Estudio: Diplomáticos que enfermaron en La Habana sufrieron cambios en el cerebro
Lo que sea que sucedió en La Habana, donde varios diplomáticos y funcionarios estadounidenses se enfermaron tras escuchar extraños sonidos, parece haber cambiado la estructura cerebral de los afectados, según indica un nuevo estudio publicado el martes.
Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania (UPenn) analizaron imágenes obtenidas por resonancia magnética de 40 personas — 23 hombres y 17 mujeres — que estuvieron expuestos a sonidos o vibraciones mientras se encontraban en la capital cubana. Al compararlos con las imágenes de dos grupos de control, los investigadores encontraron “diferencias significativas” entre los grupos en el volumen de la materia blanca y gris del cerebro, en el cerebelo y en “la conectividad funcional en las subredes auditivas y visoespaciales”.
Los primeros incidentes en La Habana ocurrieron a fines del 2016 y el más reciente a mediados del año pasado. El Departamento de Estado confirmó que hasta ahora 26 funcionarios y familiares habían sido afectados por lo que considera ataques contra su personal. El estudio incluye personal que potencialmente pudo haber estado expuesto a una supuesta “fuente direccional” de energía, según han especulado funcionarios y científicos a partir de las descripciones reportadas por los pacientes.
Los cambios encontrados en el nuevo estudio, el más detallado hasta ahora, son consistentes con algunos de los síntomas reportados por los funcionarios, como mareos, problemas con el balance y disminución en algunas capacidades cognitivas. Los investigadores, sin embargo, no pudieron conectar los cambios observados con diagnósticos específicos, como una posible concusión, lo que sí había sugerido un artículo anterior que había publicado datos parciales de 21 pacientes, también de los científicos de UPenn.
Científicos de la Universidad de Miami que habían sido los primeros en evaluar a los funcionarios afectados cuestionaron la conclusión a la que habían llegado los investigadores de UPenn al describir los síntomas como una “conmoción cerebral sin haber sufrido un golpe en la cabeza”. En su lugar, el equipo de UM dijo que los afectados presentaban una “disfunción neurosensorial adquirida” y anormalidades en sistema vestibular del oído interno, encargado de ajustar el cuerpo en el espacio.
Tras más de dos años e investigaciones del FBI, el Departamento de Estado y otras agencias, los incidentes en la Habana, inicialmente conocidos como “ataques sónicos” siguen sin resolverse. El Departamento de Estado ha reiterado que no se sabe quién ni qué los ocasionó, pero los incidentes han provocado una crisis diplomática entre Washington y La Habana. Estados Unidos retiró a casi todo su personal de la embajada y suspendió el procesamiento de visas en La Habana.
Canadá también tomó acciones similares con su embajada en La Habana a inicios de este año al confirmar 14 casos de diplomáticos y familiares afectados con síntomas similares a los de los estadounidenses.
Varios científicos que están investigando el tema han especulado sobre una posible arma que pudiera dirigir algún tipo de energía — las microondas y la energía electromagnética son las principales sospechosas — y provocar esos efectos.
La idea ha sido recibida con escepticismo entre muchos científicos. El gobierno de Cuba ha negado repetidamente que hubieran ocurrido ataques contra funcionarios estadounidenses en la isla, e incluso que los incidentes hubieran tenido lugar.
Varios artículos de prensa han especulado que los incidentes pueden ser ejemplo de desórdenes funcionales o histeria colectiva, cimentados en mecanismos psicológicos. Pero el estudio publicado el martes refuerza lo que los médicos con acceso a los pacientes han señalado en estudios anteriores: que algunos de los síntomas presentados por los diplomáticos no pueden ser fingidos.
Al mismo tiempo, la muestra utilizada por el estudio es pequeña y las imágenes fueron tomadas a distintos intervalos de ocurridos los incidentes, por lo que los autores concluyen su reporte señalando que “la importancia clínica de las diferencias observadas es incierta.”
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de julio de 2019, 3:18 p. m. with the headline "Estudio: Diplomáticos que enfermaron en La Habana sufrieron cambios en el cerebro."