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¿Aburrido de la playa y el barbecue? Descubra el Miami ‘oculto’ este fin de semana feriado

Una familia procedente de Alemania visita el Monasterio español en North Miami Beach, una de las joyas con que cuenta esta ciudad.
Una familia procedente de Alemania visita el Monasterio español en North Miami Beach, una de las joyas con que cuenta esta ciudad. Allison Diaz

El fin de semana de Labor Day es uno de los más difíciles para entretener a la familia. Las playas alrededor de Miami, que siempre han sido una opción para divertirse en los feriados, este verano no están muy apetitosas.

Las algas que inundan la orilla, los altos niveles de bacterias y la marea roja, sobre todo en la costa oeste, que afecta a las playas del Golfo, provocan que uno lo piense dos veces antes de llenar el maletero de sombrillas, bloqueador solar y botellas de agua para pasar un día en la arena y en aguas con sustancias de “dudosa procedencia”.

Y ni qué decir del tráfico que colapsa los elevados que conectan con Miami Beach y Key Biscayne, y los cuellos de botella que se forman a la hora de salir de la playa.

Así que si lo que busca es entretenimiento para la familia, más allá del típico barbecue en el patio, considere estas opciones, ideales para los que se quedan en “staycation” este fin de semana.

Puede ser la oportunidad de visitar algunos tesoros “ocultos” y otros un poco más conocidos pero no gastados del sur de la Florida.

Monasterio español en North Miami Beach: The Ancient Spanish Monastery, como va a encontrarlo si hace una búsqueda en Google, es un pequeño pero exquisito monasterio del siglo XII, construido originalmente en Sacramenia, una localidad de Segovia, para alojar a monjes de la orden del Císter y dedicado a su fundador, San Bernardo de Clairvaux.

En 1925, el millonario William Randolph Hearst –el del Ciudadano Kane– compró el claustro y algunos edificios del monasterio y envió las distinguidas piedras, protegidas por heno, en más de 11,000 cajas de madera, para Nueva York. Por un mal golpe de suerte, Hearst tuvo que vender su colección al enfrentar problemas financieros y las cajas permanecieron durante 26 años en un almacén de Brooklyn.

La historia continúa, pero lo mejor es que la escuche al visitar el monasterio. El gran reto fue cómo armar aquel gran rompecabezas de piedras numeradas y cómo el sueño enloquecido de un multimillonario excéntrico llegó a la Florida.

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El Monasterio español fue traído desde Segovia a Nueva York en miles de cajas que contenían las piedras numeradas. Armarlo fue un rompecabezas que resultó en un privilegio para Miami, que tiene esta pequeña joya. Sarah Moreno El Nuevo Herald

Para el curioso turista, el Monasterio, en cuya capilla se oficia misa los domingos, es una esquina de paz en esta bulliciosa ciudad, con jardines y amplios pasillos monásticos que uno se imagina recorriendo mientras lee El nombre de la rosa o un poema de Fray Luis de León. “Qué descansada vida”...

Los sábados y domingos ofrecen tours guiados a la 1 p.m.

16711 West Dixie Highway North Miami Beach, info@SpanishMonastery.com 305-945-1461.

Mercadito de Coconut Grove: Los mercaditos son uno de los tesoros más evidentes y quizás no tan visitados como se merecen. Los Farmer Markets se montan en diferentes puntos de la ciudad y funcionan en distintos meses del año.

El Coconut Grove Farmers Market está abierto esta temporada los sábados de 10 a.m. a 7 p.m. Si disfruta conocer a los productores y comerciantes locales, si caminar al sol mañanero es lo suyo, pues enfile el GPS para allá. Generalmente, tienen entretenimiento para los niños y ventas de artesanías y arte, en algunos casos.

Se pueden probar comidas exóticas o comprar frutas y vegetales frescos. También es popular el agua de coco y la comida hindú en el puesto Nisha’s Flavor of India. Tiene una buena cantidad de seguidores el helado vegan de Glasers Farms.

3300 Grand Ave., Coconut Grove.

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FunDimension es un complejo de entretenimiento en Wynwood que cuenta con carritos locos, videojuegos y un área de juego exterior para que los niños se ejerciten. Archivo el Nuevo Herald

FunDimension: Este complejo de entretenimiento, con máquinas de juegos, carritos locos y laberintos de sogas y barras para que los niños y preadolescentes gasten energías y se diviertan con lo que a ellos les gusta es aun poco conocido en Miami.

Y esa puede ser una de sus ventajas. Ubicado en Wynwood, en una de esas antiguas naves comerciales reconvertidas que le dan el sabor urbano y artsy a la zona, está tan cerca de los murales para convencer a los chicos de admirarlos en una escapadita y tan lejos como para que no agobie la horda de turistas.

Se me olvidaba. La hamburguesa de aquí no es uno de esos engendros que suelen vender este tipo de lugares dedicados a los videojuegos. Son buenísimas y hasta tienen champiñones. Algún premio tiene que haber para la paciencia de los padres que se pasan la tarde entre luces de neón y ruidos de aparatos.

2129 NW 1 Court, Wynwood, 786-360-1766.

Pista de patinaje en Kendall: Kendall Ice Arena está en uno de esos centros comerciales del sur de Miami que no tienen ni una pizca de glamour. El interior de este sitio que tanto le gusta a los niños y adolescentes ofrece muy poco en cuanto a decoración. Más bien diría que le hace falta una renovación. Urgente.

Pero todo sacrificio tendrá su precio cuando vea a los chicos ponerse los patines y con tremenda seriedad entrar a la pista para comenzar a caerse. Después de un rato le cogen el golpe y parecen expertos. A algunos se les da muy bien desde el principio, y patinan tomados de la mano o haciendo alguna que otra pirueta para que los note alguien. Quién se atreve a criticarlos, están en la edad de querer gustar y allí es un buen lugar para dejarse ver.

Ojo: lleve abrigo que soplan vientos polares aunque afuera el sol raje las piedras.

10355 Hammocks Blvd, Miami, (305) 386-8288.

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Little Farm esuna granja en el sur de Miami donde los niños pueden acariciar a los animales y montar en pony. ALLISON DIAZ FOR THE MIAMI HERALD

Little Farm Florida

Como no vivimos en Boise ni tenemos cabras pastando en el jardín frente a la casa, esta granja en el sur de Miami puede ser la miniexcursión soñada. Está lejos, pero vale la pena el viaje. Por suerte, la llamada es local, no de larga distancia, aunque se sienta como que está a punto de llegar a Los Cayos.

La granjita es lo que se llama un petting zoo, un lugar donde se pueden acariciar animales de granja, cabras, chivas, conejos y similares. Más allá de la pena que le pueda dar por esos animalitos, tan profundamente “queridos” por los niños, piense en lo que ellos disfrutan. También se puede estar presente cuando los cuidadores los alimentan, y lo mejor, dar una vueltecita en ponies.

13401 SW 224 St, Miami, Goulds, (305) 258-3186.

Otras ideas: pase la fiesta en la piscina de un hotel, muchos preparan grandes eventos con varios DJ. Vaya a un restaurante familiar con una comida conocida pero con un twist más arriesgado, como Finka Table and Tap (14690 SW 26 St.) o láncese con algo más romántico, quizás con vista al mar.

Siga a Sarah Moreno: @SarahMorenoENH



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