Cuba

Intelectuales condenan represión del régimen de Díaz-Canel. ‘Los estudiantes cubanos no están solos’

El aumento de las tarifas de internet y el pago con dólares en Cuba despertó la rebeldía de los estudiantes universitarios, que inmediatamente comenzaron a padecer las represalias del régimen de Díaz-Canel. Un grupo de intelectuales cubanos firmó una carta en apoyo a esos estudiantes, que además manda un mensaje al régimen contra la represión, para que no ocurra lo mismo que contra los manifestantes del 11 de julio del 2021.
El aumento de las tarifas de internet y el pago con dólares en Cuba despertó la rebeldía de los estudiantes universitarios, que inmediatamente comenzaron a padecer las represalias del régimen de Díaz-Canel. Un grupo de intelectuales cubanos firmó una carta en apoyo a esos estudiantes, que además manda un mensaje al régimen contra la represión, para que no ocurra lo mismo que contra los manifestantes del 11 de julio del 2021.

El mensaje de los intelectuales firmantes de una carta de apoyo a los estudiantes cubanos que desafiaron al régimen de Miguel Díaz-Canel al criticar públicamente el tarifazo de ETECSA es contundente. Casi 1,800 firmas de profesores, escritores, periodistas y artistas se sumaron en solo tres días a la petición, No a la represión contra universitarios cubanos, en Change.org, que también tiene una versión en inglés.

“El objetivo primordial de la carta es hacerles saber a los estudiantes cubanos que no están solos”, dijo a el Nuevo Herald el escritor y académico Enrique del Risco, que se unió a un grupo de profesores de universidades estadounidenses y francesas que redactaron la carta para alertar sobre la esperada represión. “Y al régimen cubano, que tenga en cuenta que la respuesta va a ser directamente proporcional a la represión que empleen con los estudiantes”.

Un clamor estudiantil se levantó la semana pasada en varios centros universitarios por toda Cuba contra el aumento de las tarifas para el acceso a internet, impuesto por el monopolio de las telecomunicaciones en Cuba, ETECSA. El último clavo a la grave situación de apagones y escasez que enfrenta la población fue el anuncio del gobierno de Díaz -Canel que el acceso a internet móvil se cobrará en dólares, una medida que recrudece la discriminación contra los cubanos que no reciben remesas en dólares o euros o que no tienen familia fuera de la isla que pague por las recargas.

“Era evidente que el régimen cubano iba a desplegar su aparato represivo contra los estudiantes que protestaban contra el tarifazo de Etecsa”, añadió Del Risco. “Tan es así que todavía estábamos discutiendo la redacción de la carta y ya llegaban noticias de que la Seguridad del Estado estaba interrogando y amenazando a los estudiantes”.

El alumnado cuestionó el ‘tarifazo’ en los servicios móviles y de datos, tachándolo de “exclusivista, clasista y contraria al derecho”, sustentando su reclamo en la Constitución y el Código Penal, reportó el diario 14ymedio poniendo como ejemplo las acciones de estudiantes de la carrera de Derecho de la Universidad de Holguín que llegaron a presentar una demanda contra ETECSA, que de cualquier manera ignoró a los estudiantes y el descontento de la población y mantuvo el tarifazo.

“Desde el principio ha quedado claro que más que una protesta contra una empresa en concreto lo que los estudiantes están cuestionándose es el sistema de toma de decisiones del gobierno”, dijo Del Risco. “En cuestión de horas la protesta ha pasado del plano económico al político porque queda claro que en un régimen totalitario que controla la vida económica y política del país toda medida económica es fundamentalmente política”.

El tarifazo de ETECSA, otro gesto de apartheid

La impopular medida no es solo una más de las que divide a la población cubana, en la que una parte disfruta los dividendos de estar cerca o protegida por el poder mientras otra vive en extrema miseria, sino que ejerce una forma de apartheid.

“Lo de la comparación con el apartheid es muy apropiada porque el sistema de castas en Cuba es profundamente racista y las comunidades afrocubanas no tienen ni el mismo acceso a recursos ni la misma presencia en centros universitarios”, dijo el escritor y profesor Alexis Romay, firmante de la carta, radicado en Nueva Jersey.

“Lo trágico —o lo irónico— de esta medida es que, una vez más, cuenta implícitamente con los subsidios del mismo exilio al cual se dedica a vilipendiar en cada foro posible”, dijo Romay a el Nuevo Herald.

La carta en Change.org también apuntó a esta situación: “No se trata tan solo de un tarifazo o súbito encarecimiento de las comunicaciones, sino de la delegación del pago de un servicio público nacional a un exilio que, además, provee lo necesario para cubrir las necesidades básicas de medicina y alimentos a muchos residentes en la isla”.

Para muchos jóvenes cubanos cortarles el acceso a internet no solo los desconecta del mundo sino que les impide continuar sus estudios, porque, como han señalado madres cubanas, ellos emplean la internet para estudiar.

“Es quitarte lo último que te queda, la poquita posibilidad de expresarte, de decir, de conectarte con el mundo y no seguir a oscuras”, dijo una fuente que pidió el anonimato desde Cuba. “La única posibilidad de distracción de unos jóvenes sin esperanza, sin futuro ni proyectos. La única esperanza de salir de aquí o de alienarte de la asfixia del día a día. Sin megas no hay escape”.

