Cuba

Gobierno cubano expresa decepción ante nuevas regulaciones emitidas por Obama

El presidente Barack Obama con el gobernante cubano Raúl Castro durante una reunión en el marco de la Cumbre de las Américas realizada en Panamá en abril del 2015.
El presidente Barack Obama con el gobernante cubano Raúl Castro durante una reunión en el marco de la Cumbre de las Américas realizada en Panamá en abril del 2015. AP

Medios estadounidenses han calificado de “histórica” la eliminación de las restricciones a las compras de ron y tabaco que pueden hacer los viajeros en Cuba. El gobierno cubano, sin embargo ha reaccionado con mucho menos entusiasmo a las nuevas regulaciones que comenzaron a regir esta semana así como a la directiva presidencial emitida por Barack Obama para guiar la implementación de su política hacia la isla.

La Administración está en una carrera contra el tiempo para consolidar la política que considera un legado de Obama pero los cubanos no piensan darle una victoria fácil. “Obama concluye su mandato, pero el bloqueo se queda”, lamentó la directora para Estados Unidos de la cancillería cubana, Josefina Vidal.

Sobre las nuevas regulaciones anunciadas el viernes, dijo que “son positivas pero tienen un alcance muy limitado” y agregó que beneficiaban “más a Estados Unidos que a Cuba y al pueblo de Cuba”. En una comparecencia en la Universidad de la Habana, Vidal señaló reiteradamente el lunes que Obama no había agotados todas sus prerrogativas como Presidente para actuar sobre el embargo.

Para una economía que se ha visto desestabilizada por el descenso de las subvenciones de Venezuela, el flujo de dinero es esencial. Vidal transmitió la decepción del gobierno cubano de que Obama no hubiera autorizado las inversiones directas en la isla— más allá de las telecomunicaciones—, no hubiera ampliado las exportaciones de productos estadounidenses ni las importaciones de productos cubanos (con la excepción de productos farmaceúticos).

Asimismo, recalcó que no hubo modificaciones en el tema bancario. “Hasta el día de hoy, Cuba no ha podido hacer depósitos...ni realizar pagos a terceros” en dólares y ello incluso cuando ya ha sido permitido por el gobierno estadounidense. “Los bancos del mundo siguen aterrorizados de trabajar con Cuba”, subrayó.

La diplomática, que ha encabezado varios equipos negociadores con EEUU, no mencionó que la Administración sí autorizó la exportación de bienes de consumo para uso personal y que empresas estadounidenses pueden ahora prestar servicios relacionados con el desarrollo o mantenimiento de infraestructura que beneficie directamente a la población (agua, transporte público, hospitales, etc) a ciudadanos o empresas estatales.

Esto último, como las inversiones en las telecomunicaciones, demandaría un interés de las autoridades cubanas que hasta ahora han preferido hacer negocios con otros países como China. El gobierno de la isla tampoco hizo nada para facilitar la exportación de productos estadounidenses a los cuentapropistas cubanos, una medida aprobada en enero del 2015. Tras la visita de la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, en octubre del año pasado, que no arrojó ningún acuerdo concreto, las autoridades cubanas respondieron que las exportaciones a Cuba debían ir por los “canales autorizados” y que no planeaban hacer cambios al respecto.

La estrategia de “ver y esperar” parece haber dado resultados. La compañía Cleber LLC, que quiere producir tractores en Cuba, anunció en una reciente conferencia en Miami sobre comercio con Cuba haber obtenido una licencia del gobierno estadounidense que le permitiría también vender productos para la agricultura y la construcción a empresas estatales. Ello sugiere que el gobierno de EEUU ha aceptado como inevitables las transacciones con el Estado cubano, incluso para llegar al sector privado.

En una teleconferencia el viernes para explicar las nuevas regulaciones, un funcionario con un alto cargo en la Administración dijo que “hemos diseñado la política, en gran parte, para obtener el máximo beneficio para el pueblo cubano, en un sentido amplio. Pero al hacerlo, nosotros no estamos limitando la interacción con el Estado cubano”.

