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¿Voto popular o colegio electoral? El gran dilema

Ahora que el presunto candidato demócrata Joe Biden ha escogido a Kamala Harris como acompañante en la boleta electoral se presenta de modo inexorable el dilema del triunfo a través del colegio electoral en las próximas elecciones presidenciales.

Es histórico lo que está sucediendo, pues cuando participaba en el movimiento feminista en la Universidad de Pensilvania, a principios de los 70, las estudiantes y profesoras negras preferían asociarse solamente con el grupo de Derechos Civiles, que eran liderados por los hombres afroamericanos en su mayor medida.

Ahora, Biden ha simbolizado en Kamala Harris tres movimientos libertadores: el de Martin Luther King, el de Betty Friedan y Simone de Beauvoir, y el de los inmigrantes que comenzó César Chávez en California. Porque los padres de Harris vinieron de Jamaica y de India.

Cuando se selecciona un vicepresidente, en muchos casos se busca a alguien que consiga votos de un “swing state”, que no esté totalmente a favor del Partido Republicano ni del Partido Demócrata. (Véase “El Colegio Electoral de Estados Unidos”, por Alexander Keyssar, en la sección Trasfondo, jueves 13 de agosto, el Nuevo Herald.)

Por ejemplo, Lyndon B Johnson, que fue el líder de la mayoría en el Senado y era de Texas, un estado con 38 votos electorales, fue escogido por John Kennedy para que lo balanceara, porque era un político protestante y del sur. Kennedy era del nordeste y —por primera vez— un candidato católico. Además, Johnson había quedado en segundo lugar en las primarias. Harris es de California, y ese estado de 55 votos electorales se inclina al Partido Demócrata.

Pero la Florida, que tiene 29 votos electorales y se considera un estado indeciso, ha causado problemas en el pasado. La razón es que a veces el voto popular no coincide con el del colegio electoral. Eso es lo que pasó en las elecciones de 2000 en que ganó George W. Bush, gobernador de Texas por unas “tiritas” en el estado de la Florida, frente al candidato Al Gore, que ganó el voto popular en toda la nación.

Esa ha sido la cuarta de las cinco veces en que ha subido a la presidencia quien perdió el voto popular, pero ganó el colegio electoral. La quinta vez ha sido en 2016, en que ganó Donald Trump la mayoría de los estados, pero Hillary Clinton tuvo casi tres millones de votos populares más en toda la nación. En ambos casos fueron los aspirantes demócratas los que ganaron el voto popular.

En la época en que surgió la idea de tener colegios electorales en vez de usar la Cámara de Representantes para elegir al presidente, los sureños prefirieron el sistema del colegio electoral para poder contar a los esclavos que no tenían derecho al voto, pero constituían un 40% de la población. ¡Aunque solo los midieron como tres quintas partes de persona a cada uno!

Ahora que los afroamericanos sí pueden votar más “libremente” por la ley de derechos civiles en 1964, las decisiones del colegio electoral aún priman en la elección de Biden-Harris frente a Trump-Pence. Aunque entre otras cosas fue la esclavitud de millones traídos de África desde el siglo XVIII, una de las razones de que surgiera este dilema en la fórmula de selección presidencial. (Véase en PBS la extraordinaria serie “Africa’s Great Civilizations”.) Incluso 12 presidentes estadounidenses fueron dueños de esclavos, entre ellos, George Washington, Thomas Jefferson, James Madison, James Monroe y Andrew Jackson.

Claro, que quizás no se les podría criticar a los constitucionalistas con la mentalidad de ahora, porque escoger a un presidente fue una tarea nueva para los fundadores. Nadie lo había hecho en ningún país del globo. Y no querían compromisos entre los representantes a la Cámara y el Presidente.

En el Artículo II de la Constitución proclamada en 1788 se propuso esa fórmula solo en la elección del presidente de la nación. Sería un número de electores igual a la suma de los senadores (2) más los representantes que tuviera cada estado. Y luego gana la presidencia el que tenga 270 votos o más con la suma de los electores de todos los estados. Por eso siempre hay una campaña más fuerte en donde haya mayor número de electores, que son elegidos hoy día por los partidos políticos. Pero en la actualidad los electores son fieles al voto popular de su estado.

Una de las razones por las que está vigente el sistema de los colegios electorales es que son los estados los que independientemente eligen al presidente. Y este es un país federal. Por eso ha sido difícil cambiar el estilo. Y hoy la Unión Europea lo ha imitado. Su importancia tendrá.

Escritora cubana. Correo:

olconnor@bellsouth.net.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de agosto de 2020, 0:38 p. m. with the headline "¿Voto popular o colegio electoral? El gran dilema."

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