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Fue pandillero y le prohibieron entrar a Miami Beach. Hoy es una leyenda que crea a pasos del mar

Rudy Perez, el Latin Hit Maker

El productor, compositor y arreglista Rudy Perez lanza su autobiografía El Latin Hit Maker.
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El productor, compositor y arreglista Rudy Perez lanza su autobiografía El Latin Hit Maker.

A Rudy Pérez le dijeron que no soñara en grande. Era difícil que un niño cubano de Pinar del Río que llegó a Estados Unidos a los 7 años sin hablar una palabra de inglés, y que creció en los vecindarios más pobres y duros de Miami, llegara tan lejos como lo ha conseguido el compositor, arreglista y productor, cinco veces ganador del Grammy.

“Me costó trabajo llegar [a triunfar], las oportunidades de que yo hiciera algo con mi vida eran cero en mil millones. Tomó mucha fuerza y mucha ganas”, dice Pérez, de 61 años, que quiso que su historia sirviera de motivación, y decidió contarla en su autobiografía El Latin Hit Maker.

Escrito a cuatro manos con Robert Noland y publicado en inglés y en español por la editorial cristiana Zondervan, el libro se presenta en Books and Books, el martes 23 de julio en la sede de Bal Harbour y el miércoles 24 de julio en la misma librería en Coral Gables.

Pérez ha conseguido triunfar por sus propios méritos como músico y al mismo tiempo junto a artistas de la talla de José Feliciano, Julio Iglesias, Luis Miguel y Beyoncé, por citar solo algunos que han cantado sus canciones o a quienes les ha producido discos.

“Una vez estuve vetado en Miami Beach, y luego me dieron las llaves de la ciudad y mis manos están grabadas junto a las de Tony Bennett, en el piso frente al [teatro] Jackie Gleason [el Fillmore]”, dice Perez en entrevista con el Nuevo Herald en su casa de Miami Beach.

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Rudy Perez Cortesía

La razón por la que estuvo vetado en Miami Beach la cuenta en El Latin Hit Maker, que no solo refleja sus éxitos, sino aquellos momentos en que el biografiado no queda bien parado.

Así nos enteramos de que Pérez fue miembro de una pandilla, los Vulcans, que integraban en su mayoría adolescentes latinos, a los que la policia tenía fichados porque eran peligrosos. Por presiones de la banda, estuvo involucrado en el robo de una tienda y fue condenado a pasar un año en un reformatorio en Okeechobee Road.

Durante ese tiempo ni uno de sus supuestos amigos se interesó por saber cómo estaba. Nadie fue a su casa a preguntar por él. Esa fue una gran lección que lo apegó más a su familia y a las enseñanzas que le había dado su madre, quien cuando él le fue a pedir una guitarra para desarrollar su gran pasión, la música, le aconsejó que se pusiera a trabajar para costeársela.


La anécdota del trabajo que hizo Rudy en una fábrica de cercas de alambre de púas que le hicieron tanto daño en las manos que no lo dejaban tocar la guitarra cuando al fin pudo comprársela, ya la había contado antes. Sin embargo, no sabíamos que Rudy se fue de su casa a los 17 años para recorrer Estados Unidos como cantante de una banda de rock, Pearly Queen.

La agitada vida de músico itinerante lo llevó a adquirir una adicción a las drogas de la que logró salir por el apoyo de su familia y el amor a Jenny, la mayor de sus cinco hijos.

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Rudy Pérez con sus hijos y su esposa Betsy, también su gran colaboradora, para quien compuso el tema Sería fácil, que ha sido interpretado por muchos, entre ellos José Feliciano, Luis Fonsi, María Martha Serra Lima. Cortesía

Fue también por esta época cuando trataron de cambiarle la identidad y el nombre con la promesa de triunfar en la música. Lo llamaron David Bass y le fabricaron un pasado judío. Por suerte, una conversación con su madre lo llevó a reaccionar sobre la vida de falsedades que le esperaba.

Pérez rompió el acuerdo y decidió desde entonces mantenerse fiel a sí mismo, una actitud que también aplica a la hora de componer.

“Si del corazón nace, al corazón regresará”, es una frase que usa tanto para explicar cómo se inspira para animar a otros artistas en el proceso de creación.

Es justamente la relación de Pérez con estrellas como Feliciano, Julio Iglesias o Luis Miguel las que enriquecen el libro y lo convierten más que en una biografía en un recuento de la historia de la música latina en Estados Unidos.

