Exclusiva: Documentos secretos del ejército cubano muestran enormes reservas de dólares
Para la mayoría de los cubanos, la vida en la isla ha dado un giro trágico en los últimos años: la economía se ha derrumbado, los cubanos más pobres buscan comida en los basureros y muchos mueren por falta de medicamentos. La respuesta del gobierno se ha limitado, en gran medida, a resistirse a las reformas de mercado y a culpar al embargo estadounidense de la escasez y los apagones diarios.
Y, sin embargo, en medio de la miseria, el ejército cubano goza de gran prosperidad: sus cuentas bancarias están repletas de efectivo, hasta $18,000 millones, una cantidad superior a las reservas internacionales de países como Costa Rica, Uruguay y Panamá, según una investigación exclusiva del Miami Herald.
Bajo el liderazgo de Raúl Castro, el nonagenario general retirado que sigue siendo la máxima autoridad en la isla, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba han ampliado su control sobre el sustento económico del país a través de un grupo paraguas conocido como GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.). Aunque los cubanos lo desconocen, GAESA controla docenas de negocios rentables, incluyendo una gran parte del turismo, la mayoría de las gasolineras y supermercados de la isla, el negocio de transferencias de dinero, las casas de cambio y las operaciones en una zona especial de desarrollo en la bahía de Mariel.
El gobierno cubano ha hecho todo lo posible por ocultar el papel de sus fuerzas armadas en lo que los expertos consideran el peor colapso económico del país desde su independencia, culpando exclusivamente a las sanciones estadounidenses. Pero la riqueza amasada por el ejército cubano a expensas del pueblo cubano ya no es un secreto.
El Herald informó en diciembre sobre una inusual filtración de documentos militares secretos que revelaban que Gaviota, una empresa turística de GAESA que gestiona el 55% de todas las habitaciones de hotel del país, tenía un alijo de $4,300 millones. Fue la primera vez que se hicieron públicos datos financieros de los libros de contabilidad secretos de GAESA.
Ahora, un conjunto aún mayor de documentos financieros secretos obtenidos por el Herald, en particular varios estados financieros con datos de 2023 y 2024, muestra que dicha cifra representaba solo una fracción de lo que GAESA tiene en sus arcas.
El conglomerado en su conjunto generó $2,100 millones en beneficios netos durante el primer trimestre de 2024, según los documentos. Cimex — la mayor empresa paraguas bajo el conglomerado que gestiona negocios minoristas, bancarios, de comercio internacional y varios otros negocios — fue responsable de un poco más de la mitad, al reportar $3,400 millones en ingresos y $1,200 millones en ganancias hasta marzo del año pasado. Los registros muestran que GAESA generó ingresos mucho mayores en 2023.
La riqueza de GAESA es tan vasta que, incluso excluyendo los activos de Cimex, que representan aproximadamente entre el 40% y el 50% de sus ingresos, las empresas restantes contaban con un total de $18,000 millones en activos corrientes en marzo del año pasado, que podían convertirse rápidamente en efectivo. De ellos, $14,500 millones estaban depositados en cuentas bancarias o en las propias instituciones financieras de GAESA.
Todas estas cifras en dólares se suman a miles de millones de pesos en ganancias y activos, reportados por separado en los documentos obtenidos por el Herald.
Los documentos secretos filtrados ofrecen la descripción más detallada hasta la fecha de las finanzas de GAESA y ofrecen una prueba definitiva de su enorme papel en la economía cubana.
“Esta es la primera vez que se dispone de datos financieros detallados de GAESA para evaluar su poder monopolístico y financiero con cifras”, declaró Pavel Vidal, destacado economista cubano y profesor de la Universidad Javeriana de Colombia que revisó los documentos a petición del Herald. “Con los datos de los estados financieros se confirma el altísimo peso que tiene GAESA en la economía cubana.”
“Tienen reservas internacionales de dólares, y sin embargo, el resto de la economía se está cayendo a pedazos”, añadió.
Un gobierno en la sombra
Que GAESA posea reservas de dólares tan grandes, dice Vidal, sugiere que GAESA ha asumido extraoficialmente el rol del banco central del país en la gestión de las reservas internacionales de divisas, manteniendo grandes depósitos inactivos en dólares. Sin embargo, no está claro cómo se utiliza ese dinero. Se cree que el conglomerado mantiene la mayor parte de su moneda fuerte en sus propias instituciones financieras o cuentas bancarias en el extranjero, y sus libros de contabilidad fuera del alcance de los auditores del gobierno. Algunas de sus empresas están registradas en el extranjero, incluida Cimex, que está registrada en Panamá.
