Cierra teatro en La Pequeña Habana, nada detiene el boom de la construcción en Miami
No más copas de vino a la entrada, no más “novias de Travolta” ni nadie “esperando la carroza”. Otro espacio artístico de Miami cae víctima de la pandemia y del avance de la construcción en una ciudad en que el terreno es cada vez más escaso y caro.
El teatro en español en el sur de la Florida pierde uno de sus puntales con más historia al cerrar el Teatro 8 en La Pequeña Habana, que dio trabajo al talento local y recibió figuras internacionales en obras de Latinoamérica y España como Esperando la carroza, Las novias de Travolta, Toc Toc y Por el placer de volver a verla, que dio su última función en diciembre.
La sala de 93 butacas en la Calle Ocho y la avenida 21 abrió en 1992 como Teatro Casanova bajo la dirección de la directora cubana María Julia Casanova, y desde el 2014, con el nombre de Teatro 8, estaba dirigido por los teatristas argentinos Alejandro Vales y Jessica Álvarez Dieguez, quienes anunciaron el cierre del teatro, que será demolido para construir allí un nuevo edificio.
“Ya teníamos que abandonar el edificio desde el 7 de enero. Nos avisaron hace un mes. Ahora estamos sacando las últimas cosas”, dijo Alejandro Vales, director de Teatro 8, indicando que aunque él y su esposa, Álvarez Dieguez, lo administraban, era un “trabajo de familia”, porque uno de sus hijos vendía los tickets, otro se encargaba de la iluminación escénica y la hija era quien conducía al público hasta las butacas.
Desde que asumieron el alquiler del edificio este siempre se pagaba mes a mes, explicó Vales, indicando que estaban avisados de que en cualquier momento todo se acabaría para dar otro uso al espacio que compartieron con otros negocios, una clínica, un car wash y una tienda de ventas de partes para auto, la última a la que se le venció el contrato de arrendamiento.
En el 2019 fue demolida una iglesia que estaba frente al Teatro 8, y que llevaba allí siete décadas para edificar un moderno edificio, Altis Little Havana, de 229 apartamentos.
La construcción de nuevos edificios en La Pequeña Habana es una tendencia cada vez más marcada desde que se fueron agotando los terrenos en la acaudalada Brickell, y se tomaron entonces los espacios de La Pequeña Habana más cercanos, etiquetándola como West Brickell.
Al mismo tiempo se están construyendo edificios de vivienda asequible para alquiler y compra en La Pequeña Habana, que vienen a ofrecer un alivio a los residentes de la zona, llegados cuando los precios no eran tan elevados.
En la antigua sede de otro espacio escénico de Miami cerrado, el Teatro Martí, se ubica hoy un nuevo edificio, Teatro Marti Apartments, en la avenida 8 y la calle 4 del suroeste.
Teatro hispano en Miami, historia que hay que conservar
Con el cierre de Teatro 8 se va una parte importante de la historia del teatro en Miami que debe ser contada algún día, señaló Vales, indicando que el teatro no recibe tanta atención de los medios como debería.
“Se pierde historia, identidad, trabajo y sacrificio”, dijo el actor, director y escritor, recordando que en esa “salita” ensayaron un tiempo Alexis Valdés y Gilberto Santa Rosa para la obra Atrácame más, que después se llevó a Puerto Rico.
“Fue un placer trabajar con Santa Rosa, que lo conocía como cantante y que hizo un magnífico trabajo como actor, en una comedia, escrita por Valdés”, recordó Vales, al tiempo que mencionó otros éxitos presentados como Bajo terapia, que contó en el elenco con Javier Ceriani, que tuvo muchos sold outs.
También gozó de una temporada exitosa El principio de Arquímedes, un drama del escritor catalán Josep Maria Miró, que protagonizó el actor argentino David Chocarro, conocido además por su trabajo en telenovelas, quien levantó olas en Miami por su desnudo en escena en la obra que dirigió Kevin Cass.