“No es sorprendente que el gobierno cubano esté esperando todo lo que pueda, pensando que, mientras más esperen, lograrán un mejor acuerdo”, dijo John Kavulich, presidente del US-Cuba Economic and Trade Council. “Es una estrategia que tiene sentido porque la Administración de Obama está dispuesta a hacer todo lo que sea posible para crear un escenario comercial, económico y político que pueda sobrevivir” a su presidencia, comentó al Nuevo Herald.

Las declaraciones de Vidal tuvieron lugar en la Universidad de La Habana, uno de tantos lugares de una movilización a gran escala contra “el bloqueo” que paralizó universidades y escuelas en todo el país el lunes, bajo el lema “Avispero contra el bloqueo”.

El mensaje de fondo quedó claro: los cubanos supeditan los avances en las relaciones bilaterales al fin del embargo; mientras tanto, las nuevas regulaciones fueron recibidas con cortesía pero su implementación es poco probable, como sugirió Vidal.

Según la funcionaria, es “muy trabajoso implementar y llevar a la práctica [las regulaciones que ha emitido Obama] porque se mantienen restricciones que no permiten avanzar”.

La comunidad de negocios en EEUU parece coincidir con el gobierno cubano en que el embargo es un poderoso impedimento para aventurarse a hacer negocios en la isla, pese al interés existente en el mercado cubano. Saul Berenthal, el presidente de Cleber LLC, vaticinó que “nada pasará con las grandes compañías americanas hasta que el embargo no sea levantado”.

Directiva ‘injerencista’

Pero quizá la reacción más fuerte del gobierno cubano tiene que ver con la directiva presidencial emitida por Obama.

The New York Times la calificó como “un giro significativo de la política de EEUU hacia Cuba” porque establece que los programas para la promoción de la democracia, que el gobierno de la isla considera desestabilizadores, sean “transparentes”. El diario oficial Granma rápidamente echó por el suelo ese argumento al sostener que esos programas buscan “un cambio de régimen”, aunque la directiva niega explícitamente que este deba ser el objetivo de la política estadounidense hacia la isla.

Organizaciones que han abogado por años por el acercamiento a Cuba como el Centro para la Democracia en las Américas (CDA), afirmaron que la directiva enviaba “el mensaje a los cubanos de que la política de EEUU, en vez de socavar, los apoyará ahora en el diseño de su propio futuro”.

Nada más lejos de la interpretación hecha por el gobierno cubano. En palabras de Vidal, la directiva es “injerencista” porque “no oculta que el objetivo de la política de EEUU es el avance de sus intereses en Cuba...y cuestiona profundamente nuestro sistema político”.

Aun así las respuestas de la diplomática denotan que ha habido progresos en las relaciones bilaterales. La funcionaria consideró que el documento constituía “un paso significativo...hacia la normalización” y alabó que reconocía por primera vez “al gobierno cubano como un interlocutor serio, legítimo e igual”. Pero en más de una ocasión, aclaró a estudiantes reunidos en la Universidad de La Habana que la directiva no hacía irreversible la nueva política hacia Cuba, como declaró Obama el viernes.

“El presidente que le suceda no tiene obligación de darle continuidad”, dijo.

Este mismo hecho podría poner pausa a las relaciones, desde el punto de vista de los cubanos, hasta que se conozca quién será el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Ambos gobiernos, sin embargo, han acordado siete visitas de alto nivel en lo que resta del año y adelantar la firma de seis acuerdos bilaterales, según anunció Vidal en Twitter a fines de septiembre.

Los acuerdo bilaterales “no son una pérdida de tiempo”, consideró Kavulich, pero “durante los últimos 600 días y más, continúa el declive de las ventas de productos agrícolas a Cuba; sólo American Airlines y Jet Blue han recibido autorización para abrir una oficina en Cuba; el proyecto de ensamblaje de tractores no ha mejorado. Las compañías de Estados Unidos aún no pueden exportar directamente a las compañías cubanas [privadas] y por la parte estadounidense sólo hay un producto que puede ser importado, el café, así que hay mucho que ambos países pueden hacer durante estos últimos días”, opinó.

Nora Gámez Torres:@ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de octubre de 2016, 2:35 p. m. with the headline "Gobierno cubano expresa decepción ante nuevas regulaciones emitidas por Obama."

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