“Impecable:” Así describe oficial la primera semana de vacunación contra COVID-19 en Puerto Rico
La primera semana de distribución y administración de dosis de vacunas Pfizer en Puerto Rico fue un proceso “impecable,” según la Dr. Iris Cardona, Subsecretaría del Departamento de Salud del territorio americano.
En una entrevista con el Nuevo Herald, la Dra. Cardona dijo que 4 días tras recibir el primer cargamento, se habían utilizado el 96% de las 30,225 vacunas recibidas. Añadió que se espera que lleguen miles de vacunas más, de las variantes Pfizer y Moderna, en las próximas semanas si las proyecciones son certeras. Se podría cumplir la inmunidad de rebaño de la población de la isla a través de la inoculación para finales de verano o el otoño.
En total, para el 23 de diciembre, se han vacunado al menos 28,500 personas en Puerto Rico.
El hito en la lucha de Puerto Rico contra la pandemia se produce a un poco más de los nueve meses del primer cierre de emergencia de la isla en marzo. Los casos y muertes continúan aumentando en el territorio estadounidense de 3.2 millones de personas.
Otros miembros de la comunidad médica y científica también coinciden con Cardona que el proceso de vacunación de la primera semana ha sido efectivo.
“Tenemos que ponerlo como un gran logro para Puerto Rico’‘, dijo Lilliam Rodriguez, la oficial principal de la coalición de vacunación VOCES. “Si nos dejamos llevar por la respuesta del público, yo te diría que Puerto Rico debería de lograr la meta del 70 por ciento en un tiempo récord.”
¿Qué ocurrió la semana pasada con el proceso de vacunación en Puerto Rico?
El primer cargamento de vacunas contra el COVID-19 de Pfizer aterrizaron en Puerto Rico el 14 de de diciembre. Se recibieron dos envíos más, sumando un total de más de 30,000 recibidas. La Guardia Nacional, en coordinación con el Departamento de Salud y el gobierno federal, distribuyó las dosis que llegaron a hospitales y centros de salud.
Yahaira Alicea, una terapeuta respiratoria, fue la primera en vacunarse contra el coronavirus en Puerto Rico el 15 de diciembre en la mañana en el Hospital Ashford en Condado, un vecindario de San Juan. La inoculación de Alicea desencadenó miles de vacunaciones de profesionales médicos de hospitales, que se dieron a lo largo de la semana.
Se distribuyeron a múltiples facilidades, de las cuales 65 eran hospitales y el resto centros de atención primaria. De los 65 hospitales, 13 hospitales no pudieron recibir las dosis de inmediato. Originalmente se reportó en la prensa local que era porque no tenían el equipo apropiado para almacenar las vacunas Pfizer, las cuales requieren un frío extremo.
Sin embargo, Cardona le dijo al Herald que en parte se le atribuyó a la falta de comunicación entre los hospitales y los entes gubernamentales a cargo del proceso de distribución. Ya dentro de 24 horas, todos los hospitales habían recibido las dosis que se les iban a entregar, dijo la subsecretaria.
“Establecimos un sistema de verificar que cada una de estas facilidades estuvieran listas para recibir las vacunas, y eso se hace a través de unas preguntas que se iban haciendo,” dijo.
Según Cardona, hubo algunos hospitales que “se confundieron o no entendían’’ el proceso de solicitud, como los que indicaron que no tenían termómetro para el congelador cuando había en sus instalaciones.
De las vacunas de los primeros cargamentos, 450 dosis no se utilizaron porque faltaba el diluyente necesario para administrarlas, y 250 eran para ser administradas en otro momento. En ambos casos, se almacenaron en condiciones apropiadas temperaturas muy frías hasta que se fueran a administrar.
¿Qué se puede esperar en las próximas semanas?
Moderna, cuya vacuna fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos hace menos de una semana, envió 47,500 vacunas a Puerto Rico el 21 de diciembre, las cuales se empezaron a distribuir y a utilizar esta semana.
