Gobernante cubano Miguel Díaz-Canel afirma que no dimitirá pese a exigencias de EEUU
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel rechazó categóricamente renunciar como parte de un acuerdo con la administración de Donald Trump, durante una inusual entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC en La Habana el jueves.
“El concepto de revolucionarios que se rinden y renuncian no forma parte de nuestro vocabulario”, declaró Díaz-Canel a Kristen Welker, presentadora de Meet the Press, en lo que la cadena describió como su primera entrevista en la televisión estadounidense.
Welker presionó al gobernante cubano sobre si consideraría renunciar “para salvar a Cuba” si Washington lo exigiera como parte de algún acuerdo. Díaz-Canel eludió la pregunta repetidamente, llegando incluso a devolverle la pregunta a la entrevistadora.
“¿Le ha hecho alguna vez esa pregunta a algún otro presidente del mundo?”, preguntó. “¿Podría habérsela hecho a Trump?”.
Cuando Welker insistió en que la pregunta reflejaba las condiciones establecidas por el gobierno estadounidense para aliviar la presión sobre la isla, Díaz-Canel afirmó que Estados Unidos no puede dictar quién gobierna en Cuba.
“En Cuba, quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el gobierno estadounidense”, afirmó. “Tenemos autodeterminación e independencia, y no estamos sujetos a los designios de Estados Unidos”.
La entrevista, que se publicará íntegramente en línea el domingo, se produce en un momento en que las conversaciones entre Washington y La Habana parecen haberse estancado. El Miami Herald ya había informado sobre conversaciones extraoficiales entre ambos gobiernos, en las que la parte estadounidense comunicó a personas cercanas a Raúl Castro, el general retirado de 94 años y máxima autoridad de Cuba, que Díaz-Canel representaba un obstáculo para alcanzar un acuerdo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también afirmó que el país necesita realizar cambios económicos drásticos y un nuevo liderazgo.
Cuba ha anunciado algunas reformas económicas limitadas, como permitir que los cubanos residentes en Estados Unidos sean propietarios de pequeñas empresas privadas en la isla, y ha declarado que liberará a más de 2000 presos. Sin embargo, hasta el momento, Human Rights Watch y otras organizaciones que monitorean la situación en la isla, como Cubalex, Prisoners Defenders y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, han afirmado que ningún preso político ha sido liberado como parte del indulto masivo.
Cuba se enfrenta a una grave crisis económica y a apagones diarios que se han agravado tras las acciones del presidente Trump en Venezuela, que redujeron el suministro de petróleo de ese país. La administración también amenazó con aranceles a los países que abastecen de petróleo a Cuba, pero recientemente permitió que un tanquero ruso transportara petróleo a la isla.
Tras sus incursiones militares en Venezuela e Irán, Trump ha insinuado que podría tomar Cuba como próximo objetivo y ha afirmado repetidamente que la nación comunista está a punto de “caer”.
“El gobierno estadounidense que ha implementado esa política hostil contra Cuba no tiene la moral para exigirle nada a Cuba”, declaró Díaz-Canel a NBC.
En otra entrevista con la revista estadounidense Newsweek, Díaz-Canel afirmó que Cuba deseaba la paz y el diálogo con Estados Unidos, pero que se defendería y contraatacaría en caso de agresión.
“Cuba no teme a la guerra”, dijo. “Y si caemos en batalla, morir por la patria es vivir”, añadió citando el himno nacional cubano.