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Jon Secada y Maritere, una historia de amor con comienzo difícil que superó todos los obstáculos

En un juego de pelota, apostando por el sobrino, una joven promesa que ocupa la segunda base en el equipo de la Universidad de Miami, Jon Secada y su esposa Maritere celebrarán el Día de San Valentín rodeados de sus amigos.

“Es un día en que no acostumbramos a salir de casa porque hasta intentar ir a un restaurante podría considerarse una locura. Pero este año haremos una excepción y nos iremos a apoyar a nuestro sobrino Anthony en la Universidad”, anunció el cantante de 58 años a el Nuevo Herald desde su casa de South Miami, tras señalar que desde hace varios años el día del amor no solo es una fiesta privativa de las parejas, sino un pretexto para celebrar la amistad y conectarse con aquellas personas que quiere.

Maritere, de 47 años, recordó que cuando comenzaron a romancear, “siendo muy jóvenes”, consideraban que la fecha era una oportunidad especial para decirse cuánto se amaban. Sin embargo, después que han pasado los años y con dos hijos en común, se han dado cuenta de que “ese día abarca hasta el amor por los padres”.

La pareja contrajo matrimonio el 22 de febrero de 1997 en la iglesia Little Flower de Coral Gables. Los padrinos fueron Emilio Estefan y Sandra Rodríguez, la mejor amiga de la novia.

“Lo que más disfruté de nuestra boda fue la ceremonia en la iglesia y la conexión espiritual que se estableció entre nosotros. El resto de la noche fue una locura”, evocó Secada, que al igual que la esposa, guarda el mejor recuerdo del Padre Eduardo Álvarez, el sacerdote que los casó.

Jon Secada y Maritere contrajeron matrimonio el 22 de febrero de 1997 en la iglesia Little Flower de Coral Gables.
Jon Secada y Maritere contrajeron matrimonio el 22 de febrero de 1997 en la iglesia Little Flower de Coral Gables. Cortesía Jon Secada Productions

Jon y Maritere se conocieron en las oficinas de Estefan Enterprises, donde ella trabajaba como asistente ejecutiva. Su primera salida fue a un concierto de Janet Jackson, en la antigua Arena de Miami.

“Nunca imaginé que Jon fuera a buscarme solo en una limusina. Pensé que iríamos en grupo. Para mi sorpresa, cuando llegamos a la arena aquello estaba lleno de fans y de paparazzi”, rememoró Maritere.

Tras aquel encuentro, la pareja siguió saliendo, hasta que se dio el primer beso en un parque de Coral Gables.

“Aparte de la atracción física, que sigo sintiendo por ella, lo que más me llamó la atención fue su alegría de vivir, su energía y esa capacidad para pensar solo en las cosas importantes”, confesó el cantante.

Por su parte, la esposa reveló que desde los primeros encuentros le impresionó la madurez de Jon, su humildad, su honestidad y su sencillez.

“Aunque estaba atravesando por un gran momento de su carrera, nunca se dejó arrastrar por la fama”, agregó Maritere, que no olvida la noche en que Jon le propuso matrimonio.

“Fue en Acapulco, y para que Maritere no sospechara nada hablé con sus jefes para que la enviaran hasta allá, aprovechando que yo andaba de gira”, intervino Jon, quien la invitó cenar en un restaurante con vista al mar para sorprenderla con el anillo que había escondido en el postre.

Pero no todo fue tan fácil como cuentan. Antes de formalizar la relación, la pareja tuvo que enfrentar la oposición de los padres de Maritere, quienes se alarmaron al saber que su hija andaba de novia con un artista famoso y 11 años mayor que ella.

“Fue una etapa muy difícil, pero todo pasó cuando mis padres conocieron quién era Jon en realidad, que no era el cantante famoso que quería aprovecharse de su niñita para abandonarla después”, dijo la esposa.

Jon añadió que, como siempre estuvo consciente de que su relación “era algo muy especial”, sabía que con el tiempo sus padres se convencerían de sus intenciones.

“Hoy en día mis suegros son mis amigos, a quienes puedo confiarles cualquier problema”, admitió el artista, que a diferencia de su compañera, que es muy conversadora, es un hombre de pocas palabras.

El matrimonio se reparte entre la compañía Secada Productions, que se ocupa de la carrera de Jon, y su negocio de bienes raíces.

“El hecho de trabajar juntos tiene grandes ventajas, pero debo aclarar que desde hace tiempo acordamos no hablar de trabajo después de las seis de la tarde”, apuntó Maritere.

Sobre sus hijos, la pareja dijo que Mikaela, de 21 años, estudia teatro musical en la Universidad de Michigan, y que Jon Henri, de 17, se inclina por la pelota.

“Pese a que ésta es una carrera muy dura, nunca nos opusimos a que Mikaela la siguiera, aunque sí le advertimos que debe prepararse”, dijo el cantante, cuya trayectoria, de casi tres décadas, incluye 20 millones de discos vendidos, dos premios Grammy, un Latin Grammy, decenas de conciertos y actuaciones en Broadway.

A propósito de su trabajo, el intérprete anticipó que el 22 de febrero ofrecerá un concierto en el Knight Concert Hall del Adrienne Arsht Center con los temas de su disco Jon Secada to Beny Moré with Love, premiado con el Latin Grammy 2017 en la categoría Mejor Álbum Tropical.

“Será un concierto muy lindo y lleno de sorpresas”, anunció el cantante, tras destacar que el evento coincide con su aniversario de boda. Un día en que, para seguir la tradición, le enviará un ramo de flores a Maritere.

Al referirse a la fórmula para mantenerse juntos durante tantos años ambos coincidieron en que “el sacramento del matrimonio es sagrado y debe pelearse a diario”. Otros factores importantes son la comunicación, el entendimiento y la tolerancia. Y “si alguno de los dos no está de buen humor, siempre debe buscar apoyo en el otro”.

Arturo Arias-Polo
el Nuevo Herald
Arturo Arias-Polo cubre teatro, televisión, música popular y cine, entre otros temas relacionados con la vida cultural de Miami. Es graduado de la Universidad de la Habana.
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