Vales apunta que el teatro es un lugar donde la gente “viene a jugar, a liberarse” en un ritual que el público comparte como testigo de una historia que sabe es mentira pero está dispuesto a creerla. Esto necesita de un ambiente íntimo, de una energía especial, que tenía la sala de Teatro 8.
“El teatro me gusta mucho, es pequeño pero muy confortable. Los dueños son muy afables y siempre te reciben con una copa de vino”, decía una de las reseñas del Teatro 8 en Google.
Nueva aventura en Teatro Bellas Artes
Esa energía especial es la que esperan conseguir Vales y Álvarez Dieguez en su próxima empresa teatral que empezarán en el vecino Teatro de Bellas Artes, que lleva cerrado más de dos años y que renovarán a un costo de $25,000 para después asumir el reto más difícil de obtener las licencias.
“Es muy bueno poder vivir de lo que uno ama y disfruta”, dijo Vales, indicando que por ahora tienen un contrato de arrendamiento de cuatro años en el Bellas Artes, que está localizado en una esquina más visible de la Calle Ocho, en el número 2195.
Vales señala que la pandemia del coronavirus afectó en gran medida la escena teatral de Miami. El Teatro 8 funcionó de un 30 a un 60 por ciento de su capacidad en el último año, lo que representaba un duro golpe para un espacio que en el 2015 pagaba $6,000 de alquiler, según dijo el director entonces a el Nuevo Herald. “Hoy es más de eso”, dijo Vales sin especificar la cifra.
Para enfrentar las pérdidas por la pandemia varias salas de Miami conformaron la Asociación de Teatros y Productores Hispanos (HISTEPA), que logró una subvención por la ley CARES.
“Fuimos a tocar puertas a diferentes lugares y nos ayudaron a sostener las paredes vivas en el 2020. Fue un hecho extraordinario, único, nos dieron dinero para siete salas”, dijo Vales.
Además de Teatro 8, integran HISTEPA la Sala Catarsis, el Teatro Trail, el Paseo de las Artes at Regency, Adriana Barraza Acting Studio, Havanafama y Artefactus Teatro. En el 2021 celebraron el primer Festival de Teatro Hispano con Talento Local de Miami, que ofrecía un día de entrada gratis al público, y esperan repetir este año.
“Cuando sacamos las cuentas en HISTEPA es una industria que mueve 400,000 espectadores al año”, dijo Vales, apuntando a las ganancias y empleo que la actividad teatral genera en la economía local.
“Es el perfume que te pones, el pago a la niñera, el viaje hasta el teatro”, apuntó Vales indicando que “los políticos tienen que ponerle ojo a la industria de teatro hispano”.
“Que Miami no sea solo mar, playa y ball”, dijo, indicando que no sabe cuándo será la demolición de Teatro 8, pero ya están tomadas las medidas para seguir adelante con esa acción.
“El éxito queda y el fracaso pasa rápido”, concluyó esperanzado Vales, parafraseando al productor argentino Carlos Rottemberg.
Figuras de la escena se pronuncian ante demolición del Teatro 8
Marcos Casanova
“No me sorprende la demolición. Eso es algo que se viene diciendo desde hace más de 20 años. Es una lástima que cierren esta sala, porque sería un espacio menos que tendría la ciudad para presentar obras en español.”, dijo el actor y director Marcos Casanova.
Casanova estuvo al frente de Teatro 8 desde 1999 hasta el 2012. Como director artístico del Hispanic Theater Guild, la entidad que tenía la administración de la sala, produjo alrededor de 65 puestas en escena.
Entre los títulos más importantes se destacan Bodas de sangre, Dos hermanas y un piano y Las heridas del viento.
El director recordó que lo más difícil durante su etapa fue mantener el flujo financiero que permitiera continuar con producciones de calidad, un reto común entre todos los teatristas hispanos de Miami.