A Feliciano, su ídolo, lo conoce en un salón de un hotel en Puerto Rico, y con solo una conversación el maestro le pide que cante y toque la guitarra y le promete que colaborarán en un disco. Así termina produciendo Ya soy tuyo (1985), de Feliciano, que se convierte en su gran oportunidad como productor, y que le abre todas las puertas al trabajar con una figura de ese calibre.

Con Julio Iglesias ocurre un incidente que marca dos momentos en la carrera de Pérez, y que resulta una buena lección sobre el triunfo.

Rudy cuenta que había oído que Elvis Presley era muy generoso, y que cuando alguien le celebraba un auto, pues se bajaba y le entregaba las llaves y se lo ofrecía como regalo. Esperando que sus halagos tuvieran el mismo resultado con un flamante Rolls Royce que tenía Julio Iglesias, Pérez trató de aplicar la misma estrategia.

Pero Julio no cayó en la trampa, aceptó cortés el piropo a su auto, y le dijo a Rudy: “Trabaja mucho, que algún día tendrás uno así”. Años después Rudy pudo comprarse un Rolls Royce igual, y aprovechó para ir a visitar a Julio en su casa en la isla de Indian Creek. Cuando el intérprete de Hey recordó la anécdota, se rió mucho y supo que su consejo no cayó en saco roto. Lo próximo fue pasar la tarde juntos recorriendo la isla en el Rolls Royce. Ya para entonces Julio había vendido el suyo.

Otra historia interesante hay detrás de la composición de Ayer, el primer sencillo del disco Aries (1993) de Luis Miguel, que ocupó los primeros lugares en 20 países.


Luis Miguel le había confiado la tarea de escribir el tema porque consideraba que Rudy le hacía canciones que le quedaban como un traje a la medida. Pero el compositor estaba en blanco, no le salía una letra por la presión que sentía. Este disco era el primero que grababa Luis Miguel luego del éxito de Romance, que había puesto el bolero en la mira de los jóvenes y había convertido al cantante mexicano en un astro.

Luego de varios días encerrado tratando de componer, Rudy recibe un llamado de alerta de su esposa Betsy, su gran colaboradora, quien le sugiere que tome un descanso, cenen y vean una película.

Así, Somewhere in Time, la película de 1981 que protagonizan Christopher Reeve y Jane Seymour, que cuenta un romance que trasciende el tiempo, se convirtió en la inspiración para el tema Ayer.

“Al oírlo Luis Miguel comenzó a gritar de la euforia”, recuerda Rudy, que no solo cumplió muy bien lo que se esperaba de él como compositor, sino que consiguió formar una amistad con Seymour.

Al cabo del tiempo conoció a la actriz, le dio un CD con el tema y le pidió que se lo llevara a Reeve. A su vez, Seymour, emocionada, pintó un cuadro que le regaló a Rudy, quien lo tiene expuesto en un salón de su casa.

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Rudy Pérez con Julio Iglesias con quien ha tenido una larga colaboración musical en la que el productor y compositor cubanoamericano y el cantante español han desarrollado su lado más perfeccionista. Rudy Perez Cortesía

Es ese efecto que tienen sus canciones lo que mantiene su pasión por la música.

Rudy, que vive a unos pasos del mar, se ha hecho la costumbre de contemplarlo todas las mañanas con humildad, reflexionando sobre su fe cristiana y a la vez sobre la jornada productiva que tiene por delante.

“Trato de levantarme y hacer una nota, una letra, que sean más extraordinaria que las del día anterior. No me gusta quedarme en el círculo vicioso de la creación. Hay que dar algo nuevo todos los días”, dice, a unos pasos del estudio donde compone por la mañana, cuando está más fresco, y dónde hace los arreglos de noche, cuando nadie lo interrumpe.

“Pienso que cuando vas a hacer una obra debes esperar que te llegue a la cabeza y al corazón. Así me ha pasado toda la vida. He sentido una frase, me he puesto al piano y la he escrito. Creo que Dios nos usa como vehículo para llevar un mensaje”, concluye.

Presentación de la autobiografía de Rudy Pérez, El Latin Hit Maker, martes 23 de julio, 6:30 p.m. en Books & Books de Bal Harbour, 9700 Collins Ave, y miércoles 24 de julio, 8 p.m., en Books & Books de Coral Gables, 265 Aragon Avenue.

Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University.
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