es la mejor imitación de Khabib Nurmagomedov en las artes marciales mixtas.
Solamente una vez Usman ha estado debajo en las apuestas: cuando retó por el título al entonces sólido campeón Tyron Woodley. En el resto de sus presentaciones, los forjadores de línea en Las Vegas lo han colocado de favorito, como sucede en este caso de Masvidal.
¿CÓMO IMAGINAR LA PELEA?
Usman, claro está, intentará llevar la pelea al piso. Masvidal, por su parte, intentará desde bien temprano colocar sus combinaciones letales, a la vez que prestará atención a cualquier movimiento de su oponente para ganarle la espalda y someterlo lo más temprano posible.
Después de su triunfo por nocaut ante Colby Covington -otro excelso luchador-, Usman viene confiado en su poder y durante los primeros minutos no tendrá ningún problema en intercambiar con Masvidal y es aquí, en estos momentos, donde el cubanoamericano debe aprovechar sus ventajas en velocidad y táctica de boxeo.
En este punto, Usman se percatará que en el juego de pie no podrá llevar el pulso de la acción como él desea y entonces se dedicará por entero a buscar las piernas de Masvidal para derribarlo. ¿Cómo no aprovechar esa fortaleza cuando promedia 3.44 takedowns por cada 15 minutos?
FACTORES A TENER EN CUENTA
El tema del peso: Masvidal voló de Las Vegas a Abu Dhabi con un peso de 191 libras -según sus propias palabras- y ese intento de recortar hasta las 170 podría consumirle mucho esfuerzo y drenar su fortaleza. Aunque su equipo de trabajo considera que no habrá problema.
El tema del campamento: desde que se encerrara en American Top Team a preparar su estrategia contra Usman, Masvidal se vio envuelto en una discusión de dinero con el alto mando de la UFC y luego vio cómo era sacado de la pintura en favor de Gilbert Burns. Dustin Poirier reveló que nunca dejó de entrenar, que realizó sparrings con él y otros buenos luchadores. ¿será suficiente?
El tema del entrenador: todos saben que Paulino Hernández es el hombre más cercano a Masvidal, que lleva mucho tiempo a su lado, pero perder a Mike Brown debido a una infección de COVID-19 no es cosa de tomar a ligera. El técnico de American Top Team lleva un mundo de experiencia y un choque de título mundial su presencia era una garantía.
¿QUIÉN GANA?
Una vez más, lo fácil es decir Usman de una vez por todas, pero Masvidal trae ese aire de lo impredecible, de lo desconocido. Usman es superior en técnica y físico, pero el de Miami lleva en estos trajines mucho tiempo y lo ha visto todo. En seis de sus últimas siete peleas iba de “underdog’‘, no era el favorito. Usman debe ganar . Todo le favorece.
Y sin embargo.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de julio de 2020, 7:38 a. m..