Carlos Enrique Almirante, en Miami por amor, ahora se abre paso más allá de la actuación
Carlos Enrique Almirante anda por estos días en buena compañía en Miami. Se está juntando mucho con tremendo cocinero, un hombre que lleva su propio food truck y que también canta. Es Leoni Torres, que aún reside en Cuba pero está en la ciudad con su esposa, la actriz Yuliet Cruz, y sus hijos, y aprovecha para grabar un videoclip con Almirante.
“Es un trabajo muy digno”, cuenta Almirante sobre algunos de los comentarios que ponían en Instagram los seguidores del cantante Leoni Torres, quienes, al verlo con delantal, creían que ahora se dedica profesionalmente a la cocina, cuando solo representaba un papel para el segundo video que le dirige Almirante, para un tema titulado Como si nada.
Si Elpidio Valdés, el personaje de los dibujos animados, estuviera por ahí seguro diría su famosa frase de “Esta película está al revés”. ¿Leoni en la cocina y el actor Carlos Enrique Almirante detrás de cámara?
Almirante ahora dirige videoclips con su compañía Almirante Films, que fundó junto a su esposa, Laura Hernández Pairot.
El más reciente videoclip es como un pase de lista del Who is who en el reggaetón cubano. A mi manera, que se lanzó a principios de octubre, reunió a algunas de las figuras más conocidas de la música urbana de la isla: El Micha, El Chacal, Jacob Forever, Baby Lores, Eddy K, El Chulo, Jorge Jr., y Alexander Delgado y Randy Malcom, de Gente de Zona, fresquitos del superéxito de Patria y vida.
“Siempre que uno llega a otro país es un proceso diferente, aunque estés en un lugar donde todo el mundo te conoce, porque uno se siente en Miami como que estás en Cuba. Vas a los lugares y la gente te reconoce en la calle o en los mercados, y eso te hace sentir en casa”, dice Almirante sobre dos aspectos que resumen su vida ahora.
Con un historial profesional en Cuba, y además un apellido de peso en la televisión y el cine cubanos, el de su padre –el actor Enrique Almirante–, Carlos no puede ser un desconocido en Miami. Pero como todo recién llegado, tiene que asumir el rol de la reinvención, el que le permite echar anclas y al mismo tiempo salir de su zona de confort.
Así lo asume Carlos, que hace un tiempo estaba filmando una escena de Nunca te vayas, el video anterior de Torres, en un atardecer desde el puente Venetian, sobre la bahía de Biscayne y en una ciudad que no conoce bien aun. Y la cosa estuvo dura, porque por un lado dirigía a Torres en español, y por el otro daba instrucciones en inglés a la modelo estadounidense que representó a la novia de Torres.
“Leoni estaba buscando un video que fuera diferente a todo lo que él había hecho antes, más moderno, más actual, que tuviera una visión que sorprendiera al público”, contó Almirante a el Nuevo Herald, en uno de esos edificios de la zona de Edgewater, el Miami nuevo que surgió al pie del agua y de la vieja Biscayne Boulevard, junto a otro barrio renovado, el de Wynwood.
Por amor vino Almirante a Estados Unidos
Miami es una ciudad que se reinventa para creadores que llegan de otra parte, y que a veces, como Almirante vienen siguiendo un amor.
Carlos conoció a Laura Hernández Pairot en Nueva York, en un festival de cine. Ella es prima de Claudio Pairot, uno de los directores de la disquera Puntilla Music, con la que Carlos colabora profesionalmente.
“Lo que traía era mi experiencia de actor, de haber trabajado con excelentes directores como Fernando Pérez y grandes directores de fotografía también, y todo eso lo tenía en la mente”, dice Carlos, que va combinando la explicación de qué toma de la actuación para volcarlo en la producción de videos, con la historia del romance que lo trajo hace un año a Miami.
Antes de casarse en Las Vegas en octubre del 2020, en una ceremonia sencilla, a la que siguió una luna de miel que los llevó por la costa de California, Almirante y Hernández Pairot vivieron distanciados dos años. Viajaban, se reencontraban, se visitaban y hasta la pandemia los separó porque Carlos estaba en Cuba cuando se cerraron los viajes.
“Estamos juntos ahora, que es lo que hace falta. Estar cerca de las personas que uno quiere, y no perder el tiempo, que uno nunca sabe lo que puede pasar”, dice Almirante, que solía regresar a Cuba a trabajar en sus proyectos y esta es la vez que más tiempo se ha mantenido en Miami.
“Mi idea como actor es trabajar donde haya proyectos interesantes, y desde el comienzo de mi carrera he hecho proyectos fuera de Cuba”, dijo Almirante, que protagonizó una telenovela en Colombia, y estuvo dos años trabajando en México.
También rodó en España la serie de Netflix, Four Seasons in Havana, basada en cuatro novelas de Leonardo Padura, que ahora tendrá una nueva temporada. Almirante interpreta al sargento Palacios, compañero del detective creado por Padura, Mario Conde.