Vidal comparó a GAESA con “un gobierno paralelo que no rinde cuentas ni responde” ante la Asamblea Nacional ni ante el órgano auditor del país. Vidal comentó que cuando trabajaba como analista en el Banco Central de Cuba, el personal encargado de elaborar la política monetaria y contabilizar los activos monetarios del país no tenía acceso a los documentos financieros del Banco Financiero Internacional (BFI) ni de otras instituciones financieras que formaban parte de GAESA.
La contabilidad de GAESA es tan secreta que cuando Gladys Bejerano, entonces contralora general de la isla, declaró a la agencia de noticias española EFE el año pasado que no podía auditar a GAESA porque no estaba bajo su supervisión, fue despedida del cargo poco después sin explicación alguna.
Al mismo tiempo, los documentos financieros obtenidos por el Herald muestran que las empresas de los militares no han podido evadir los efectos de la actual crisis económica en la isla. Para agosto del año pasado, el conglomerado solo registraba $14,000 millones en activos corrientes y $9,300 millones depositados en bancos, sin contar los activos de Cimex. En cinco meses, GAESA había gastado $5,000 millones, probablemente debido a la disminución de los ingresos por turismo.
En los últimos años, GAESA ha invertido grandes sumas en la construcción de hoteles de lujo para una industria del turismo moribunda, exprimiendo al estado de los fondos que necesita para invertir en salud, energía y alimentos para la población y contribuyendo significativamente a la actual crisis humanitaria.
El hecho de que el Partido Comunista y los poderes públicos —ambos liderados en teoría por Miguel Díaz-Canel, quien funge como presidente— no puedan obligar a GAESA a entregar fondos para cubrir las necesidades más urgentes de los cubanos dice mucho del poder político acumulado por las fuerzas armadas en los últimos años bajo Castro. Y la información financiera secreta confirma la idea de que el ejército cubano se ha convertido en un gobierno en la sombra que controla los recursos más valiosos de la isla.
En última instancia, los documentos secretos exponen la falta de transparencia y opacidad de las operaciones realizadas por los altos mandos del régimen comunista en La Habana y la falsedad de sus llamados a la población a “resistir” una escasez que ellos tienen recursos para paliar. También demuestran lo que muchos economistas, disidentes, exiliados y cubanos en la isla llevan tiempo argumentando: que el gobierno cubano ha estado culpando falsamente al embargo estadounidense, o “el bloqueo”, como la única causa del empobrecimiento de la isla.
La controlara general de la República de Cuba, Miriam Marbán González no respondió a una solicitud de comentario acerca de las cifras en los documentos obtenidos por el Herald. El Ministerio de Relaciones Exteriores tampoco contestó inmediatamente preguntas enviadas por el Herald.
Estados financieros secretos
El Herald obtuvo 22 estados financieros del sistema de contabilidad interna de GAESA correspondientes a marzo y agosto del año pasado
Los documentos son hojas de cálculo que incluyen el balance general consolidado del conglomerado (estados de situación), balances de comprobación, estados de resultados, estados de rendimiento financiero y otros formularios financieros internos que contabilizan los activos, pasivos, flujos de efectivo, gastos de inversión, inventario, ventas y ganancias para marzo y agosto de 2024. Algunos de los formularios, por ejemplo, el Estado de Rendimiento Financiero y el Estado de Situación, siguen un formato similar al utilizado por otras empresas estatales cubanas e incluso incluyen el encabezado “Ministerio de Finanzas y Precios”.
Los estados contables están minuciosamente detallados, lo que sugiere que los militares vigilan de cerca sus finanzas. Dos hojas de cálculo tituladas “Balance de Datos” para marzo y agosto de 2024 tienen 688 filas de información detallada cada una sobre 25 empresas del conglomerado, agrupadas en tres categorías: empresas estatales, “asociaciones económicas internacionales” y mipymes (el acrónimo en español para micro, pequeñas y medianas empresas). Algunas de las empresas mencionadas no han sido identificadas previamente como parte de GAESA.
La gran cantidad de datos sugieren que los estados financieros se elaboraron utilizando un software de contabilidad o una solución digital similar.
Los estados de rendimiento financiero también incluyen datos de ventas y ganancias de marzo y agosto de 2023 para fines comparativos. La información de 2023 refleja las actividades de todo el conglomerado, incluyendo a Cimex, la corporación comercial más grande de la isla.
