Cuba

Díaz-Canel dice que Cuba ‘resistirá’ amenazas de EEUU, se niega a liberar a presos políticos

El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel en una entrevista en La Habana con la moderadora de Meet the Press, Kristen Welker.
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel en una entrevista en La Habana con la moderadora de Meet the Press, Kristen Welker. Kristen Welker / NBC News
Key Takeaways
Puntos Clave

Resumen generado por IA y revisado por nuestra redacción.

Lea nuestra política de IA.


  • Díaz-Canel rechaza renunciar pese a la presión internacional.
  • Cuba promete resistir amenazas militares y políticas de Estados Unidos.
  • El gobierno cubano culpa al embargo por las dificultades económicas y sociales del país.

La posibilidad de un acuerdo entre Cuba y Estados Unidos que incluya cambios económicos y políticos significativos en la isla dirigida por el Partido Comunista parece remota según las declaraciones del gobernante Miguel Díaz-Canel a NBC en una entrevista en la que aseguró que no renunciará y que el gobierno cubano puede resistir la presión por el corte de suministros de petróleo y defenderse de un ataque militar de EEUU.

La entrevista, grabada en La Habana el jueves y emitida en parte el domingo, llega en un momento de tensiones elevadas entre ambos países, después de que el presidente Donald Trump sugiriera que podría “tomar Cuba” y que la isla era “la siguiente.” El secretario Marco Rubio lidera las conversaciones con dirigentes cubanos y dijo que el país necesita hacer reformas económicas y políticas y un cambio de liderazgo.

Las respuestas de Díaz-Canel a NBC refuerzan la impresión de que las negociaciones están estancadas.

En conjunto, sus declaraciones a la moderadora de Meet the Press, Kristen Welker, revelan la imagen de un gobierno que cree que puede mantenerse en el poder sin hacer concesiones importantes a Estados Unidos, a pesar de los severos costos de la crisis humanitaria en la isla. Su mensaje refuerza la percepción dentro de la administración Trump de que él es un obstáculo para lograr un acuerdo con Cuba.

En la entrevista grabada en La Habana el jueves y emitida en parte el domingo, Díaz-Canel repitió que Cuba quería la paz, el diálogo con Estados Unidos, y un acuerdo para “alejarse de la confrontación”. Pero dijo poco que sugiriera que el liderazgo cubano esté considerando cambios significativos a su sistema económico y político socialista, una demanda clave de EEUU.

Por un lado, rechazó categóricamente dimitir, incluso si eso significara “salvar a Cuba”, como Welker planteó en su pregunta. “No tengo miedo. Estoy dispuesto a dar mi vida por la revolución,” añadió.

Dijo que el sistema político de Cuba no está sobre la mesa, repitiendo lo que él y otros funcionarios cubanos han dicho a los medios durante semanas. También se negó a comprometerse a liberar presos políticos, convocar elecciones multipartidistas o reconocer sindicatos y una prensa libre, condiciones establecidas en la ley estadounidense como prerrequisitos para levantar las sanciones de EEUU.

“Bueno, no, nadie nos ha hecho esas exigencias y hemos establecido que el respeto a nuestro sistema político o al orden constitucional son asuntos que no están en negociación con Estados Unidos,” dijo.

“Tenemos que dejar atrás toda esa parafernalia de conceptos sobre cuestiones de Cuba y democracia y derechos humanos, si somos una dictadura…sobre prensa libre y la existencia de sindicatos libres y demás, muchas cosas que se manipulan en exceso y hay mucho prejuicio,” dijo en contraposición. “Tenemos que superar eso, y no tenemos tiempo ahora.”

Al presionarlo sobre si liberaría a los 1,200 presos políticos en el país, incluido el ganador del Grammy Maykel “Osorbo” Castillo, negó que Cuba tenga presos políticos.

“Esas personas no están en la cárcel por protestar,” dijo. “Estarán en la cárcel como cualquier otra persona en el mundo, en cualquier otro país del mundo, que falte al respeto a su constitución y al proceso legal por vandalismo y delitos. No hay presos políticos en Cuba por eso.”

El gobierno cubano anunció el indulto de 2,000 presos a principios de este mes, pero organizaciones de derechos humanos dijeron que no se han liberado presos políticos hasta ahora. El mes pasado, el gobierno dijo que liberaría a 51 presos, y alrededor de 20 presos políticos fueron liberados en ese grupo, según Justicia 11J, una organización no gubernamental que monitorea las protestas.

Diálogo y desconfianza

Díaz-Canel dijo que tiene “confianza” en que los dos países “pueden entablar un diálogo respetuoso, con decencia, que podemos encontrar a través del diálogo soluciones a nuestras diferencias,” dijo, al mismo tiempo que indicó que su gobierno encara las conversaciones con Estados Unidos con sospecha.

