Fallece en Miami el prestigioso artista plástico cubano Arturo Cuenca
El polifacético artista plástico cubano Arturo Cuenca falleció en Miami a los 65 años de edad.
La noticia se dio a conocer el jueves 19 de agosto luego de que su cadáver fuera encontrado en su apartamento del noroeste de la ciudad, de acuerdo con personas allegadas al artista.
Se desconocen las causas del deceso.
Figura fundamental en el movimiento de las artes visuales cubanas de la década de 1980, Cuenca se formó en la escuela nacional de bellas artes San Alejandro de La Habana, y en la Escuela Nacional de Instructores de Arte. Su obra abarca la pintura, el grabado, el diseño gráfico, la fotografía y el diseño de vestuario.
A lo largo de su trayectoria sus trabajos se destacaron por la constante búsqueda de formas expresivas y por la variedad de técnicas que empleaba.
Cuenca fue un apasionado polemista que defendía sus ideas sin importarle las consecuencias.
Quienes vivieron en la isla durante su apogeo, todavía recuerdan la discusión que en 1988 sostuvo con el entonces ideólogo del Partido Comunista de Cuba, Carlos Aldana, sobre el papel de los intelectuales en la sociedad cubana en una reunión donde se encontraba el gobernante Fidel Castro.
“Adiós, Arturo Cuenca, el eterno flaco de las gafas estrafalarias, pintor filósofo, sabio locuelo de aquellos años 80, cómplice de los tiempos en que tantos artistas de mi generación nos dedicábamos a crear islas dentro de una isla eternamente maldita para no morirnos de asfixia espiritual. Quedarás en el panteón de mi generación. Siempre entre los más iconoclastas, siempre con un piropo imaginativo por saludo. Te extrañaremos, flaco. Y sí, las ninfas seguimos existiendo bajo la mirada de poetas como tú”, expresó la escritora Daína Chaviano en sus redes.
Cuenca, nacido en Holguín el 20 de septiembre de 1955, salió de Cuba en 1989 rumbo a México, donde fundó con la galerista cubana Nina Menocal, el centro cultural NinArt, dedicado a dar a conocer las obras de los artistas cubanos en el extranjero.
“Arturo Cuenca, Saltimbanqui de la obra que mami adoraba, mi profesor de teatro japonés, mi peluquero mi diseñador privado y ese hombre que estéticamente me mostró un camino donde el arte y los vestidos se vuelven escudos. Adiós saltimbanqui querido! Este es el fin de una era”, manifestó la escritora Wendy Guerra en su perfil de Facebook.
Tras su estancia en la capital mexicana, en 1991 el artista se estableció en Nueva York, donde residió por casi dos décadas. Luego se trasladó a Miami, donde vivió hasta su muerte.
“Que en paz descanses queridísimo Cuenca, amigo y gran artista. Ya nos encontraremos en otra forma. Esta realidad es una ilusión. Que tu viaje esté colmado de luz”, dijo la actriz Lili Rentería en su perfil.
A lo largo de su carrera el creador obtuvo varios reconocimientos. Entre otros, el premio en Instalación en el Salón de Artes Plásticas de la Unión de Escritores de Cuba (UNEAC), el premio en Fotografía del Concurso 13 de Marzo y el premio en Grabado del Encuentro de Grabado’87.
A la lista se suma el premio de la prestigiosa Fundación Cintas, de Nueva York, en 1992.
“Que triste noticia, hermanito, pero te quiero recordar con alegría, como viviste y bailaste, y como el gran artista que eres, te vamos a extrañar mucho, pero se que donde estés, la alegría y el arte están contigo, luz a tu camino”, expresó el artista plástico José Franco.
“Que triste todo. Así quiero que se quede en mi mente. Irreverente, loco, con esas preguntas fuera de lugar que sacaban de paso a cualquiera, con esa obra pérfilo-cortante, irrepetible, y con sus zapatos infinitos: la punta siempre apuntando al cielo. Baila Cuenca, danos el ánimo que ahora nos falta. Te abrazo. #arturocuenca”, escribió la crítica de arte Janet Batet.
Los trabajos de Arturo Cuenca se exhiben en una veintena de galerías de Europa, Estados Unidos y América Latina.
Le sobreviven tres hermanos y varios sobrinos.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2021, 3:32 p. m..