Giselle Blondet habla sobre la edad, la timidez, los piropos, los galanes y el pasado que no afecta
Giselle Blondet cumple 60 años más fuerte que nunca. La presentadora puertorriqueña reconoce que el número “asusta”, pero con su dulzura y firmeza habitual, también ofrece una respuesta para quienes dicen que “debe echarse a un lado”.
“Tiene que haber espacio para todos, porque mientras estemos vivos todos tenemos sueños y metas por cumplir”, dijo en una entrevista con el Nuevo Herald, en la que señaló la discriminación por edad en la industria del entretenimiento y la necesidad de que las mujeres sean valoradas por su trayectoria profesional, su disciplina y su compromiso con el trabajo y no por su belleza y edad.
“El hombre no tiene esa preocupación, sigue trabajando y no piensa en eso”, dijo sobre la edad, que muchas en el medio prefieren no confesar. “Nosotras pensamos demasiado en eso, y en el fondo, somos las que nos ponemos en un nivel quizás más bajo o diferente de los hombres. El día que realmente creamos que somos igualmente profesionales, y que debe aplicarse la misma regla para las mujeres y los hombres en nuestro negocio, entonces las cosas van a empezar a cambiar”.
Blondet, hoy una de las presentadoras de La mesa caliente de Telemundo, puede celebrar una carrera que recorre el cine, las telenovelas y la conducción, como cofundadora de Despierta América de Univision, y como una de las presentadoras y juezas favoritas del concurso Nuestra Belleza Latina.
“Quiero que me recuerden como alguien que nunca se detuvo, sin importar la edad, y que, ante cualquier circunstancia que la rodeara, siempre estaba dispuesta a reinventarse y a seguir adelante”, dice sobre el legado que quiere dejar a sus tres hijos y nietos.
Aunque nació en Nueva York, el 9 de enero de 1964, se mudó muy pequeña para la isla, por eso cuando se piensa en Giselle, viene a la mente Puerto Rico, la simpatía y la fuerza de su gente.
“Me siento súper orgullosa de ser puertorriqueña”, dijo Blondet, que fue la gran mariscal del Desfile Puertorriqueño en Nueva York, el número 66, celebrado el 11 de junio en la Quinta Avenida.
“Una de las cosas que aprendí en mi isla es que el puertorriqueño, no importa la circunstancia, siempre está dispuesto a salir adelante. En los momentos mas difíciles siempre hay música y alegría. Eso es lo que les da la fuerza”, afirmó.
Si bien Giselle asume la edad con sus retos y ventajas, no deja de la mano el cuidado de su aspecto y se protege de lo que pueda representar un peligro para la salud.
Como ya es tendencia entre muchas mujeres, Blondet se retiró los implantes de seno con 58 años, en el 2022, porque estaba padeciendo de dolores musculares y artritis. Decidió entonces compartir con sus seguidores el proceso quirúrgico y se fue al salón de operaciones con el pelo y las uñas pintadas.
Con el mismo espíritu respondió esta entrevista después de terminar la grabación de La mesa caliente, ya tarde en la noche, antes de que acabara el día.
¿Qué representa para ti llegar a los 60 años? ¿Es verdad que la edad es mental?
La edad en realidad sí se siente, por supuesto, se van sintiendo los cambios de la vida, pero la parte que es mental es que una persona de 20 o 30 años puede actuar como una persona de 60 o 70, mientras que una persona que tenga esa edad puede que no coincida cómo se ve y lo que siente porque su espíritu es mucho más joven.
Pero, sí, llegar a a los 50, 60, 70 años, tampoco es lo más fácil. Son edades importantes en las que la sociedad te ha hecho pensar que cada año que uno va cumpliendo significa la pérdida de algo.
Hay que empezar a verlo como la celebración de algo importante, la vida. Hay que empezar a ver que esas cosas fuertes que hayamos podido pasar, las hemos sobrevivido. Estamos aquí y es una oportunidad que tenemos para hacer las cosas diferentes y seguir soñando y creando.
Hay que reconocer que existe el edadismo (ageims) que tanto denuncian las actrices de Hollywood y recientemente Madonna. Cuál es tu respuesta a este y sobre todo al doble estándar que se aplica para hombres y mujeres.
Esta es una industria difícil, en la que por muchos años las mujeres nunca querían decir su edad. No conozco muchas compañeras que se sientan cómodas diciendo su edad, y para mí fue importante porque tenemos que romper esa barrera, y acabar con eso de que, sobre todo las mujeres, en esta industria dependemos de nuestra belleza, de nuestra juventud.
¿Tienes tendencia a rememorar o estás más anclada en el presente? Cuando miras hacia atrás, ¿cuáles son tus momentos favoritos?
Miro al pasado con respecto a mis hijos, por ejemplo, con nostalgia. A veces en mi casa hay un silencio muy grande, y aunque me gusta ese espacio de silencio, también extraño esa locura que vivía con ellos cuando eran niños. Ahora, cuando tengo a mis nietos, me río con nostalgia, pensando en esos momentos que viví con sus madres.
Me gusta visitar el pasado, no vivir en él, y entiendo que el pasado no puede afectar nuestro presente. No puede tocarnos si nosotros no se lo permitimos. Creo que hay que usarlo como referencia para hacer las cosas diferentes, si es necesario.
Mis momentos favoritos siempre son con mi familia, en el campo, con mis padres, con mis tíos, mis primos. Son recuerdos inolvidables. Por supuesto tengo muchos recuerdos de algunos de los trabajos que he hecho, también de personas que he podido conocer gracias a este trabajo.
Brad Pitts, Carlos Vives, son solo algunas de las fotos que has puesto en tu perfil de Instagram recientemente. Ahora que puedes hablar de galanes, ¿cuál ha sido tu favorito y con quiénes mantienes una buena amistad?
Tengo muy buena relación con todos los galanes que me ta tocado trabajar. No es como que frecuento a ninguno, pero sí les tengo un gran cariño. Carlos Vives, Fernando Colunga, Braulio Castillo, hijo, Guillermo Dávila, Fernando Allende... por todos siento un gran cariño. Fue espectacular trabajar con ellos. Con Arturo Peniche nos encontramos en La mesa caliente después de no habernos visto por muchos años, y la verdad que el cariño sigue siendo el mismo.
Si te dicen un piropo, ¿cómo respondes?
Doy las gracias. A veces, confieso, me hacen sentir un poco tímida. Y trato de evadirlo, pero he estado trabajando en eso, porque eso habla de la seguridad de uno.
Todo eso uno tiene que aceptarlo con agradecimiento y una sonrisa.
¿Cuáles son las palabras que más repites?
Creo que lo que más repito es que “la familia es lo primero”. Mis pobres hijos, ya yo se los iba a decir, y ellos me decían: Ya sé, mami, la familia es primero.
La otra frase que repito siempre es ”Yo sé que todo va a estar bien”.
¿Cuál es tu happy place?
Mi casa, me encanta mi casa, con mi familia. Ese es mi happy place, dondequiera que esté si estoy con los seres que amo.
¿Qué significa para ti tener amigas?
Tengo muy pocas amigas íntimas, aunque tengo muchas a las que quiero, pero amigas íntimas, tengo muy pocas, y para mí son un tesoro sagrado. Son esas personas que, no importa el tiempo que pase que a lo mejor no nos podemos comunicar, hablas con esa persona y es como si no hubiera pasado ni un minuto.
Por otra lado, sientes una confianza única, sabes que tú eres leal a esa amistad, y sabes que esa lealtad es recíproca. Creo que es un privilegio tener amigas o amigos así.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de enero de 2024, 4:20 p. m..