Yoel Romero cae en su debut en Bellator, ¿será el fin de la leyenda cubana de dos siglos?
Yoel Romero ha desafiado el tiempo demasiadas veces, pero al tiempo no lo puede vencer ni el propio Soldado de Dios. El legendario guerrero cubano, uno de los más grandes de todas las épocas, sufrió un duro golpe al caer por decisión dividida en su debut con la empresa Bellator ante el talentoso Phil Davis.
Mucha expectativa existía para ver cuánto le quedaba a Romero en el tanque de la resistencia a los 44 años, pero evidentemente quedó claro en San José, California, que la carrera del ídolo de Pinar del Río estará más cerca del final, aunque todo dependerá de lo que determine Bellator, que parece dispuesta a darle una nueva oportunidad.
A diferencia de Israel Adesanya, Davis se paró en el medio de la jaula y no se dedicó a atacar desde la periferia y aunque muchos de sus golpes se quedaban en la guardia del cubano, su volumen de ataque fue superior en el primer round del combate.
Para el segundo asalto la acción se intensificaba de manera dramática y, cuando parecía que Romero igualaba el nivel de entrega, llegaba el primer takedown de parte de Davis antes de que sonara la campana, pero los derribos seguirían llegando - y de manera repetida- en el tercer asalto y desde bien temprano.
Romero nunca pudo establecer un ritmo ante un Davis mucho más joven y que le superaba dos pulgadas en estatura y seis pulgadas en alcance, ventajas físicas que utilizó muy bien para separarse del cubano, quien pensó -por sus quejas al final del encuentro- que este choque estaba pactado a cinco rounds
Baste decir que en toda su carrera combinada en Strikeforce y UFC, a Romero solo lo habían derribado en ocho ocasiones y en esta Davis lo llevó cinco veces al suelo.
A pesar de todo, el hecho de que Romero se haya mantenido relevante frente a la atención de millones de aficionados de las artes marciales mixtas resulta un premio en sí mismo y un testamento de lo que ha significado para los deportes de combate durante más de dos décadas.
Parece increíble que el gladiador de Pinar del Río ganara su primera Copa del Mundo en Stillwater 1998 y su primer mundial amateur en Ankara 1999, para no hablar ya de la plata olímpica en los Juegos de Sidney 2000. ¿Quién iba imaginar que más dos décadas más tarde aún sería un atleta importante?
Si al mismo Romero le hubieran dicho en ese 1998 que en el 2021 su nombre estaría en boca de todos, quizá se hubiera reído en la cara del mensajero, aunque quizá haya escrito el último capítulo de su carrera ante un Davis, quien apenas era un adolescente cuando cuando Romero se alzaba en aquella Copa del Mundo y se entronizaba como uno de los mejores del orbe en la lucha.
Romero debió ser parte del Grand Prix ligero pesado de Bellator, pero una lesión en un nervio del ojo le impidió combatir contra Anthony Johnson en la fase inicial, donde Davis caía por decisión unánime ante el campeón vigente del circuito, el ruso Vadim Nemkov.
Durante la conferencia de prensa previa al evento, Romero había comentado que deseaba ser como Bernard Hopkins y pelear hasta los 50 años, pero no cabe duda de que esta derrota le hará reconsiderar todos los elementos para tomar una decisión entre seguir adelante o colgar los guantes de una vez y por siempre.
Sea lo que sea, Romero pasará a la historia como uno de los más grandes artistas marciales que se retiró sin conquistar una corona del mundo, alguien que tensó su cuerpo y su mente más allá de lo posible para ser un héroe de dos siglos.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de septiembre de 2021, 0:36 a. m..