Las finanzas de Cimex no aparecen en los datos del año pasado, posiblemente debido a retrasos contables causados por el “incidente de ciberseguridad“ de enero del año pasado que paralizó los sistemas digitales de la compañía durante varios meses. Aun así, el Herald obtuvo otro documento clave: una presentación de PowerPoint preparada para una reunión de los altos directivos de Cimex en abril del año pasado, en la que se compara el desempeño de la compañía en marzo del año pasado con sus planes anuales.
Dado que la economía cubana está dolarizada parcialmente y que GAESA tiene ingresos y gastos tanto en pesos como en dólares —por ejemplo, vende gasolina, gestiona remesas y gestiona tiendas en dólares — los documentos muestran que el conglomerado emplea un sistema de contabilidad dual que registra las operaciones en cada moneda por separado. Todas las cifras en dólares reportadas por el Herald aparecen originalmente como tales en las hojas de cálculo y son adicionales a las cantidades reportadas en pesos.
Tras revisar los datos obtenidos por el Herald, Vidal aseguró que los documentos “confirman que aproximadamente el 40% de la economía opera bajo normas diferentes al resto, con muy poca transparencia, sin supervisión de las instituciones civiles y con un alto grado de independencia de los organismos responsables de la gestión económica”.
Esta “dualidad de poderes”, añadió, explica por qué la construcción de hoteles continúa mientras la agricultura y las industrias manufactureras están en ruinas y la producción de alimentos ha caído drásticamente.
Que un grupo empresarial militar controle gran parte de la economía, afirmó Vidal, no fomenta la competencia, la eficiencia ni la innovación, ni favorece el desarrollo económico. “Su excesivo poder y falta de transparencia de GAESA permiten a las élites políticas y militares usarlo como mecanismo para extraer rentas de la sociedad y facilita la corrupción”, añadió.
Los registros muestran que el ejército mantiene un estricto control sobre los dólares, financiando gran parte de sus operaciones e inversiones con la moneda local y manteniendo la mayor parte de sus sustanciales ingresos en divisas en el banco, una estrategia altamente conservadora que está detrás de la crisis actual.
Las exorbitantes cifras en dólares en los estados financieros contrastan con todo lo demás que ocurre en una isla empobrecida, donde las personas pasan a diario horas sin electricidad y muchos aún dependen de escasas raciones de comida para sobrevivir. El salario mensual promedio de un empleado estatal en Cuba el año pasado fue de 5839 pesos, equivalente a aproximadamente $16. Los jubilados ganan aún menos, con un promedio de 1999 pesos, o aproximadamente $5.
El poder político de los militares
Quienes intentan comprender cómo podría ser el futuro de la isla en una transición consideran al ejército cubano como una importante fuerza política que se ha asegurado el control de activos clave del país.
El nacimiento de GAESA se remonta a principios de la década de 1990 y tiene como antecedente las gestiones de los ayudantes de Fidel Castro para crear una oscura red de empresas offshore para eludir el embargo estadounidense y crear negocios para obtener dólares. Pero cuando Raúl Castro, quien estuvo al mando del ejército durante más de cinco décadas, reemplazó a su hermano Fidel en 2006, los oficiales militares comenzaron a asumir un mayor control de la economía bajo el argumento de que eran más eficientes que los burócratas.
GAESA se expandió aún más en 2016 al adquirir el Banco Financiero Internacional y Habaguanex, una corporación a la que Fidel Castro favoreció con una licencia especial para operar hoteles, tiendas y restaurantes en La Habana Vieja.
Las operaciones de GAESA son supervisadas por el hermético Departamento V del MINFAR, que aparece mencionado en algunos de los estados financieros obtenidos por el Herald. Raúl también se aseguró de que GAESA estuviera bajo el control directo de la familia Castro. Durante varios años, hasta su repentino fallecimiento en 2022, estuvo dirigida por el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exyerno de Raúl Castro y padre de dos de sus nietos.
Sin embargo, desde su fallecimiento, el conglomerado está dirigido por la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera, una funcionaria que ascendió en la carrera militar sin vínculos directos conocidos con la familia Castro. Era subjefa del Departamento V y vicepresidenta de GAESA cuando asumió el cargo.
Estados Unidos está mirando
En los últimos años, los políticos estadounidenses han estado prestando mayor atención al afán de poder de los militares en Cuba.
