Fallece Martha Casañas, figura histórica de la radio y el teatro cubano de Miami
La prestigiosa presentadora y actriz cubana Martha Casañas, una de las pioneras de la radio hispana de Miami, falleció este martes a las 4 a.m. en el Palmetto Hospital de Hialeah víctima del mal de Alzheimer. Tenía 96 años.
Conocida como la voz inconfundible en los espacios de Radio Mambí y La Poderosa Martha y sus amigos y Música de mi tierra, la artista se ganó el favor de una legión de admiradores que la siguió durante varias décadas a través de sus programas y sus presentaciones teatrales durante más de medio siglo.
Entre su trayectoria sobresale su actuación en el estreno de la radionovela El derecho de nacer, a finales de la década de 1940.
“Murió tranquila, aunque con todas las medidas de seguridad que se están implementando en los hospitales por la pandemia estaba sola, algo que nos impidió permanecer a su lado en sus minutos finales”, expresó Martha López Casañas, su única hija.
Martha Casañas comenzó su carrera como cantante a finales de la década de 1930 en La corte suprema del arte, un programa de aficionados muy popular en la radio habanera de la época.
Tras probarse frente al público debutó como damita joven en el papel de la monja María Elena de la radionovela El derecho de nacer (1948), original de Félix B. Caignet. A partir de ese momento se destacó como primera figura de todos los programas radiales de la cadena CMQ, así como en múltiples producciones teatrales. Su voz, su carisma y su impresionante presencia escénica eran sus principales virtudes.
“Era una mujer única, después de la familia lo primero era su trabajo. Era generosa y muy creyente”, agregó la hija.
Nacida el 24 de abril de 1924, Casañas tomó el camino del exilio en 1960 en la plenitud de su carrera. Luego de establecerse en Nueva York hizo doblajes de películas al español y varias obras de teatro. Entre las más exitosas figuran Don Juan Tenorio, junto a Otto Sirgo, y Vida, pasión y muerte de Jesuscristo, que interpretó durante varias temporadas en el Teatro San Juan de Manhattan con el actor español Ricardo Palmerola.
En busca de nuevos horizontes la actriz se mudó a Puerto Rico a principio de la década 1970, donde adquirió fama como declamadora en el Show de Mirta Silva. También intervino en obras de teatro.
Luego de trasladarse a Miami, en 1972, la artista se incorporó al elenco de Radio Suave, una emisora donde aprendió a manejar los controles mientras que conquistaba a los noctámbulos con sus poemas y su conversación agradable.
“La radio se convirtió en su pasión y en el puente para canalizar las inquietudes de su audiencia, ya que en cada emisión la gente se le confesaba como si tratara de una vieja amiga”, dijo la hija. “Con el tiempo sus programas se transformaron en una especie de reunión familiar que nadie quería perderse. Por supuesto, el tema de Cuba siempre afloraba”.
Además de los espacios radiales Martha y sus amigos y Música de mi tierra Casañas figuró en los montajes de Mujeres, La bella Otero, Mi hijo no es lo que parece y en las comedias dirigidas por Danilo Domínguez, alias Mariloly, en el Teatro de Bellas Artes. Sin contar que durante su paso por la emisora WQBA grabó las radionovelas Esmeralda, Papá Corazón y La pasión de Silvia Eugenia, entre otros títulos, que luego Radio Martí retransmitió para Cuba.
“Fue la anfitriona por excelencia de los artistas del exilio que iban a promover sus trabajos en sus programas de radio. Como actriz, tengo un recuerdo maravilloso de su participación en la comedia Mujeres, bajo la dirección de María Julia Casanova, y los espectáculos de la Sociedad Pro Arte Grateli”, dijo la productora Tania Martí, de Martí Productions, que la presentó en la revista En el último cuarto hay son.
“Era una mujer muy alegre y de una inmensa dulzura. Decía los poemas como nadie. Cuando me tocó dirigirla en En el último cuarto hay son, confieso que no tuve que hacer mucho pues le sobraba talento y experiencia. Su fallecimiento es una gran pérdida para la familia artística del exilio cubano”, dijo la actriz Zully Montero.
Por su parte, Humberto García, locutor de La Poderosa 670 AM declaró sentirse orgulloso de haber tenido a Casañas en la programación de la emisora por tratarse de un ícono de la radio cubana. “La audiencia sentía un gran cariño por ella” señaló.
Para tristeza de sus familiares y amigos, en los dos últimos años la artista fue diagnosticada con el mal de Alzheimer, lo que la obligó a retirarse de los micrófonos y de la escena.
“Me enamoré de su voz, y no descansé hasta conocerla personalmente”, confesó el cantante y productor Jesús Alcántara, su esposo por espacio de 13 años, quien la describió como un ser humano excepcional que siempre mantuvo su estatus de reina tanto dentro como fuera del hogar.
“Gracias a su sencillez y a su enorme talento se ganó el cariño y respeto del público. Es una pena que haya muerto sin cumplir el sueño de regresar a las Minas de Matahambre, la tierra donde nació, allá en Pinar de Río, y que siempre llevó en su corazón”.