Cuba

El racismo en Cuba persiste pese a esfuerzos del gobierno, dice artista visual

Cuba tiene un vicepresidente y un presidente de la Asamblea Nacional de la raza negra, pero eso dice poco de las desigualdades y las prácticas racistas que sobreviven en la sociedad cubana y que son el centro de la obra del artista visual cubano Juan Roberto Diago, quien presenta una exposición en el Lowe Arte Museum en Miami hasta enero.

“Cuba es una sociedad que ha tratado de transformarse constantemente, pero el racismo ha mutado a otros niveles muy sutiles y se mantiene en la sociedad cubana actual” pese a los esfuerzos del gobierno, dijo.

Diago es uno de los artistas cubanos contemporáneos más exitosos. Su obra ha contribuido a contar una historia diferente de la nación cubana, desde la voz y la historia de la población afrocubana, marcada por la herencia de la esclavitud.

“Antes porque éramos esclavos, esclavizados por un amo, por un sistema de producción de esa época, y hoy esclavizados por los problemas que generó todo ese inicio, que se mantiene. Seguimos siendo una población preterida, lo mismo en Cuba que en Estados Unidos”, dijo en una entrevista con el Nuevo Herald tras la inauguración de la exposición a inicios de noviembre.

Desde los años noventa, Diago “ha sido parte del movimiento anti-racista cubano, un movimiento que se nutre de aportaciones desde diversas esferas de creación cultural y también desde el activismo por los derechos ciudadanos”, comentó el profesor y director de los estudios cubanos en Harvard, Alejandro de la Fuente, quién es el curador de la exhibición.

Diago dice hablar desde una experiencia muy personal.

Visual artist Juan Roberto Diago’s work, “DIAGO: The Pasts of this Afro-Cuban Present,” is on display at the Lowe Art Museum inside the University of Miami in Coral Gables, Florida on Friday, November 1, 2019.
Visual artist Juan Roberto Diago’s work, “DIAGO: The Pasts of this Afro-Cuban Present,” is on display at the Lowe Art Museum inside the University of Miami in Coral Gables, Florida on Friday, November 1, 2019. MATIAS J. OCNER mocner@miamiherald.com

“A quien le piden el carnet de identidad en la calle es a mí, al que miran y hacen señas racistas es a mí, toda una fraseología popular racista que existe, ‘negro tenía que ser’, ‘negro bembón’, ‘negro de mierda’. Todas esas expresiones cotidianas quien las sufre soy yo porque soy negro”, dijo.

Diago recicla materiales que encuentra en barrios periféricos de La Habana, donde en su mayoría residen afrocubanos. Los rostros que pinta el artista no tienen boca, solo grandes ojos que interpelan al espectador.

“Son figuras que están mirándote de frente, retándote, sin boca porque no pueden hablar porque a través del tiempo se nos quitó la palabra pero no el pensamiento”, explicó. “Nos expresamos a través de la música, de forma espiritual, no tenemos la fuerza del discurso político”.

Tras su llegada al poder, Fidel Castro instauró políticas de acceso igualitario a escuelas, trabajos y otros servicios que propiciaron la movilidad social de parte de la población negra y mestiza de la isla. Bajo Raúl Castro, el gobierno promovió a afrodescendientes a puestos de dirección en la Asamblea Nacional y el Consejo de Estado pero las autoridades han sido reacias a implementar políticas afirmativas o políticas más específicas para enfrentar el racismo.

El gobierno también ha intentado limitar el desarrollo de un movimiento afrocubano con organizaciones y demandas propias. Y en las dos últimas décadas, la crisis económica y los patrones de emigración han agudizado las desventajas sociales que afectan a una gran parte de la población negra cubana.

“El gobierno no margina a los niños o a ninguna población para que asista a un hospital o a una escuela, pero siguen las desigualdades, los problemas siguen y a quien mayormente afecta es a esa población” negra, dijo. “Se está luchando, se está debatiendo, hay muchas comisiones del Gobierno para estudiar el problema, pero aún existe”.

El artista enumeró una serie de ejemplos de cómo opera la desigualdad racial en la isla: una mayor representación en la población penal, peores salarios, poca presencia en el sector privado y menores posibilidades de acceso a las remesas, pues la emigración cubana es mayormente blanca.

“La mayoría de la oposición en Cuba hoy por hoy es de la raza negra. ¿Por qué?,” preguntó Diago. “Hablamos de un país con dificultades y carencias, pero a quien más le tocan esas dificultades es al campesino de las lomas que está ahí haciendo carbón para poder comer, y al negro de la ciudad preterido que vive en los barrios periféricos”.

La semana pasada el viceministro cubano de cultura, Fernando Rojas, anunció la creación de un “Programa Nacional contra el racismo y la discriminación racial” y una comisión encabezada por el gobernante cubano Miguel Díaz Canel, para su implementación.

Según reportes de la prensa estatal local, entre sus objetivos se encuentran “identificar las causas que propician las prácticas de discriminación racial”, “diagnosticar las posibles acciones a desarrollar por territorio”, “divulgar el legado histórico-cultural africano” y fomentar el debate público.

En el pasado, el gobierno ha promovido iniciativas similares, por ejemplo la llamada Comisión José Antonio Aponte, con pocos resultados concretos, según han denunciado activistas, quienes han recibido la noticia de la nueva comisión con cierto escepticismo.

“Es una noticia que no sorprende a muchos” escribió el ensayista y activista Roberto Zurbano en Facebook, quien se refirió también al maltrato recibido por muchos miembros del movimiento afrodescendiente en Cuba durante años. La recién anunciada comisión, escribió Zurbano, “no debe sufrir la suerte de las anteriores que terminaron su labor demasiado limitadas, silenciadas y sin efecto, con muchas ideas abortadas”.

No queda claro tampoco qué rol jugarán los activistas, intelectuales y artistas vinculados a la lucha contra el racismo dentro de la comisión gubernamental.

“El que exista la voluntad política de prestar atención al tema es un excelente primer paso”, dijo de la Fuente. “Pero para que esa comisión sea verdaderamente efectiva, tiene que entablar un diálogo franco y plural con el activismo antirracista cubano, que incluye numerosos actores con posiciones y propuestas diversas, todas valiosas”.

Diago dice que prefiere concentrarse en su arte y dejar a un lado “discusiones estériles. Al final lo que queda es la creación, por encima de cualquier presidente o gobierno de turno. Lo que me interesa es dejar mi huella creativa”.

Recientemente, el gobierno también aprobó eldecreto 349, que legaliza la regulación y la censura del arte. Diago calificó al decreto de “absurdo”.

“Lo más absurdo es imponer decretos a la creación. Es una estupidez porque la creación es libre”, dijo. “Cuando una está frente a un lienzo en blanco, cuando yo estoy buscando los materiales para hacer mi obra no estoy pensando en decretos”.

La exposición “Diago: los pasados de este presente afrocubano” se presenta en el Museo de Arte Lowe de la Universidad de Miami hasta el 19 de enero del 2020.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2019, 6:00 a. m. with the headline "El racismo en Cuba persiste pese a esfuerzos del gobierno, dice artista visual."

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