Alertan de fraudes en Guyana que afectan a los cubanos en trámites para emigrar a EEUU
Funcionarios del Departamento de Estado alertaron el jueves del aumento de casos de fraude que afectan a los cubanos que solicitan visas de inmigración a Estados Unidos y deben viajar a Guyana para realizar la entrevista que requiere ese proceso.
La coordinadora de la Oficina de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado, Mara Tekach, y el funcionario al frente del procesamiento de visas en la embajada estadounidense en Guyana, Víctor García-Rivera, pidieron a los solicitantes cubanos que no paguen a terceras personas por adelantar citas en la embajada y que denuncien cualquier situación sospechosa a las autoridades.
“Eviten agentes o facilitadores que dicen que van a garantizar una visa o facilitar el proceso,” dijo Tekach.
García Rivero dijo que en un caso, un ciudadano cubano y sus familiares en Estados Unidos pagaron $500 a trabajadores de un hostal manejado por cubanos residentes en Guyana, para reprogramar su cita, una posibilidad que ofrece de manera gratuita el Departamento de Estado. En otros casos, quienes manejan estos hostales adonde van a parar los solicitantes venden pasajes aéreos a sobreprecio y con escalas en lugares tan alejados como Rusia y Turquía.
Los funcionarios no dieron cifras sobre las denuncias o los casos de fraude que han sido detectados.
Desde que Estados Unidos suspendió los servicios consulares en su embajada en la Habana a fines de septiembre del 2017, los cubanos tienen que viajar a Guyana para realizar las entrevistas requeridas para obtener el visado necesario para emigrar a Estados Unidos. La pandemia también ha afectado el tiempo de procesamiento de las visas en la embajada en Guyana.
Un vuelo desde La Habana a Georgetown, la capital de ese país, para inicios de enero, cuesta alrededor de $1,800 con dos paradas. Desde el año pasado y hasta hace poco, el gobierno cubano restringió los vuelos directos entre ambos países citando medidas de protección contra la pandemia.
El Departamento de Estado retiró a la mayoría de su personal en La Habana en octubre del 2017 a raíz de los incidentes de salud que afectaron a más de una veintena de diplomáticos, familiares y agentes de la CIA desde fines del 2016. La administración de Biden está investigando las denuncias de este tipo de incidente que se han multiplicado alrededor del mundo, pero aún no ha adjudicado responsabilidad.
En septiembre de este año, administración dio un primer paso para aumentar el número de empleados en la embajada en La Habana, al permitir que sus diplomáticos puedan estar acompañados por familiares adultos. Tekach dijo que el objetivo de la administración era aumentar el personal y restablecer los servicios consulares, pero no dijo cuándo podría normalizarse la situación.
En noviembre del año pasado, el Departamento de Estado reportó que había 78,228 casos de inmigración de familias cubanas que estaban pendientes en el Centro Nacional de Visas. Para esa fecha, otros 22,000 casos del Programa Cubano de Parole para la Reunificación Familiar también estaban pendientes.
El Departamento de Estado no ha publicado aún su reporte anual correspondiente al año fiscal 2021.
García Rivera dijo que la administración estaba al tanto “de las dificultades financieras y logísticas” que implica viajar a Guyana para las entrevistas, un país donde no se habla español y la “infraestructura no está acorde a lo que necesita el solicitante de visa”.
“Para el cubano, venir a Guyana es como un arroz con mango”, dijo.
Pero el funcionario descartó la posibilidad de trasladar el procesamiento de las visas a otro país de la región de habla hispana, porque todos requieren visas de entrada para los cubanos. También dijo que no era posible hacer las entrevistas por videollamada por temas de seguridad.
Más de un centenar de representantes demócratas en el Congreso enviaron una carta a Biden esta semana, pidiéndole que reanude los servicios consulares en La Habana, con las medidas necesarias para garantizar la seguridad del personal estadounidense. Los legisladores también pidieron a Biden que cumpla algunas promesas de su campaña como la restauración de los canales oficiales de remesas y los vuelos regulares a otras provincias, más allá de la capital, teniendo en cuenta la crisis humanitaria en el país.
La administración ha dicho que ha puesto en pausa una re-evaluación de la política hacia Cuba a partir de la represión desencadenada contra quienes se manifestaron contra el gobierno en julio, y apoyaron los planes de una marcha opositora en noviembre. Varios expertos han apuntado que el senador Bob Menéndez, demócrata por New Jersey que preside el comité de Relaciones Exteriores del Senado, ha jugado un rol importante en esta decisión, pues es un ferviente crítico del gobierno cubano y a la vez, un importante aliado de la administración en otros temas domésticos.