Durante el primer gobierno de Trump, Marco Rubio, entonces senador por Florida, lideró un esfuerzo para sancionar a GAESA, que fue incluida en la lista negra del Departamento del Tesoro. El Departamento de Estado también creó una lista de empresas y propiedades restringidas vinculadas a GAESA, y prohibió a las empresas y ciudadanos estadounidenses cualquier trato con ellas.
En su audiencia de confirmación en el Senado para convertirse en Secretario de Estado, Rubio destacó el papel de GAESA en la actual crisis cubana. “El problema en Cuba”, dijo, es que “a pesar de ser un régimen comunista... GAESA... posee todo lo que genera ingresos en Cuba. Y mientras hay apagones y todos estos otros problemas económicos en Cuba, GAESA se aferra a miles de millones de dólares que ha generado para su permanencia”, afirmó, citando informes anteriores del Herald.
Rubio amplió recientemente la lista de entidades controladas por militares, y se espera que las regulaciones derivadas de un memorando presidencial reciente impongan sanciones secundarias a las empresas extranjeras que traten con ellas.
“GAESA es la base financiera del régimen cubano y debe ser tratada como tal”, declaró un funcionario de alto rango del Departamento de Estado. “La evidencia de reservas secretas de dólares en poder de GAESA, mientras el pueblo cubano carece de necesidades básicas, demuestra una vez más que las acciones del presidente Trump para fortalecer la política estadounidense hacia el pueblo cubano fueron de suma importancia”.
¿Qué tan grande es GAESA?
Aunque desde hace años los expertos conocen que GAESA controla gran parte de la economía de la isla., por primera vez, los registros obtenidos por el Herald ofrecen una visión más clara de su peso en el Producto Interno Bruto (PIB), que mide los bienes y servicios producidos en un país.
A partir de los datos financieros del 2023 obtenidos por el Herald (que incluyen a Cimex) y datos oficiales del gobierno cubano, Vida estimó de forma conservadora que las utilidades sobre las ventas de GAESA en 2023 equivalen a alrededor del 40% del PIB de Cuba reportado oficialmente ese año, que fue de 869 mil millones de pesos.
En sectores específicos donde GAESA tiene una presencia significativa, como el turismo, la construcción, el transporte o las finanzas, su participación probablemente sea mayor, señaló Vidal. Y si se compara con lo que el estado recauda en impuestos, los ingresos de GAESA en 2023 fueron 3,2 veces superiores a los ingresos estatales.
“No hay precedentes de esto”, afirmó Vidal, refiriéndose a la participación de GAESA en el PIB de Cuba. “No he podido encontrar un ejemplo similar de un conglomerado con una participación tan grande en la economía de un país. La participación de GAESA en el PIB de Cuba supera el porcentaje atribuido a las petroleras estatales en Latinoamérica, como Ecopetrol en Colombia, Petrobras en Brasil o incluso PDVSA en Venezuela”.
Según el balance de agosto, Gaesa contaba con 234,000 millones de pesos cubanos adicionales en activos, sin contar los de Cimex. Al tipo de cambio oficial de las empresas estatales, que equivale a 1 dólar por 24 pesos, esos activos equivaldrían a 9,800 millones de dólares adicionales.
Una fuente familiarizada con las operaciones de GAESA, que pidió el anonimato por temor a represalias del gobierno, afirmó que el conglomerado utiliza la tasa de cambio de 1 dólar por 24 pesos para sus actividades. Esa es la misma tasa que Vidal utilizó para estimar la participación del conglomerado en el PIB.
Sin embargo, el tipo de cambio oficial sobreestima el peso, que se ha devaluado drásticamente en los últimos años. En el mercado informal de dólares, donde un dólar vale alrededor de 370 pesos, los 234 mil millones de pesos equivaldrían a tan solo 632 millones de dólares.
Entre las empresas no pertenecientes a Cimex, tres tenían los mayores depósitos bancarios en dólares hasta marzo del año pasado, según los registros: Gaviota, la empresa turística insignia de GAESA, con $8,500 millones; TRD Caribe, una cadena nacional de tiendas en divisas, con $3,400 millones; y Almacenes Universales, que gestiona las operaciones y la logística del puerto de Mariel en la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, con $1,600 millones.
Sin embargo, los funcionarios cubanos han asegurado repetidamente al pueblo cubano, a las Naciones Unidas, a los acreedores e incluso a sus aliados extranjeros, que las sanciones estadounidenses les impiden pagar artículos esenciales como la leche para los niños, medicinas y el mantenimiento de la deteriorada infraestructura energética y de telecomunicaciones del país, o cumplir con los pagos de la deuda externa.
