El oro es un ‘dios falso’ que alimenta la ‘esclavitud’, dice el Papa. Buena parte de ese oro termina en Miami
Hablando el viernes en la Amazonia peruana, el papa Francisco dijo que la industria del oro en la región se ha convertido en un “falso dios que exige sacrificios humanos” porque destruye a las personas y la naturaleza y lo “corrompe todo”.
En discursos consecutivos en esta poblado junto a un río en el sureste de Perú, donde la minería ilegal está por todas partes, el papa Francisco tocó algunos de sus temas más comunes: como la avaricia y la codicia están destruyendo el planeta.
Buena parte del oro que se extrae ilegalmente en Perú y otros países latinoamericanos se exporta a Miami y se usa para joyas, monedas y aparatos electrónicos, como reveló esta semana una serie investigativa del Miami Herald.
Pero aunque el Papa condenó la explotación de las naciones pobres, también advirtió sobre los que llevan la protección ambiental a tal extremo que sus buenas intenciones terminan haciendo daño a comunidades tradicionales.
El papa Francisco comenzó su primer día completo de visita a Perú en Puerto Maldonado, la puerta de ese país a la Amazonia, cerca de las fronteras de Brasil y Bolivia. Su primera actividad incluyó a más de 3,500 líderes indígenas de toda la región, vestidos con sus coloridos trajes ceremoniales.
El pontífice dijo que quizás nunca antes en la historia las culturas tradicionales de la Amazonia han estado tan amenazadas.
En un apasionado discurso interrumpido por aplausos, el Papa argentino dijo que las comunidades tradicionales quedan atrapadas entre la avaricia capitalista y los esfuerzos equivocados de conservación.
“Por una parte … hay una fuerte presión de grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre petróleo, gas, madera, oro, monocultivos agroindustriales”, dijo. “Por otra parte, está la amenaza a sus territorios que viene de ciertas políticas perversas que promueven la conservación de la naturaleza sin tener en cuenta al ser humano, y en concreto, a ustedes, hermanos amazónicos”.
Pero Francisco dejó sus críticas más fuertes para el tráfico humano que ha provocado el comercio ilegal de oro. En los enormes campamentos mineros en la región de Madre de Dios, que incluye a Puerto Maldonado, hombres y mujeres jóvenes se ven atraídos por la falsa promesa de riquezas, pero terminan como peones explotados y prostitutas.
El Papa dijo que eran “esclavos” y todos son responsables del problema.
“Quiero que todos escuchen a Dios llorar: ‘¿Dónde están sus hermanos y hermanas esclavos?’ ”, dijo. “Hay mucha complicidad. Y es un asunto de todos”.
Francisco dijo que quería comenzar su visita a Perú, que no había recibido una visita papel desde que Juan Pablo II estuvo allí en 1988, en el corazón de la Amazonia porque cree que las comunidades tradicionales tienen mucho que enseñar al mundo sobre la protección de la naturaleza.
La región de Madre de Dios es una de las de mayor biodiversidad en el planeta, pero también una de las más abrumadas. La minería ilegal de oro está destrozando selvas y contaminando ríos. La región también está presionada por la industria petrolera y planes del gobierno para construir carreteras en zonas sensibles.
La devastación ambiental se debe en lo fundamental a la demanda de oro y otros recursos de parte de consumidores en Estados Unidos y otros países ricos.
El viernes, poco antes que el Papa hablara en Puerto Maldonado, dos corredores de oro de Miami que se beneficiaron de la explotación en la región comparecieron ante un juez federal. Juan Granda y Samer Barrage se habían declarado culpables de comprar $3,600 millones en oro extraído ilegalmente en América Latina, incluido Puerto Maldonado. Los dos fueron sentenciados a seis y casi siete años de prisión, respectivamente. El juez Robert Scola dijo que sus actividades ilegales contribuyeron a la “deforestación”, el “envenenamiento” de los trabajadores y otros “males sociales”.
Esos problemas, esperan líderes en la Amazonia, tendrán una visibilidad mundial con la visita del Papa.
Luz Britaue Kuakuibehue, del grupo étnico harakbut, dijo que el gobierno nacional ahora se vería obligado a tomar en serio a las comunidades indígenas.
“Nadie tan importante ha estado aquí”, dijo. “[El gobierno central] tiene que escucharnos”.
Aunque las exigencias de los indígenas son de diversa índole, muchos grupos piden más derechos territoriales y autonomía. Las organizaciones alegan, respaldadas por investigaciones, que dar derechos de tierra a las comunidades tradicionales es una buena forma de conservar los bosques.
Julio Ricardo Cusurichi, presidente de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y sus Afluentes (Fenamad), ganador del prestigioso Premio Goldman en el 2007 por su labor de conservación, dijo que esperaba que la visita del Papa —y el reconocimiento de las comunidades nativas y sus esfuerzos— los ayuden en momentos que tratan de impedir los proyectos petroleros y de construcción.
“Debido a nuestros esfuerzos, una buena parte de la humanidad todavía puede respirar aire limpio”, dijo de la defensa de la selva amazónica por parte del grupo. “Necesitamos [derechos] territoriales sin concesiones”.
El Papa también tocó otro tema controversial en la Amazonia: tribus que viven en aislamiento voluntario.
Aunque algunos de los gobiernos de la región han creado reservas para grupos aislados, algunos dicen que sería más compasivo llevarlos a la seguridad de la sociedad.
El pontífice dijo que esos grupos no deben idealizar ni pensar que son un “museo” viviente, pero hay que proteger esa forma de vida.
“La desaparición de una cultura puede ser igual o más importante que la desaparición de una especie de animal o planta”, dijo. “Su sabiduría tiene mucho que enseñarnos a los que no somos parte de su cultura”.
El sábado, el Papa viajará a la comunidad costera de Trujillo, donde se espera que hable del cambio climático, para entonces decir su misa final en la capital, Lima, antes de regresar al Vaticano el domingo.
Perú es el octavo país latinoamericano que el papa Francisco ha visitado desde que lo eligieron en el 2013.
Nicholas Nehamas y Jay Weaver, redactores del Miami Herald, contribuyeron a este reportaje.
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Esta historia fue publicada originalmente el 19 de enero de 2018, 8:27 p. m. with the headline "El oro es un ‘dios falso’ que alimenta la ‘esclavitud’, dice el Papa. Buena parte de ese oro termina en Miami."