Melissa toca tierra en el este de Cuba como un peligroso huracán de categoría 3
El huracán Melissa azotó el este de Cuba el miércoles por la mañana como una poderosa tormenta de categoría 3, provocando lluvias torrenciales y fuertes inundaciones en las provincias orientales de la isla.
Aunque el gobierno aún no ha podido hacer una evaluación de los daños, las Imágenes de casas derrumbadas, líneas eléctricas y árboles derribados y pueblos enteros inundados daban cuenta de la devastación que llevó el fuerte huracán a la ya empobrecida región oriental de Cuba.
En las provincias orientales, el suministro eléctrico estaba interrumpido desde el martes. Los vuelos y los servicios de transporte permanecen suspendidos en esas provincias. Toda la provincia de Guantánamo se encuentra sin servicio telefónico, informó ETECSA, la empresa estatal de telecomunicaciones. La empresa también informó de interrupciones en el servicio en Santiago de Cuba y Holguín. Indicó que estaba trabajando para reparar un cable de fibra óptica y restablecer las comunicaciones con varios municipios afectados en la provincia de Granma.
Melissa tocó tierra en la costa sur del este de Cuba, cerca del pueblo costero de Chivirico, en el municipio de Guamá, provincia de Santiago de Cuba, aproximadamente a las 3:05 a. m. hora local, según informó el Instituto de Meteorología de Cuba. Chivirico se encuentra a unos 65 kilómetros al sureste de Santiago de Cuba, la segunda ciudad más grande de la isla. El huracán abandonó la isla como huracán de categoría 2 cerca de Banes, en la costa de Holguín.
Aunque Melissa se debilitó ligeramente tras su paso por Jamaica, sigue siendo una tormenta extremadamente peligrosa. Al tocar tierra, el huracán presentaba vientos máximos sostenidos de 195 kilómetros por hora, según el Instituto. Su centro ha ido arrasando por varios poblados de Santiago de Cuba--pasando por Palma Soriano y Contramaestre-- y Holguín, por donde transitó cerca de Birán, el pueblo donde nacieron Fidel y Raúl Castro, Mayarí y Banes.
También devastó la localidad de El Cobre, donde se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, un importante lugar de peregrinación católica dedicado a la santa patrona de Cuba.
Imágenes compartidas por la Ermita de la Caridad en Miami muestran daños en el techo, las ventanas, los vitrales y los jardines de la iglesia.
En la mañana, comenzaron a circular imágenes del desastre que iba dejando a su paso Melissa.
Según el Instituto, en Holguín se registraron 335 milímetros de lluvia lo que provocó severas inundaciones en la ciudad cabecera y en varios pueblos de esa provincia.Sagua de Tánamo, un pueblo de la provincia de Holguín, amaneció inundado por el desbordamiento del río Sagua.
“Las calles de la ciudad de Holguín son un río embravecido,” es el texto que acompaña a una foto publicada en el medio oficial cubano Cubanoticias que mostraba una ancha avenida inundada en esa ciudad. También se reportan inundaciones en Bayamo y Jiguaní, en la provincia de Granma, así como en Cueto y Banes, en Holguín.
El oriente cubano es una de las zonas más pobres de Cuba, donde muchos viven en viviendas precarias con techos de zinc. En Palma Soriano, San Germán, Banes, Baire y Contramaestre, imágenes publicadas por residentes, periodistas locales y medios oficiales mostraban casas que perdieron el techo o destruidas.
En Contramaestre, un pueblo de la provincia Santiago de Cuba, los fuertes vientos de Melissa arrancaron árboles de raíz y pedazos de acera.
“Daños cuantiosos, y aun el huracán Melissa sigue sobre territorio cubano,” escribió el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel en su cuenta de X. “Pido a nuestro pueblo no confiarse, mantener la disciplina y continuar a buen resguardo. En cuanto las condiciones lo permitan, vamos a la recuperación. Estamos listos”.
Fuertes marejadas con olas de entre 4 y 6 metros han azotado la costa sur de las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. El Centro Nacional de Huracanes informó que la marejada ciclónica máxima podría alcanzar entre 2 y 3.5 metros por encima del nivel normal de la marea cerca y al este del punto donde el centro tocó tierra, acompañada de olas grandes y destructivas.
Las autoridades cubanas informaron que más de 735,000 personas fueron evacuadas, la mayoría con familiares y vecinos. En un mensaje televisado, el presidente Miguel Díaz-Canel instó a la población a seguir las instrucciones.
Díaz-Canel dijo que se necesitaba “un buen comportamiento ciudadano, que se cree todo un ambiente de solidaridad, de cooperación, de respeto con las medidas que se han implementado para que no tengamos que lamentar, en primer lugar, pérdida de vidas humanas, y, en segundo lugar, que las afectaciones y los daños materiales se puedan atenuar”.
El reportero Maykel González contribuyó a esta historia.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de octubre de 2025, 6:14 a. m..