¿Trabajar con Gente de Zona y otros artistas que tienen una postura definida contra el régimen cubano, no puede cambiar la perspectiva del gobierno hacia ti?
“No lo creo, porque mi trabajo como director de un video musical no tiene que ver con lo que piense yo o lo que piense cada uno de ellos. Estoy solamente dirigiendo un video musical, como mismo pudiera estar haciendo un personaje en el Teatro Trail. No tiene que ver con nada político. Si ellos lo quieren ver así, y molesta, y es en algún momento un problema, sería muy triste, porque no tiene nada que ver”, afirma Almirante.
El video de A mi manera, que pertenece al disco Epicentro, de Alejandro Arce “Dale Pututi”, también productor de Gente de Zona, se filmó durante la grabación del tema. El objetivo era captar la energía de esas sesiones, tener la experiencia de verlos juntos, cómo se llevan y se divierten, cómo ven la vida a su manera, explicó Almirante.
¿Quién es el más bullicioso?
Creo que Alexander [Delgado] es de los más divertidos, de los que más energía tiene. Es así de toda la vida. Era el que levantaba el ánimo cuando se acumulaban las horas de grabación”, dijo Almirante.
Personajes populares y difíciles de Almirante
Como muchos niños que van con sus padres al trabajo, Carlos Enrique Almirante estaba acostumbrado a ir con Enrique Almirante a los estudios de la televisión cubana. Un día necesitaron un niño para interpretar el personaje de un chino que sabía karate, y ahí estaba el pequeño Almirante, achinado y practicante de karate, quien con 11 años debutó en las “aventuras” El dragón mambí.
“Cuando llego a la casa me dice mi papá: ‘Esto es serio, tienes que tener responsabilidad’ ”, contó Almirante, que de chico le daba pena actuar delante de su padre. “Lo sacaba del set y le decía: Si no, no puedo”.
“Mi padre era encantador, no lo digo porque sea su hijo, sino por lo que me dicen las personas, incluso las que solo se lo encontraron en una esquina una vez, cómo él las saludó”, dijo de las memorias que conserva de Enrique Almirante, fallecido en el 2007.
“Aprendí de él a ser cercano al público, a no creerme más importante que nadie. También me enseñó a ser profesional, a llegar a tiempo, cumplir con el trabajo, saber la líneas de los textos, respetar a los otros actores”, rememoró Carlos, que después de su comienzo en El dragón mambí estudió actuación en la Escuela Nacional de Teatro y en el Instituto Superior de Arte.
“Fue como un flechazo, la actuación era lo que quería hacer. Me sentí completamente identificado”, señaló. “La escuela es muy importante para cualquier actor, para romper con las cosas que uno trae. Es el momento de chocar, y no cuando sales al público y te paras en un escenario”.
Sus personajes de mayor arraigo popular los hizo en Enigma de un verano (2001) y Coco verde (2003), aventuras juveniles que se transmitieron en verano.
El personaje más difícil que ha representado, y que justamente por su complejidad lo describe como “un regalo”, fue Fátima, el travesti que merodea uno de los parques más céntricos de La Habana, el de la Fraternidad, vendiendo el cuerpo en el filme Fátima o el Parque de la Fraternidad. Basada en un cuento de Miguel Barnet y dirigida por Jorge Perugorría, la película fue favorita del público en el Festival de Cine de La Habana en el 2014, pero no alcanzó a ir a otros festivales internacionales donde quizás hubiera recibido más atención.
“Cuando me preguntaban en las entrevistas qué personaje quería hacer, decía que un asesino en serie, un travesti, algún personaje bien difícil, y la verdad, tuve la suerte que me llegó”, dijo Almirante, señalando que solo tuvo un mes para prepararse para el papel, que trató de hacerlo lo más natural posible. Se entrevistó con muchos transgéneros y aprendió a vestirse y maquillarse para los shows.
“Tuve preparación en un cabaret, salí vestido al show y me ponían dinero”, recordó.
A la escena de Miami
En enero del año próximo, Almirante llega a la escena de Miami en el Teatro Trail, en Burundanga, bajo la dirección de Yunel Suárez, quien dirigió recientemente Papás Fritos, protagonizada por Héctor Medina y Rachel Cruz, que repite en el elenco de Burundanga.
“Burundanga es la ‘droga de la verdad’. Una mujer se la da a su novio y descubre cosas terribles”, adelanta Almirante, sobre la obra en la que Ariel Texidó asume el papel para el que estaba ensayando el actor Abel Rodríguez, fallecido el 22 de octubre.
Además de la dirección de video, que describe como un trabajo de equipo en el que también lo acompaña su esposa, diseñadora de interiores, Almirante desea dirigir cortos de ficción y alguna vez un largometraje.
Como actor le gustaría trabajar en inglés, dice, apuntando que lo domina bastante bien. Tras las cámaras quiere mantener el ambiente de amistad y de ayuda.
“Uno puede ser un buen actor o no, pero si eres buena persona con tus compañeros de trabajo eso también te hace un mejor profesional en todo el sentido de la palabra”, concluyó.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2021, 5:39 p. m..