Muere el popular actor cubano Enrique Molina por COVID
El mundo de las artes escénicas de Cuba está de duelo.
El popular actor Enrique Molina falleció en La Habana tras perder la batalla contra el COVID-19. Tenía 78 años de edad.
Artista polifacético, Molina durante casi medio siglo se destacó por su labor ininterrumpida tanto en la televisión, el teatro y el cine nacional.
Entre sus trabajos sobresalen los largometrajes Contigo pan y cebolla, El hombre de Maisinicú, Un paraíso bajo las estrellas y El cuerno de la abundancia.
En televisión se recuerdan las series Tierra brava, Relatos sobre Lenin y Cuatro estaciones en La Habana.
“Fue un hombre tan entregado a su profesión que no tenía reparos en transformarse para darle credibilidad a su personaje, como cuando se operó el rostro para personificar a José Martí en una serie”, dijo a el Nuevo Herald el actor Albertico Pujol, quien trabajó con Molina en el serial Por el mismo camino. “Fue muy valiente cuando en una ocasión se enfrentó al ICAIC (Instituto Cabano del Arte y la Industria Cinematográficos) para defender los derechos de los actores, sabiendo que le podía traer serias consecuencias. Jamás lo podremos olvidar”.
Por su parte, la cantante y actriz Annia Linares recordó cuando trabajó con Molina en las series Los comandos del silencio, De cara a todos los huracanes y En silencio ha tenido que ser.
“Lo recuerdo con mucho cariño. Era un hombre muy simpático que se daba a querer enseguida y que respetaba mucho a sus compañeros”, señaló Linares, tras destacar que Molina tenía una capacidad para desdoblarse sorprendente.
“No dudo en afirmar que Enrique fue uno de los actores más importantes de Cuba en los últimos cuarenta años. En lo personal era un hombre cariñoso y muy respetuoso. Su pérdida es muy sensible para el mundo actoral de nuestra patria”, afirmó el presentador y actor Omar Moynelo, que compartió créditos con Molina en la película Caravana.
El director Juan Carlos Cremata evocó cuando lo dirigió Molina en la tragicomedia Contigo pan y cebolla.
“Siempre quise trabajar con él hasta que se me dio la oportunidad. Lo recuerdo como una persona muy colaboradora, muy humilde y muy tranquila en el set. Es una pena que solo pude dirigirlo una vez, pero esa experiencia fue suficiente para llenarme de orgullo por el resto de mi carrera”.
El cineasta Emilio Alcalde lo dirigió en El encanto del regreso.
“Molina era un profesional en toda la extensión de la palabra. Le agradezco que haya aceptado trabajar conmigo, teniendo en cuenta que era mi primer largometraje, cuyo tema, el reencuentro entre un soldado que peleó en Angola y su familia, era muy complejo en el contexto de la Cuba de los años 90. Era de los actores que asumía cada proyecto con toda la entrega posible. Lo vamos a extrañar”.
De formación autodidacta, la filmografía de Molina también incluye, entre otros títulos, Un paraíso bajo las estrellas, Barrio Cuba y Esther en alguna parte.
Nacido el 31 de octubre de 1943 en el municipio artemiseño de Bauta, cercano a la capital cubana, el actor pasó su juventud en Santiago de Cuba.
En 1963 dio sus primeros pasos en el arte, como parte de un grupo de aficionados del sindicato de la gastronomía. Un año después se sumó en calidad de profesional al Conjunto Dramático de Oriente, donde interpretó obras de todos los géneros.
En 1968 Molina se suma al elenco del canal Tele Rebelde hasta que en 1970 se establece en La Habana. Con el tiempo se convirtió en presencia habitual en los principales espacios dramatizados de la televisión, el cine y el teatro.
Durante su prolífica carrera el actor recibió múltiples reconocimientos. La lista incluye el Premio Nacional de Televisión 2020, Premio ACTUAR por la Obra de la Vida 2018, Título Honorífico en la 1ra edición del Premio Enrique Almirante en 2015, el Premio a Mejor Actor extranjero en el Festival del Gallo de Oro y las Cien Flores de China en 2014 y 2016, y Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de septiembre de 2021, 11:25 a. m..