Pfizer y Moderna, las dos compañías que recibieron la primera autorización en Estados Unidos para distribuir su vacuna contra el COVID-19, seguirán enviando dosis a la isla para que se administren en la primera fase. Pfizer enviará a Puerto Rico unas 21,450 vacunas semanalmente las próximas seis semanas, mientras que Moderna continuará enviando alrededor de 21,000 dosis más de vacuna a la semana.
La subsecretaria enfatizó que el proceso de vacunación dependerá de cuánto volumen hay disponible. Tan recientemente como la semana pasada, el gobierno federal redujo la cantidad de vacunas que los estados y territorios recibieron esta semana.
“El suplido de la vacuna aunque esperamos que sea constante, no son super mega dosis’‘, dijo la Dra. Cardona. De igual forma, podría cambiar el suplido de vacunas a través de acuerdos como al que se llegó entre el gobierno federal y Pfizer y el que garantiza 100 millones dosis de vacuna adicionales para Estados Unidos.
El Departamento de Salud de Puerto Rico ha dicho que la vacuna será gratuita para todos, aunque podría costar la administración de la inyección. Todos los puertorriqueños podrán vacunarse eventualmente.
Los trabajadores de la salud, comenzando por los que trabajan en hospitales, han sido los primeros en recibir la vacuna en la isla. En la primera fase también se vacunan aquellos que viven en centros de cuido prolongado y otros espacios confinados compartidos como las cárceles y los albergues.
Los trabajadores esenciales, comenzando con los de primera línea, como bomberos y policías, también caen en los sectores que recibirán la inmunidad contra el COVID-19 en esta primera fase. En la última parte de la fase 1, se iniciará la inoculación de la población general con pacientes que padecen enfermedades crónicas, los empleados de restaurante, el resto de los trabajadores esenciales que no son de primera línea, entre otros.
En las segunda fase de la distribución de la vacuna, que podrían superponerse con la primera, el Departamento de Salud espera que la vacuna esté ampliamente disponible en farmacias, consultorios médicos y centros de vacunación, entre otros para el público general mayor de los 16 años. Se espera que haya hasta 700 puntos donde la gente pueda ir a vacunarse, dijo Cardona.
No Prevén Obstáculos Mayores
El miércoles hubo congestión de tráfico y largas filas cuando llegaran cientos de personas al primer centro de vacunación regional en San Juan, donde se vacunan profesionales de salud en los próximos días. Esto ha incitado mucha crítica del manejo de vacunación en masa de los salubristas boricuas.
El ayudante general de la Guardia Nacional José Reyes le dijo al diario local El Nuevo Día que estaban haciéndole cambios a su planificación para que no volviera a haber tanto caos.
“No todos los procesos de emergencia van a tener una operación perfecta, hay áreas para mejorar, así que el proceso de tráfico de vehículos tenemos que mejorarlo para asegurarnos de que no provoquemos esta fila”, le dijo Reyes al Nuevo Día. El jueves luego de recibir otro gran flujo de trabajadores de salud, se cerraron los portones del centro regional y solo se recibió parte de los que llegaron a vacunarse.
Cardona le comentó al Nuevo Herald que no prevé ningún obstáculo o desastre mayor al proceso de vacunación más allá de posibles reducciones al suplido de la vacuna a nivel nacional.
Muchos puertorriqueños en foros públicos y redes sociales han expresado preocupación por la por el almacenamiento de las vacunas, ya que deben mantenerse en condiciones de frío extremo. La frágil red eléctrica de la isla con frecuencia experimenta apagones.
Sin embargo, la Guardia Nacional tiene congeladores especiales al igual que generadores eléctricos para prevenir que se dañen las dosis. El hecho de que las vacunas de Moderna también requieren temperaturas menos extremas que las de Pfizer flexibiliza la planificación de la distribución.
“Estamos en invierno, eso viene de los Estados Unidos. Si hubiera alguna tormenta que retrase los vuelos, pues entonces puede ser un día o dos [de retraso]. Pero no, no creo que nos pongan limitaciones mayores,” dijo Cardona.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de diciembre de 2020, 4:08 p. m. with the headline "“Impecable:” Así describe oficial la primera semana de vacunación contra COVID-19 en Puerto Rico."