Florida limita la compra de ciertos alimentos a beneficiarios del programa SNAP
Los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) en la Florida no podrán comprar una serie de alimentos considerados de escaso valor nutritivo a partir de enero del 2026.
Las bebidas azucaradas como las sodas y las energizantes se incluyen en la lista de alimentos prohibidos para los beneficiarios de SNAP en la Florida. Tampoco se podrán comprar con la tarjeta EBT caramelos ni postres preparados; la tarjeta se recarga automáticamente cada mes con la ayuda de SNAP.
El programa federal, administrado por los estados y que beneficia a casi 42 millones de estadounidenses de bajos ingresos, también impedía la compra de comidas preparadas, productos de cuidado personal, bebidas alcohólicas, cigarros y tabacos con los beneficios de SNAP.
Estados impiden comprar comida chatarra con SNAP
Ante las críticas de que el programa permite la compra de “comida chatarra”, el Departamento de Agricultura dio permiso a 12 estados para aprobar exenciones y aumentar la lista de alimentos que no pueden comprarse con SNAP. Los primeros en hacer las exenciones fueron Nebraska, Iowa, Indiana, Arkansas, Idaho y Utah.
Florida, Texas, Oklahoma, Louisiana, Colorado y West Virginia se sumaron el 4 de julio, según anunció el secretario del Departamento de Agricultura, Brooke L. Rollins, junto a Robert F. Kennedy Jr, secretario de Salud y Servicios Humanos.
El USDA está otorgando a los estados mayor flexibilidad para gestionar sus programas mediante la aprobación de Exenciones de Restricción de Alimentos del SNAP, que restringen la compra de productos no nutritivos como refrescos y dulces, indica el sitio web del Departamento de Agricultura. Estas exenciones son un paso clave para garantizar que el dinero de los contribuyentes proporcione opciones nutritivas que mejoren los resultados de salud dentro del SNAP.
En Florida el programa de SNAP ayuda a 3 millones de personas de bajos ingresos. El promedio de beneficios mensuales a cada usuario es de $184 mensuales.
En Miami-Dade, casi una cuarta parte de los hogares dependen del SNAP para pagar sus comestibles, la quinta tasa más alta de cualquier condado de Florida, según datos de la Oficina del Censo.
La ley One Big Beautiful Bill contempla recortes a los beneficios de SNAP en $287,000 millones durante los próximos 10 años. También amplía los requisitos de trabajo para los beneficiarios de mayor edad, así como para algunos padres.