Colombia

Diálogos de paz no frenan éxodo de colombianos a Ecuador

Ni la desmovilización de los paramilitares en el 2003; ni el cese unilateral de fuego de las FARC en el 2015; y tampoco la idea de un país en paz han detenido el flujo de desplazados colombianos que huyen hacia Ecuador, en busca de un futuro mejor.
Ni la desmovilización de los paramilitares en el 2003; ni el cese unilateral de fuego de las FARC en el 2015; y tampoco la idea de un país en paz han detenido el flujo de desplazados colombianos que huyen hacia Ecuador, en busca de un futuro mejor. Archivo

Ni la desmovilización de los paramilitares en el 2003; ni el cese unilateral de fuego de las FARC en el 2015; y tampoco la idea de un país en paz cuando se refrende el acuerdo definitivo entre el gobierno colombiano y los altos mandos de las FARC en la Habana, han detenido el flujo de desplazados colombianos que huyen hacia Ecuador, en busca de un futuro mejor.

Así lo asegura Sonia Aguilar, vocera del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ecuador, quien en entrevista exclusiva con el Nuevo Herald, afirmó que son alrededor de 500 personas las que llegan cada mes a Ecuador provenientes del vecino país.

“A pesar de que Colombia está pasando por un momento de transición muy importante, no hemos visto grandes cambios en el número de personas que llegan a Ecuador,” dijo Aguilar, quien asegura que la única diferencia es que ahora los refugiados no saben identificar cuál es el actor alzado en armas que los desplazó de sus tierras.

“Antes era la guerrilla o los paramilitares. Ahora no saben quién vino a reclutar a sus hijos o quién les amenazó,” dijo Aguilar. “Ahora no pueden ponerle un rostro al victimario.”

Y es que según el Centro de Memoria Histórica de Colombia que investiga el conflicto armado, han aparecido nuevos grupos al márgen de la ley como las llamadas bandas criminales (Bacrim) conformadas por paramilitares desmovilizados.

“Las consecuencias de sus actos, sin embargo, son las mismas,” dijo Aguilar, quien señaló que estos grupos siguen empleando el desplazamiento forzado como una de las estrategias para el dominio del territorio y el control social y político de la zona.

En Ecuador hay aproximadamente 60 mil personas reconocidas como refugiadas. De esas 60 mil, el 95 por ciento son personas que llegan de Colombia, es decir, hay unos 57,300 refugiados colombianos que se han asentado en Ecuador.

Uno de ellos es Carlos Quintero, un panadero de 53 años quien, huyendo de la violencia, decidió salir hace 12 años de su natal Palmira en el departamento colombiano del Valle del Cauca, en el occidente del país.

“Un día se me extravó mi hijo de 12 años, y la policia lo encontró. Me dijeron que un guerrillero se lo estaba llevando para reclutarlo,” aseguró Quintero. “Cuando la vida de mi familia estaba en peligro, supe que era hora de irnos.”

Muchos colombianos escogen irse a Ecuador por la cercanía y porque allí suelen tener conocidos o familiares que los ayudan cuando llegan. Quintero, su esposa y sus tres hijos se radicaron en Quito porque un amigo cercano les dijo que allí podrían vivir seguros. La mayoría de colombianos se han asentado en ciudades grandes como Quito o Ibarra.

Pero la vida en Ecuador no es fácil para algunos refugiados colombianos. Aguilar dice que deben superar muchas trabas para conseguir trabajo, meter los hijos al colegio o alquilar vivienda.

“Son formas de discriminación,” dijo Aguilar. “A veces es simplemente una mala mirada o, por ejemplo, un apodo que le ponen a los niños en el colegio.”

Quintero dice que cuando llegaron no fue fácil acostumbrarse al nuevo país.

“Yo veía carteles pegados en las ventanas de las panaderías que decían que estaban buscando empleados,” dijo Quintero. “Cuando entraba me preguntaban de dónde era y yo les decía que venía de Colombia, entonces me decían que ya no necesitaban gente.”

Afirma que eso le pasó varias veces.

Por eso, decidió empezar su pequeño negocio. Se consiguió un horno y un fritador y hacía pan de yucas, buñuelos y panes hojaldrados.

“Los colombianos eran los únicos que me compraban.”

Aún así, los colombianos desplazados dicen que prefieren estos problemas que enfrentan en Ecuador al temor de morir o perder un ser querido en la guerra de la que ya no consideran su patria.

De hecho, según datos aportados por Acnur, aproximadamente el 85 por ciento de los refugiados colombianos considera que su futuro está en Ecuador.

“Yo ya soy un ecuatoriano más, acá está mi vida ahora,” dijo Quintero.

Hasta el momento, el gobierno colombiano no ha fijado un plan de retorno para aquellas personas que decidan volver si la seguridad mejora en Colombia luego de que la ciudadanía vote la aprobación del tratado de paz. La Unidad de Víctimas de Colombia no respondió a los correos enviados por el Nuevo Herald.

Sin embargo, algunos que fueron desplazados de sus tierras en Colombia, querrán recuperarlas, que es un proceso en el que ha trabajado el gobierno colombiano a través de la ley de víctimas. Por el momento, se quedarán en Ecuador, el país que ahora consideran su hogar.

Siga a Laura Gamba en Twitter: @lauragamba52

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de julio de 2016, 2:42 p. m. with the headline "Diálogos de paz no frenan éxodo de colombianos a Ecuador."

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