Cuando la red eléctrica colapsó de nuevo en marzo, Díaz-Canel declaró en una reunión de activistas y periodistas de izquierda que su gobierno no era responsable de la debacle.
“Los problemas que tenemos hoy no no son un problema de gestión del gobierno cubano, como lo quiere presentar el imperio”, dijo, refiriéndose a Estados Unidos. “Simplemente no hemos tenido el dinero durante años para mantener las termoeléctricas para hacer las reparaciones”.
Esta estrategia ha demostrado ser exitosa para conseguir donaciones de gobiernos extranjeros, subsidios de aliados, mejores condiciones de pago de los acreedores e incluso la condonación de la deuda. Sin embargo, los documentos obtenidos por el Herald muestran que el ejército dispone de miles de millones de dólares para cubrir los gastos más vitales del país, incluyendo los 43 millones de dólares anuales necesarios para garantizar 63 medicamentos prioritarios que han escaseado en las farmacias cubanas y los 250 millones de dólares anuales necesarios para operar y mantener la red eléctrica del país.
La crisis en Cuba también afectó al ejército
Al mismo tiempo, las hojas de cálculo también revelan hasta qué punto las empresas propiedad del ejército han estado perdiendo miles de millones de dólares.
En 2023, la economía cubana se contrajo un 1,9%, según el gobierno, y el PIB del país seguía estando un 10% por debajo de los niveles anteriores a la pandemia de COVID-19. Aún así, todo el conglomerado, incluyendo Cimex, obtuvo $17,000 millones en ventas y $7,200 millones en beneficios netos en los primeros ocho meses de 2023, según su estado de resultados.
Las cifras de 2024 son notablemente peores. Hasta agosto del año pasado, GAESA reportó $5,600 millones en ventas netas y $2,000 millones en ganancias. Esto significaría una disminución del 67% en las ventas y del 72% en las ganancias con respecto al mismo periódo en el 2023..
El hecho de que las cifras de 2024 en los estados financieros no incluyan las cuentas de Cimex no puede explicar por sí solo la pronunciada caída. En particular, los registros muestran que la gran apuesta de los militares por el turismo — manteniendo la construcción de nuevos hoteles a pesar de las bajas tasas de ocupación— ha resultado desastrosa.
Para 2023, los ingresos por turismo se habían reducido aproximadamente un 62% en comparación con 2019, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información. Aún así, el 37.4% de todas las inversiones del estado en 2024 se destinó a turismo y hoteles, según cifras oficiales, 11 veces más que las inversiones en salud pública y educación. Pero el número de turistas disminuyó un 9.6 % con respecto al 2023, lo que marca el peor desempeño en 17 años, excluyendo los años de la pandemia de COVID-19.
Esto se refleja en las finanzas de Gaviota, la compañía de turismo del ejército, que perdió $5,800 millones en solo cinco meses en 2024.
Los estados financieros de Gaviota muestran que, en marzo del año pasado, la compañía tenía depositados $8,500 millones: casi la mitad en cuentas bancarias no identificadas y el resto, $4,400 millones, en RAFIN S.A., institución financiera perteneciente a GAESA. Para agosto, el dinero que Gaviota tenía en RAFIN desapareció, y la empresa turística reportó solo $2,700 millones en el banco.
Existe la posibilidad de que los militares simplemente hayan transferido los dólares faltantes al extranjero o los hayan utilizado para financiar otras inversiones sin que consten en los registros. Sin embargo, el colapso del turismo en la isla ofrece una explicación razonable para, al menos, algunas de las pérdidas de Gaviota.
Aunque Cimex no aparece en los estados financieros del 2024, la presentación obtenida por el Herald revela que la compañía perdió el 30% de sus ganancias previstas en dólares en el primer trimestre del año pasado. En ese período, Cimex reportó solo $1,200 millones en ganancias netas, $500 millones menos de lo esperado. Su negocio de comercio mayorista en dólares, en particular, cayó un 63% con respecto a la cantidad proyectada. Las exportaciones disminuyeron un 37%, según la presentación.
La significativa reducción en los ingresos de GAESA el año pasado ayuda a explicar por qué el ejército ha presionado agresivamente para limitar el crecimiento del sector privado, intentando restringir a los mayoristas e importadores privados que percibe como competidores. También ayuda a explicar otras medidas impopulares recientes, como el aumento de precios en los paquetes de datos de internet para teléfonos celulares, que alimentó las protestas de los estudiantes universitarios pero aumentó los ingresos en dólares de ETECSA, el monopolio de las telecomunicaciones que es propiedad, en parte, de RAFIN S.A., la institución financiera de GAESA.