Martha Picanes
“Estoy muy triste, tuve la suerte de inaugurar esta sala bajo el nombre de Teatro Casanova en 1992 con la obra Rivales. Recuerdo que en el elenco estaban Manolo Villaverde, Jorge Ovies y un grupo de colegas que lamentablemente ya no están con nosotros”, dijo la actriz. “Esta sala fue el gran sueño de María Julia Casanova. Ella puso su talento, su fe y sus recursos para echar adelante el proyecto”.
Picanes destacó que en la sala estaban impregnados los conocimientos, el profesionalismo y el buen gusto de “la artista más importante que ha tenido el exilio cubano”.
Entre las obras que representó recuerda El espíritu burlón, Ninguna noche será igual y Cita de amor.
“Los tiempos cambian, Miami cambió y los negocios crecieron. Lamentablemente el teatro en español no es rentable. Es una pena que esta sala desaparezca. Se van muchos recuerdos”, afirmó la actriz.
Mario Ernesto Sánchez
“Me anuncian que Teatro 8 será demolido, corriendo la misma triste suerte de tantos otros teatros en Miami. Esta pequeña y preciosa sala que antes se llamó Teatro Casanova fue creada por mi inolvidable amiga, María Julia Casanova quien, quijotescamente, la construyó con sus manos poniendo en riesgo su propia casa para continuar con su amoroso empeño”, dijo Mario Ernesto Sánchez, fundador y director del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami.
“La ví conseguirlo y la ayudé. Más tarde, el espacio fue rescatado por Marcos Casanova, quien luchó por varios años para mantenerlo abierto. Por último, unos talentosos actores argentinos, trataron de salvarlo. Pero, aparentemente, el tiempo y sus circunstancias han sido adversos, complotados para que el teatro en Miami no progrese. Qué pena. Los que amamos al teatro, siempre vamos así, con el sólo deseo de que no muera, y por él, arriesgamos salud y fortuna. Y lo seguiremos haciendo”.
Miguel Sahid
Miguel Sahid, fundador de la Sociedad Actoral Hispanoamericana, estuvo a cargo de la dirección artística del Teatro 8 desde julio hasta diciembre del 2011.
“Cualquier teatro que se cierre representa una pérdida para el desarrollo cultural de Miami. En el 2011 la Sociedad Actoral y un grupo de socios lograron prolongar la vida del Teatro 8 adquiriendo la sala, lo que permitió tenerla abierta hasta la administración de Jessica Álvarez Dieguez y Alejandro Vales”, recordó Sahid.
Bajo el sello de la Sociedad “y con el compromiso de mantener la calidad de los trabajos que se habían presentado hasta entonces”, se amplió el número de funciones y se pudo llenar la sala con Mi mujer es el plomero, El matrimonio de Bette y Boo, No eres tú, soy yo y Lorca vive, entre medio centenar de producciones.
“Sin duda la demolición es una pérdida, pero este hecho demuestra que el teatro tiene que reinventarse constantemente en función de las necesidades de la sociedad”, dijo Sahid.
Asela Torres
“Creo que es un error muy grande que cada día desaparezcan los teatros para hacer edificios de vivienda. Eso no quiere decir que no esté de acuerdo con el progreso, pero lo cierto es que cada momento son menos las opciones culturales de Miami, una plaza que en el pasado vio surgir salas tan importantes. Me apena pensar que María Julia Casanova hipotecó su casa para adquirir el teatro”, agregó la fotógrafa Asela Torres, quien registró con su lente decenas de producciones de la sala, y describe el espacio como el sitio ideal para presentar obras de todos los géneros.
Angel Zayón
“Cada vez que demuelen un teatro asesinan a la cultura. La Ciudad debería hacer mucho más por los teatros para evitar que los actores no tengan que desempeñar otros oficios para ganarse la vida”, comentó el periodista Angel Zayón, quien estuvo al frente del Teatro 8 tres años
“Durante mi administración comprobé que los gobiernos locales le dan la espalda al teatro. No me sorprende que lo demuelan. La indiferencia de los políticos sigue siendo la misma”.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de enero de 2022, 8:19 p. m..