De socios y negocios: Cuba lanza nueva ley con la promesa de ‘dinamizar’ la economía
En medio de la fuerte crisis económica y las presiones de Estados Unidos, el gobierno cubano lanzó una nueva ley que permite “asociaciones” entre entidades estatales y negocios privados, con la promesa de “dinamizar” la economía nacional.
El Decreto-Ley 114 “De las asociaciones entre entidades empresariales estatales y no estatales”, fue publicado en la Gaceta Oficial No. 24 de marzo de 2026, y su entrada en vigor se fijó a los treinta días posteriores a su publicación.
La prensa estatal explicó esta semana las características de la norma que, de acuerdo con el diario Granma, “establece la posibilidad de crear empresas mixtas entre entidades estatales y actores no estatales cubanos, bajo la forma de una nueva persona jurídica independiente de las partes que la constituyen”.
Oportunidades de negocios en un país contra las cuerdas
La normativa establece que la empresa mixta resultante del acuerdo entre ambas partes tendrá su propia estructura de dirección, gestión y administración, con “autonomía para operar en el mercado nacional e internacional”.
Según el rotativo, la regulación busca “impulsar la producción, mejorar la gestión empresarial y contribuir al desarrollo económico y social del país”. Se trata de otro paso del gobierno cubano en materia de propiedad, tras los decretos-leyes 88 y 89 de 2024 que dieron luz verde a las empresas Mipymes y cooperativas.
La nueva norma modifica la relación existente hasta ahora entre el sector estatal y el no estatal, que se limitaba fundamentalmente a contratos de compraventa, servicios o alianzas de producción específicas, sin la posibilidad de crear una entidad común de gestión.
La ley permite la toma de decisiones conjuntas en el ámbito económico. En teoría, su objetivo es aumentar la producción de bienes y servicios —tanto para consumo interno como para la exportación—, sustituir importaciones, aprovechar capacidades ociosas del sector estatal, “elevar la competitividad empresarial y generar nuevas fuentes de empleo”.
El gobierno cubano insiste en que no es privatización
De este modo, el gobierno cubano reconoce de forma implícita las limitaciones financieras que enfrenta para sostener sus empresas, al abrir espacio al sector privado con aportes de insumos y mayor flexibilidad en la gestión. No obstante, La Habana subraya que el decreto no implica una privatización de la economía estatal, sino la creación de nuevas formas dentro del marco de la “propiedad socialista”.
Esta misma semana, el gobierno cubano publicó también un nuevo decreto que, según fuentes oficiales, beneficiaría a ciertas entidades financiadas por el presupuesto del Estado, entre ellas centros de salud y educación.
Sobre el Decreto 127, “De las Instituciones Presupuestadas”, las fuentes oficiales aclararon a la prensa oficialista que pretenden “reorganizar la estructura de la administración pública, elevar la eficiencia en los niveles de dirección de la economía y reducir la carga que representa el sostenimiento de gastos administrativos para el presupuesto estatal”.
Las medidas de La Habana se producen en medio de una escalada de tensiones con el gobierno de Estados Unidos, que ha implicado restricciones más estrictas sobre la entrada de combustible a la isla, entre otras limitaciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de abril de 2026, 4:25 p. m..