Para los cubanos la conexión a internet, cuyas tarifas subió el monopolio de telecomunicaciones de ETECSA, significa un escape de la asfixia que viven en un país ahogado en una profunda crisis económica e inseguridad.
Para los cubanos la conexión a internet, cuyas tarifas subió el monopolio de telecomunicaciones de ETECSA, significa un escape de la asfixia que viven en un país ahogado en una profunda crisis económica e inseguridad. YAMIL LAGE AFP/Getty Images

Estudiantes vs ETECSA, una protesta histórica

La misiva de apoyo también destacó el hito que significa el gesto de rebeldía de los estudiantes, y a la vez la conexión histórica que establece con protestas estudiantiles efectuadas durante gobiernos anteriores a 1959.

“Por primera vez en décadas, el estudiantado cubano, honrando viejas tradiciones republicanas de participación en los asuntos políticos y sociales, ha alzado su voz ante el atropello, llamando incluso a un paro nacional universitario”, dice la carta que fue redactada por los profesores y escritores Mabel Cuesta, Jacobo Machover, María Antonia Cabrera, Michel Mendoza, Daylet Domínguez, Coco Fusco, Vilma Vidal y Jorge Brioso, entre otros, indicó Del Risco.

“En la Cuba republicana, pre 1959, el movimiento estudiantil siempre tuvo un papel excepcional. De ahí el tremendo esfuerzo que hizo el castrismo para desmantelar el movimiento estudiantil y con el mismo nombre de FEU [Federación Estudiantil Universitaria] crear una organización que le ayudara a controlar a los estudiantes y reprimir cualquier inquietud”, dijo Del Risco, también historiador, calificando el presente movimiento, a escala nacional, como inédito desde 1959 a la fecha.

Del Risco manifestó preocupación por las acusaciones de dirigentes del Partido Comunista en la isla, que asocian el gesto de los estudiantes con una “agresiva política imperial”, según palabras de Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del PCC.

“Ya eso es la señal de que están dispuestos a aplicarles a los estudiantes las mismas sentencias que les aplicaron a cientos de personas que protestaron el 11J del 2021 y que todavía están presas”, señaló Del Risco.

Raymar Aguado Hernández denunció en redes el 10 de junio que el jefe de sector de la policía del vecindario habanero de Cayo Hueso se presentó en su casa para entregarle una citación para la unidad policial el 11 de junio en la estación de Zanja y Dragones.

“Tras mi negativa para firmar la citación, procedimiento que nunca realizo ya que no reconozco la legitimidad de estos medios contrarios a la legalidad cubana, decidió no entregarme el documento y proceder a decirme en tono presto a la intimidación que ya estaba citado verbalmente y que si no asistía iba a sufrir las consecuencias”, dijo en su perfil de Instagram Aguado Hernández, quien se identificó como activista en favor de los estudiantes y en contra del tarifazo.

Una campaña de apoyo a los cubanos

La carta aspira a convertirse en “una campaña para que mucha gente de diferentes ámbitos de la vida preocupada por lo que está sucediendo muestre su apoyo a los estudiantes y su repulsa a toda acción encaminada a coartar su libre expresión”, señaló Del Risco.

Estudiantes de la Universidad de La Habana y de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría, antigua CUJAE, denunciaron interrogatorios, amenazas de expulsión, y que les borraron mensajes de los teléfonos móviles y eliminaron grupos de WhatsApp como CUJAE habla, reportó la publicación independiente Arbol Invertido.

Entre los firmantes de la carta se hallan intelectuales represaliados como Alina Bárbara López, Ariel y Omara Ruiz Urquiola, Anamely Ramos, Jorge Fernández Era; académicos como Alejandro de la Fuente, Rafael Rojas, Anke Birkenmaier, Nikola Ilic, Armando Chaguaceda, Elzbieta Sklodowska, Enrico Mario Santí, Ted Henken, Vincent Bloch, Marial Iglesias, José del Valle, Arnaldo Cruz Malavé, Juan Carlos Quintero Herencia, César Salgado, Carlos Pabón, Jossiana Arroyo; artistas como Tania Bruguera, Lázaro Saavedra, Hamlet Lavastida, Coco Fusco; humoristas como Ulises Toirac e Iván Camejo; músicos como Paquito D’Rivera, Boris Larramendi, Danny Rojo, Kali Rodríguez Peña, Pavel Urkiza, Marisela Verena, Louis Aguirre; escritores como Antonio José Ponte, Ahmel Echeverría, Karla Suárez, Marcial Gala, Gustavo Pérez Firmat, Jacobo Machover, Legna Rodríguez Iglesias, Orlando Luis Pardo Lazo, Gleyvis Coro Montanet, Rolando Sánchez Mejías, Carlos Manuel Alvarez, Antonio Orlando Rodríguez, Sergio Andricaín, José Prats Sariol, Juan Carlos Méndez Guédez; periodistas como Yoani Sánchez, Wilfredo Cancio Isla, Carla Gloria Colomé; cineastas como Pavel Giroud y Eliécer Jiménez Almeida; científicos como Eduardo López Collazo.

El mutismo y la complicidad con el gobierno de tantos intelectuales que viven en la isla y que salen con frecuencia al exterior y ofrecen entrevistas a numerosos medios de prensa sin condenar el régimen, se manifestó una vez más. Algunos contactados dijeron que preferían ayudar por su cuenta y no firmaron la carta.

“El silencio crónico de los intelectuales, artistas y escritores cubanos no me sorprende, pero no deja de entristecerme. Es la misma complicidad con la que por más de medio siglo han mirado hacia otra parte o se han dedicado a firmar cartas de apoyo a sus propios represores”, dijo Romay, que se siente obligado a “poner la voz desde el exilio cada vez que en la isla mis compatriotas ponen el cuerpo”.

‘No a la represión contra universitarios cubanos’, puede firmarse en chng.it/8vyWHP4KhY

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de junio de 2025, 10:36 a. m..

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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