Cuba despide al dictador Fidel Castro
El gobernante Raúl Castro despidió a su hermano Fidel en un acto multitudinario en la Plaza de la Revolución de La Habana, en el que participaron dignatarios extranjeros.
“Precisamente aquí donde conmemoramos nuestras victorias, te decimos junto a nuestro abnegado, combativo y heroico pueblo: ¡Hasta la victoria siempre!” proclamó Castro, el último en intervenir en el acto de tributo.
Esta es la primera intervención pública del mandatario desde que el 25 de noviembre anunció demudado a través de la televisión estatal la muerte de su hermano Fidel, quien hace 10 años delegó en él el poder a causa de una enfermedad.
“Una mayoría te amó y una minoría te odió, pero nadie pudo ignorarte”, dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa, el primero en hablar en la noche. Correa dijo que “evaluar el éxito o fracaso del modelo económico cubano haciendo abstracción de un bloqueo de más de 50 años, es pura hipocresía” y se refirió a la “Cuba del Norte, allá en Miami” que acechaba a la “Cuba del Sur, la digna, la mayoritaria”.
“Hasta la victoria siempre, Comandante”, se despidió Correa, no sin antes decir que seguiría luchando por ideas como “el hombre nuevo latinoamericano”.
El presidente boliviano Evo Morales continuó con las loas y lo llamó “un verdadero padre de los excluidos” y “constructor de la paz con justicia social”, mientras se preguntaba “¿quién lo cuidaría?” tras la muerte del líder revolucionario.
“Cuba y Fidel iluminan al mundo ante la sombra tenebrosa del imperio”, continuó Morales en una velada crítica a Estados Unidos, uno de los temas de la noche.
El presidente sudafricano Jacob Zuma, por su parte, aprovechó para pedir la eliminación del embargo —gesto que imitaron otros oradores— y agradecer el envío de tropas cubanas a África —en las décadas del 60, 70 y 80 del siglo pasado.
“Debemos esforzamos por llevar adelante los ideales que él defendió: internacionalismo, libertad, igualdad y que un mundo mejor es posible”, dijo.
“Fidel, desde tu inmortalidad nos acompañas y nos guías en la construcción de un mundo mejor”, declaró el presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, mientras el primer ministro griego Alexis Tsipras destacó las similitudes de ambos pueblos, pueblos pequeños que se “enfrentaron a enemigos poderosos” y “muy cercanos” en sus valores e ideales.
“La Cuba de Fidel no obstante, nos enseñó que el camino del socialismo no es un camino de rosas...hemos aprendido de sus errores”, dijo Tsipras al tiempo que criticó al embargo estadounidense y el neoliberalismo. “Fidel ha fallecido pero siempre estará presente en la llama de la resistencia de los oprimidos que reafirman su dignidad”, dijo.
La ceremonia —que se celebró durante la noche, lo que es inusual en este tipo de evento— comenzó a las 7:00 p.m. con el himno nacional de Cuba y un poema declamado por una actriz mientras se proyectaba imágenes de Castro en una pantalla. Un total de 17 mandatarios tomaron la palabra.
El presidente venezolano Nicolás Maduro, el principal aliado del gobierno cubano, estuvo sentado a la derecha de Raúl Castro.
Según reportó la televisión cubana, una veintena de países estuvo representada por su presidente o primer ministro y otros sesenta países enviaron dignatarios de distinto nivel. Entre los mandatarios presentes se encontraban, además, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega, el panameño Juan Carlos Varela y el gobernante de Zimbabwe, Robert Mugabe. El rey Juan Carlos encabezó la delegación española.
Al arribar a la isla, Ortega declaró que llegaba a “tierra sagrada, la tierra de Fidel”.
Estados Unidos solo envió al encargado de negocios al frente de la embajada en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, y el asesor del presidente Ben Rhodes, figura central en las negociaciones secretas con el gobierno cubano y en el diseño de la política hacia Cuba. Oficialmente, no son considerados “una delegación” de EEUU, defendió el martes el vocero de la Casa Blanca, aunque el presidente del comité de relaciones exteriores de la Cámara, Ed Royce, criticó de cualquier modo la decisión de enviar a los funcionarios.
“La historia registrará y juzgará esta decisión de enviar funcionarios de EEUU al funeral de un dictador despiadado, asesino y partidario del terrorismo”, dijo en un comunicado.
A la hora de cierre de esta edición, continuaban las intervenciones de otros mandatarios invitados. Se esperaba que un total de 17 intervinieran en el evento, que concluirá Raúl Castro.
Castro murió el viernes en la noche, según anunció su hermano por la televisión estatal, por causas aún sin aclarar. El gobernante cubano, que mantuvo el poder entre 1959 y el 2006, se enfermó gravemente ese año y pasó el mando a su hermano Raúl. Aunque ya no estaba al frente del país, su figura aún mantenía una influencia simbólica en la vida de la nación y entre los miembros del gobierno.
El acto del martes fue el punto culminante de dos días de filas interminables de cubanos que bajo el sol y hasta bien entrada la noche asistieron al memorial José Martí para rendir tributo a Castro, que durante casi medio siglo fue la figura central de la vida política de la isla. Y tampoco será el fin de los homenajes al caudillo, pues sus cenizas recorrerán de manera inversa la ruta de la llamada “Caravana de la libertad” que él mismo encabezara en enero de 1959, tras el triunfo de su movimiento guerrillero. Sus cenizas reposarán en Santiago de Cuba, en el cementerio Santa Ifigenia, el mismo que cobija los restos del héroe nacional cubano José Martí y otros líderes independentistas.
Las cámaras de la televisión nacional captaron a cubanos de todas las edades que lloraban por la muerte de Castro. Como símbolo de los nuevos tiempos, muchos jóvenes grababan con sus celulares al pasar frente a las fotos del exgobernante dentro del memorial. Sus cenizas, sin embargo, no fueron mostradas al público. Según el periódico Granma se encuentran en un salón del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias —justo al frente del Memorial, en la Plaza de la Revolución. El periódico mostró imágenes de Raúl Castro junto a varios miembros del gobierno rindiendo homenaje de pie frente a una pequeña urna, con un fondo similar al montado para el público.
En la mañana, el gobernante y los tres vicepresidentes considerados más importantes en la línea de transmisión del poder en Cuba —los “históricos” Jose Ramón Machado Ventura y Ramiro Valdés, así como Miguel Díaz Canel— realizaron la última guardia de honor ante las fotos de Castro, en el Memorial.
Los funerales de Fidel Castro fueron cuidadosamente preparados. El martes se suspendieron las clases y la jornada laboral para que cubanos de provincias tan alejadas como Villa Clara —en el centro del país— pudieran acudir a la Plaza con transporte organizado por el gobierno.
Como en casi todos los grandes actos organizados en la isla con fines políticos, los cubanos fueron compelidos a participar. En esta ocasión, debían firmar un manifiesto político con un fragmento de un discurso de Castro como símbolo de su compromiso con el socialismo.
Desde la madrugada del sábado, la televisión estatal comenzó a emitir una programación especial con documentales, imágenes de personas firmando el documento u homenajeando a Castro, así como entrevistas a personalidades locales. Uno de los entrevistados fue Elián González, el niño que fue el centro de una batalla política a ambos lados del estrecho de la Florida hace más de quince años.
González comparó a Fidel Castro con Superman, un personaje de historietas estadounidense.
“Superman es un héroe ficticio, nosotros los cubanos tenemos el orgullo de tener un héroe real”.
Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de noviembre de 2016 a las 8:22 p. m. con el titular "Cuba despide al dictador Fidel Castro ."