Cero impuestos sobre las ganancias
Si los negocios de GAESA dan dólares al gobierno para financiar servicios y bienes para la población, no hay rastro de dicha actividad en la contabilidad del conglomerado. En cambio, los estados financieros sugieren que el dinero de GAESA se retiene mayoritariamente en las arcas de los militares
Los documentos filtrados revelan un hecho llamativo, aunque no del todo sorprendente: las empresas de GAESA no pagan impuestos sobre sus ventas en dólares. Tampoco sobre las ganancias en ninguna de las dos monedas. De hecho, el conglomerado no paga ningún impuesto sobre sus operaciones en dólares.
El balance consolidado de GAESA muestra que lo que debía al presupuesto estatal durante los primeros ocho meses de 2024 (920 millones de pesos) era menos del uno por ciento de las ventas netas totales en pesos que había declarado en ese período (100 mil millones de pesos).
El conglomerado había recibido del erario público diez veces más de lo que debía en impuestos, 9,200 millones de pesos reportados como “inversión estatal/sector público” en el balance de agosto pasado. Los impuestos pagados por Cimex no aparecen en los estados financieros.
En definitiva, se desconoce cuánto del dinero de los impuestos reportado en los formularios termina en las cuentas del Estado, ya que todos los impuestos pagados por GAESA van directamente a una entidad fiscal previamente desconocida: la Oficina de Administración Tributaria de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (OATFAR), según la fuente con conocimiento de las operaciones de GAESA.
El Herald no pudo encontrar información pública sobre esta oficina.
Falta de transparencia
Un detalle sorprendente en los estados financieros, que fueron revisados por un contable a petición del Herald, es que el sistema contable subestimó el patrimonio neto del conglomerado, específicamente en lo que respecta a sus tenencias en dólares.
Los documentos de agosto solo reportaron dos mil millones de dólares en patrimonio neto, la misma cifra reportada como ganancias en ese periodo. Pero si se aplica la fórmula típica para calcular el patrimonio neto de una empresa (activos menos pasivos), GAESA contaba con aproximadamente 13 mil millones de dólares en patrimonio neto, además de 28 mil millones de pesos.
Otro hallazgo alarmante es que aun cuando GAESA usa la tasa de $1 dólar a 24 pesos en sus operaciones, su sistema contable simplemente suma las cantidades en ambas monedas para reportar las cifras totales, utilizando un tipo de cambio de 1:1, lo que sobreestima considerablemente el valor del peso y oculta los recursos reales en dólares de la empresa.
No se sabe si GAESA está utilizando estas maniobras contables para ocultar sus tenencias de dólares a otras ramas del gobierno, a las autoridades fiscales o a la Oficina Nacional de Estadística e Información. Dado el peso económico de GAESA, los expertos creen que es probable que alguna versión de sus finanzas sea reportada a la oficina de estadística.
Sin embargo, se desconoce qué datos se reportan, ya que el ejército no tiene la obligación de proporcionarlos.
Mientras las empresas estatales deben proporcionar al menos algunos de sus estados financieros, incluido el balance general, a los ministerios, los gobiernos locales y la oficina nacional de estadística, los Ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior están exentos de hacerlo.
Dos resoluciones gubernamentales que establecen cómo las empresas estatales pagan impuestos y reportan sus finanzas incluyen el mismo texto: “Los ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior, adecuan a sus particularidades el cumplimiento de lo que por la presente resolución se establece”.
Tras revisar algunas de las cifras obtenidas por el Herald, Mauricio de Miranda Parrondo, otro economista cubano que enseña en la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, expresó su preocupación de que la opacidad y la falta de transparencia que rodean las actividades de GAESA podrían ocultar corrupción.
“Es inconcebible la existencia de un país paralelo al país real y desde hace mucho tiempo se hace evidente que GAESA no solo constituye un emporio financiero paralelo a la economía del país y no parte de esta, sino que constituye un poder en si mismo que no rinde cuenta a las instituciones del país ni al país mismo,” comentó.
“¿Cuál es la garantía de que si se produce un cambio sistémico en Cuba pueda evitarse que los recursos que aparecen bajo el control de esta entidad no sean expoliados al erario público?,” preguntó de Miranda Parrondo. “Son recursos del pueblo de Cuba y deben estar bajo su control.”
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2025, 5:30 a. m..