Cuba anuncia nuevas formas de inversión extranjera en hoteles y aumento de pensiones
Ante el deterioro de la situación económica, el gobierno cubano permitirá la creación de empresas mixtas entre empresas estatales y privadas locales, así como operaciones de “swap” con empresas extranjeras, que incluyen hoteles y bienes raíces, según declaró el Primer Ministro cubano en un discurso ante la Asamblea Nacional el miércoles.
Las medidas, explicó, forman parte de un plan gubernamental para impulsar los ingresos en divisas y la inversión extranjera, e incrementar la producción en el país, aunque su impacto real no podrá medirse hasta que se publiquen las regulaciones correspondientes.
No dio más detalles sobre las “operaciones de swap”, pero en el pasado, varios países latinoamericanos han implementado los llamados canjes de deuda por capital para reducir su deuda externa. En estas transacciones, una parte de la deuda de un país se intercambia por una participación accionaria en una empresa o propiedad local.
Marrero afirmó que estas transacciones “se aprobarán sin ceder soberanía. Ya aprobamos el primer hotel en arrendamiento por una empresa extranjera, y hay varios en análisis para pasar a esta modalidad muy beneficiosa para el país”.
El ministro también mencionó próximas regulaciones que eliminarían el requisito de que las cadenas hoteleras extranjeras formen una empresa mixta o firme un contrato similar con una entidad del gobierno cubano para poder arrendar un hotel.
Varias cadenas hoteleras internacionales han firmado contratos con empresas turísticas cubanas, incluidas algunas de propiedad militar, para arrendar y administrar hoteles en la isla. Algunas de esas propiedades, o los terrenos en los que se construyeron, han sido objeto de demandas bajo la Ley Helms-Burton debido a que fueron expropiadas sin compensación por el gobierno cubano poco después de 1959.
Muchos hoteles cubanos propiedad de un conglomerado militar cubano conocido como GAESA están incluidos en una lista de entidades sancionadas que mantiene el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Sector privado importa más de mil millones de dólares
El tono de Marrero respecto a las empresas privadas fue notablemente más suave que en un discurso anterior ante la Asamblea Nacional el año pasado, cuando anunció varias nuevas restricciones para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), así como para los trabajadores por cuenta propia.
El primer ministro proporcionó cifras que revelan el alcance de las restricciones, incluidas multas por más de 2 mil millones de pesos a empresas privadas y trabajadores autónomos por incumplir las restricciones de control de precios a ciertos alimentos, así como el cierre de más de 8,000 puntos de venta por el mismo motivo.
Aun así, en ocasiones se refirió explícitamente a estas empresas como “empresas privadas”, incluso cuando afirmó que el gobierno buscaba alianzas más allá del simple arrendamiento de instalaciones vacías a las mipymes y que permitiría empresas mixtas. Señaló que ya existen 2,741 alianzas entre entidades gubernamentales y empresas privadas para producir alimentos. Hasta ahora, el gobierno ha rechazado ampliar la privatización a la agricultura, y solo mencionó 55 de estas alianzas en ese sector.
Las cifras compartidas a principios de esta semana por el ministro de Economía, Joaquín Alonso, muestran que el sector privado, incluyendo a los trabajadores autónomos y las cooperativas no agrícolas, ha importado más de mil millones de dólares en bienes y materias primas en el primer semestre de este año.
Sin dar más detalles, Marrero también anunció varias medidas que se implementarán antes de fin de año, incluyendo medidas para reducir la burocracia y simplificar el proceso de aprobación de la inversión extranjera, cambios en el sistema cambiario oficial, medidas para promover las remesas del exterior y controles adicionales al comercio electrónico. También afirmó que el gobierno buscaba alianzas con empresas extranjeras para abordar el problema persistente de la recolección de basura en las ciudades más grandes del país.
Sin embargo, nada en el discurso de Marrero indica que se llevarán a cabo cambios significativos a la velocidad que requieren los colosales problemas económicos del país. Su intervención fue seguida por un discurso del ministro de Economía, Alonso, quien describió el colapso de la economía de la isla, que se ha contraído un 11% desde 2019.
Alonso afirmó que, si bien se han logrado algunas mejoras en la reparación de termoeléctricas y la producción de ciertos cultivos, reconoció que el país aún carece de los recursos para comprar el petróleo necesario para satisfacer el consumo de electricidad o alimentar a la población. Aseguró que seguir importando alimentos para distribuirlos a la población mediante las cartillas de racionamiento era “económicamente insostenible”.
La semana pasada, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O. Levy, insinuó que Cuba ya no puede depender de los envíos de petróleo de Venezuela, que había sido su principal proveedor.
“No tenemos un suministro estable de combustible como teníamos en otros momentos,” declaró. “Estamos saliendo al mercado internacional a comprar el combustible y la factura petrolera del país es de más de 4.000 millones de dólares”.
Fondos para sistema de salud y pensiones
Muchas de las medidas que Marrero anunció el miércoles se han debatido durante varios años, y algunas implican pequeños cambios que los economistas llevan tiempo defendiendo.
Por ejemplo, como nueva “modalidad”, indicó que se ha aprobado que 29 entidades estatales utilicen las divisas que generan para impulsar su propia producción, en lugar de transferir los dólares al gobierno central, que luego los gasta según las prioridades establecidas por los altos cargos. Mencionó que el Ministerio de Salud se encuentra entre los que podrían “retener el 100% de lo que ganan en divisas por los servicios que exportan”.
Esta declaración implica, como se sospechaba, que el dinero recaudado por el gobierno como pago por sus misiones médicas en el extranjero no se gastó principalmente en el mantenimiento del sistema de salud pública. El ministro de Salud, José Ángel Portal, informó a los miembros de la Asamblea Nacional el lunes que el “esquema de autofinanciamiento” estaba vigente desde diciembre pasado, y que los fondos adicionales se habían utilizado para pagar deudas, comprar antibióticos y suministros médicos.
““Prácticamente, habíamos tocado fondo, pero estos recursos han sido vitales para priorizar lo más urgente”, afirmó.
Sin embargo, Portal indicó que, actualmente, solo el 30% del cuadro básico de medicamentos está disponible en el país.
El primer ministro también anunció un modesto aumento en las pensiones estatales, que duplicará la cantidad que perciben quienes reciben el mínimo (1528 pesos mensuales). Sin embargo, el aumento apenas sumará el equivalente a 4 dólares. Quienes reciben más de 4000 pesos mensuales no verán aumentos. La medida, afirmó, beneficiará a 1,3 millones de cubanos.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de julio de 2025, 6:25 p. m..