‘La verdadera historia de Pedro Navaja’, un musical que sigue vigente
Con un elenco de más de 25 actores, cantantes y bailarines el musical La verdadera historia de Pedro Navaja ocupará el escenario del Koubek Center del Miami Dade College a partir del viernes 5 de abril bajo la dirección de Edgar García.
La producción de Teatro Prometeo narra las andanzas de un matón de barrio, quien es ultimado por una prostituta que, tras ser herida por él con un puñal, decide despedirlo de este mundo apretando el gatillo.
El elenco está encabezado por Beatriz Valdés y los cantantes Manolo Ramos y Karen Martello. El respaldo musical en vivo está cargo de una banda dirigida por la cantautora Yusa.
“La obra tiene la virtud de hacer reír y poner a pensar a la vez. No es un musical más; es de esas piezas que te obligan a reflexionar cuando se apagan las luces”, explicó el director a el Nuevo Herald, tras señalar que sus personajes son víctimas de la codicia, la corrupción y la doble moral que rige al poder.
La verdadera historia de Pedro Navaja, original del dramaturgo y director puertorriqueño Pablo Cabrera, con música de Pedro Rivera-Toledo, está inspirado en La ópera de los mendigos, de John Gay, y la conocida canción de Rubén Blades. Fue estrenado por el grupo Teatro del 60 en Puerto Rico a inicios de la década de los años 1980. Luego siguió rumbo a Nueva York, donde se presentó en el Public Theater bajo la producción de Joseph Papp, con éxito de crítica y de público. También ha hecho temporadas en Cuba, República Dominicana, Venezuela y Ecuador, entre otros países latinoamericanos.
“La obra sigue tan vigente como cuando se estrenó en Puerto Rico. Lamentablemente todavía perdura la diferencia entre las clases sociales, la prostitución y la explotación a nivel laboral”, agregó el director, quien se enorgullece de ser “el primer puertorriqueño en conducir el montaje después de Pablo Cabrera”. La versión de Teatro Prometeo sitúa al personaje El Lince, el narrador de la trama, en La Pequeña Habana.
“Fue a petición de Cabrera. El quiso ubicarlo aquí para que le diera color y actualidad al montaje”, acotó García.
Al referirse a la selección del elenco el director recordó que buscó artistas que supieran cantar, actuar y bailar las coreografías de Karlos Anzalotta, sin ningún tipo de dificultad.
En el caso de Beatriz Valdés, Diana la Maromera en la trama, elogió su capacidad “sobrehumana” de dominar la escena. Con respecto a Manolo Ramos, Pedro Navaja, celebró su “estilo único” al interpretar las canciones y su facilidad para asumir el personaje con la fragilidad que requiere esta versión. En cuanto Karen Martello, El Lince, resaltó su voz de contralto y su imagen andrógina, ideales para la visión del papel que propone la puesta en escena.
En relación con la escenografía, el director elogió los aportes de Jorge Noa, Pedro Balmaseda y el artista plástico Oscar Galvis, quienes lograron un look que remeda los dibujos animados antiguos y aquellas películas mexicanas sobre gangsters que se hacían en la década de 1950.
“La idea era lograr la atmósfera de telenovelas que plantea el argumento. Un mundo que poco tiene que ver con los ricos, pero sí con el ambiente marginal donde se mueven los personajes”, dijo al despedirse.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2019, 11:51 a. m..