Si no tiene trabajo ni recursos, puede recibir cuidados de salud gratis en esta clínica de Miami
Un acto tan simple como pedir una hamburguesa puede ser muy difícil para una persona que no habla inglés. El doctor Rheinchard Reyes lo sabe muy bien porque esa era una de las rutinas que de pequeño compartía los domingos al salir de misa con sus padres, inmigrantes guatemaltecos.
“Si no puedes ordenar un hamburger, no puedes comunicarte con un médico”, dijo Reyes, director médico de St. John Bosco Clinic, que atiende de manera gratuita a personas con recursos limitados, los que en muchos casos solo hablan español.
“Yo siento que cuando veo a mis pacientes, estoy ayudando a mi padre de joven. Eso también lo sienten otros voluntarios de la clínica”, dijo Reyes, que de esta manera también honra a sus padres, quienes le dieron una vida mejor en Estados Unidos.
Reyes, que tiene una consulta en Coral Gables, los sábados ofrece sus servicios pro bono como especialista en medicina familiar en la clínica St. John Bosco, ubicada en la iglesia Corpus Christi, en la calle 32 y la avenida 7 del noroeste, que acoge a feligreses inmigrantes de varias nacionalidades.
Con ayuda de fondos estatales y donaciones privadas, la clínica atiende alrededor de 1,200 pacientes al año. Cuenta con un personal médico de voluntarios, que trabaja en el horario regular de lunes a viernes, y también con especialistas en campos como psiquiatra y pediatría.
Abren además el tercer sábado de cada mes de 8:30 a.m a 1:30 p.m, para que aquellos pacientes que trabajan durante la semana puedan atenderse en su tiempo libre.
“Cualquier persona que se sienta desamparada, que quiera consultar a un médico, que venga”, dijo Reyes. “No hay necesidad de sentirse enfermo, si podemos detectar algo temprano es mejor. No hay que esperar a que un problema médico cause síntomas”.
Cuidados preventivos a personas de recursos limitados
Para recibir los servicios de la clínica, las personas deben vivir en Miami-Dade, no tener cobertura médica y sus ingresos familiares deben estar en el 200 por ciento o más bajo del Índice Federal de Pobreza.
Reyes también indicó que no se piden documentos ni prueba de estatus legal y así la clínica atiende a una “población que se siente marginada” y que no suele recibir atención médica regular.
“No queremos que la gente tenga miedo de pedir ayuda”, dijo Reyes. “Uno de los propósitos es que no tengan que ir al hospital”.
A partir de su inscripción en el sistema de la clínica, las personas pueden hacer cita con un proveedor de cuidados primarios y comienzan a indicarles mamografías, pruebas de Papanicolaou y otros exámenes de detección temprana. No hacen, sin embargo, exámenes para detectar el COVID-19.
Reyes recalca la importancia de chequearse la presión arterial, que puede convertirse en “el asesino silencioso”. La diabetes es una enfermedad de alta incidencia en los hispanos, que si no se trata puede provocar infecciones urinarias, mareos, problemas digestivos y heridas en las piernas, apuntó.
Asimismo, el director médico indicó que uno de los objetivos de los voluntarios de la clínica es hablar con los pacientes sobre dietas y ejercicios, para que cambien el estilo de vida.
También señaló que la pandemia ha provocado un aumento en los problemas mentales en las comunidades.
“Tenemos a un psiquiatra que viene los sábados. Ha tenido muchos casos últimamente, y atiende no solo problemas crónicos de salud mental. Hay muchas preocupaciones por la falta de trabajo, de dinero, y eso causa mucho estrés en la familia”, reconoció.
Otra secuela de la pandemia es el temor de las personas a visitar centros médicos, lo que pone en peligro la labor de prevención de la clínica. Reyes señala que los pacientes pueden sentirse confiados de venir porque están tomando todas las medidas para evitar el contagio del covid-19.
Como partidario de los cuidados de prevención, Reyes indica que estos ayudan a ahorrar gastos en el sistema médico total.
“Con $500 podemos dar cuidado a un paciente durante un año”, dijo, agradecimiento las donaciones que recibe la clínica.
“¿Cuánto cuesta una visita a emergencia? Solo por inscribirte te cobran $2,000”, comparó.
Las donaciones de la comunidad ayudan a mantener la labor de prevención de la clínica, indicó.
Otros centros de salud como Community Health and Wellness Center, con oficinas en la Pequeña Habana, Hialeah y el sur de Miami, ofrecen atención médica y exámenes preventivos gratuitos para personas de bajos recursos o indocumentadas.
St. John Bosco Clinic, 730 NW 34 St., 305-635-1335. https://www.stjohnboscoclinicmiami.org/
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2020, 6:11 p. m. with the headline "Si no tiene trabajo ni recursos, puede recibir cuidados de salud gratis en esta clínica de Miami."