Una multa y una ruptura amorosa: así dos estudiantes de Florida terminaron en la mira del ICE
El viernes, el gobierno federal revocó las cancelaciones abruptas de los registros de visas de estudiantes extranjeros, poniendo fin a semanas de confusión entre estudiantes internacionales y administradores universitarios.
La revocación se produjo después de que se presentaran más de 100 demandas contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, solicitando a los jueces que permitieran a los estudiantes seguir trabajando y estudiando.
La mayoría de estas demandas prosperaron. Los abogados de inmigración en muchos de los casos afirman que las revocaciones de visas parecen haber sido activadas por un sistema automatizado que revisa los registros estudiantiles y cancela el estatus de cualquier estudiante internacional que haya tenido algún tipo de problema con la ley.
Eso fue exactamente lo que sucedió con dos estudiantes extranjeros en Florida que llevaron sus casos a los tribunales. Ambos tuvieron pequeños incidentes con la policía y perdieron su estatus, lo que provocó que también perdieran sus empleos. Posteriormente, ambos estudiantes contrataron abogados para obtener una orden de restricción temporal, solo para que, días después, la administración Trump diera marcha atrás en su política de revocación de visas.
El caso de Anas Daou: una infracción de tránsito que casi arruina su carrera
Uno de esos estudiantes es Anas Daou, ingeniero estructural libanés de 31 años, aceptado en un programa de doctorado en Ingeniería Civil en la Universidad de Texas en Austin. Tras completar su doctorado en 2024, consiguió trabajo en una empresa de ingeniería en Tampa, que a veces tiene contratos con el Departamento de Transporte.
El 29 de marzo, Daou recibió un correo electrónico de Seguridad Nacional informándole que su estatus de estudiante había sido revocado.
Para Daou, que trabaja en la empresa de ingeniería como parte de su OPT (el período en el que los estudiantes internacionales graduados pueden permanecer legalmente en Estados Unidos y trabajar en su área de estudios), esto significó que no podía trabajar.
Su abogado, Sam Badawi, afirmó que en todos sus años en el campo de la inmigración, nunca había visto decisiones tan arbitrarias por parte del gobierno federal.
Según una búsqueda de antecedentes penales, Daou tuvo una infracción de tránsito en julio del año pasado por “conducir demasiado rápido”, pero el caso fue desestimado.
Como en muchos casos en todo el país, la jueza permitió a Daou regresar a su trabajo y garantizó que su visa no sería cancelada. Así como tampoco sería detenido ni deportado sin el debido proceso. El tribunal determinó que la cancelación fue “arbitraria, caprichosa, un abuso de discreción y, en suma, contraria a la ley”, según consta en el expediente judicial.
Badawi argumentó que perder su estatus de estudiante le habría causado a Daou un “daño irreparable”, sin mencionar la carga financiera que enfrentaba, la pérdida de su empleo y la necesidad de contratar un abogado.
“Lo que debe suceder es que ustedes establezcan las reglas y nosotros las cumpliremos. No cambien las reglas a mitad de camino”, dijo Badawi.
El drama de Uzoma Ajugwe: del aula al miedo a ser deportado
En el mismo tribunal, el 18 de abril, la jueza Mary Scriven escuchó el caso de Uzoma Ajugwe, de 26 años, estudiante de posgrado de la Universidad del Sur de Florida (USF), que estudia Ingeniería Ambiental con una beca de investigación totalmente financiada.
De acuerdo con el expediente judicial, a Ajugwe, quien tiene previsto graduarse este año, se le notificó el 8 de abril que el ICE había cancelado su estatus de estudiante.
Según el documento, tenía un arresto en su expediente basado en una acusación infundada de un delito menor, por haber llamado a su exnovia tras la ruptura de su relación, a pesar de que ella le había pedido que no lo hiciera. El expediente fue desestimado este año.
La cancelación de su estatus impidió que Ajugwe continuara trabajando como asistente de cátedra en la USF, salario del que dependía.
“Está aterrorizado, no quiere salir, no quiere ir a clases”, declaró su abogado, Christopher Dempsey, quien trabajó durante más de una década en la Oficina de Litigios de Inmigración del Departamento de Justicia de Estados Unidos en Washington, D.C.
Ajugwe usó todos sus ahorros para pagarle a su abogado, solo para que el gobierno federal revirtiera la revocación de visas de estudiantes siete días después de presentada la demanda y apenas dos días después de que el gobierno respondiera.
Dempsey afirmó que la mayoría de los estudiantes no puede pagar abogados y se ven obligados a navegar la compleja burocracia por sí solos.
Contratar abogados es caro para los estudiantes y representa una carga increíble. Hay muchos que no pueden permitírselo”, dijo Dempsey.
El Departamento de Justicia, en su revocación del viernes sobre las visas de estudiante, indicó que los funcionarios de inmigración ya están trabajando en un nuevo sistema para revisar y cancelar los registros de estudiantes internacionales, informó The New York Times.
Por ahora, los estudiantes cuyas visas fueron canceladas tienen un respiro momentáneo. Sin embargo, para los clientes de Dempsey y Badawi, y para muchos otros estudiantes extranjeros en todo el país, el daño financiero y emocional ya está hecho.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2025, 11:48 a. m..