“En el presente, EEUU ha entablado diálogos con otros países, y mientras se llevan a cabo esas negociaciones, han atacado a esos países, y todo esto genera mucha desconfianza,” dijo. Luego reiteró una lista de áreas en las que su gobierno ha dicho que los dos países podrían cooperar, incluyendo la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y el crimen transnacional, y el manejo de la migración.

También ofreció que Cuba “puede tener inversiones y negocios de empresarios americanos” y que se deberían ofrecer a la comunidad cubana que vive en Estados Unidos “facilidades tanto en Estados Unidos como aquí,” pero no dio más detalles.

Agregó que Cuba “dará la bienvenida a empresas americanas que quisieran entrar y participar en el sector energético,” pero que estas compañías están impedidas de hacerlo por el embargo comercial y financiero de EEUU, sugiriendo que el gobierno estadounidense debería dar el primer paso para levantar las sanciones.

Un mensaje de disuasión

Con la vista puesta en las acciones de EEUU en Venezuela e Irán, Díaz-Canel se centró en un mensaje de disuasión, insistiendo en que Cuba no está “colapsando,” —como ha sugerido el presidente Trump—, que está lista para defenderse y que tiene un liderazgo “colegiado” e “ideológico,” lo que haría inútil apuntar militarmente a un solo dirigente.

También resaltó “los costos” de una invasión estadounidense a Cuba en términos de pérdidas de vidas y daños a la seguridad regional y advirtió que cualquier agresor “solo recogerá el suelo anegado en sangre si no perece en la lucha,” citando al general Antonio Maceo, uno de los líderes de la lucha por la independencia de Cuba.

Si Estados Unidos ataca a Cuba o intenta “el secuestro de un presidente…habrá combates, y habrá lucha, y nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos, porque como dice nuestro himno nacional, ‘morir por la patria es vivir,’” dijo. “Pero lo que pasa es que nosotros tenemos un liderazgo colegiado, y tenemos unidad, cohesión, unidad ideológica. Y hay una disciplina, una disciplina revolucionaria. Por lo tanto, sacar a una persona dentro de las estructuras de las instituciones de la revolución no resolverá ningún problema.”

“No nos hemos derrumbado. Mantenemos un país organizado. Tenemos un país con armonía,” dijo en otro momento de la entrevista.

Cuando Welker lo presionó con escepticismo sobre su afirmación de que Cuba podría defenderse con éxito de un ataque estadounidense, dijo que Cuba se estaba preparando para usar “guerra irregular” para hacer “insostenible” para el ejército de Estados Unidos “mantener” y ocupar la isla en caso de invasión.

“Para esa defensa territorial, tendríamos éxito. Podemos tener éxito. No hay enemigo que no pueda ser derrotado,” dijo.

“Podemos resistir”

Díaz-Canel también sugirió que la cúpula cubana cree que puede capear la crisis energética en curso y la presión sin precedentes de la administración Trump, cuyas acciones en Venezuela y amenazas de aranceles a otros proveedores como México han cortado los suministros de petróleo a Cuba. La administración Trump recientemente permitió que un petrolero ruso entregara 700,000 barriles de petróleo al país.

Díaz-Canel dijo que esa cantidad “no salvará la situación” pero afirmó que el país aumentaba la producción local de petróleo y adaptaba sus refinerías para procesar la producción local de crudo pesado y producir otros combustibles. Eso, combinado con energías renovables y una estrategia de “eficiencia energética,” “nos llevará a una situación diferente.”

“Aun así, es una situación compleja. Tomará algún tiempo, pero podemos resistir,” dijo.

Esa determinación significa que los cubanos en la isla seguirán soportando condiciones de vida desesperadas en el futuro previsible.

Cerca de la mitad del país no tiene electricidad por la noche como promedio porque las viejas centrales eléctricas fallan constantemente. La falta de combustible ha empeorado otros problemas crónicos del país: bombear agua, recoger la basura o producir alimentos, entre muchos más. Frecuentemente, los apagones pueden durar un día o más. El transporte público es casi inexistente y escuelas y lugares de trabajo han reducido sus horarios. El gobierno también decidió suspender cirugías no urgentes, pruebas de imagen y otros servicios en hospitales, citando la falta de combustible.

Pero la economía cubana está en recesión desde antes de los años de la pandemia de Covid, y la escasez de medicinas y alimentos solo ha empeorado año tras año. La inflación se disparó tras una reforma monetaria fallida bajo Díaz-Canel. Casi dos millones de personas han abandonado el país en los últimos años y cientos están en prisión por manifestarse contra el gobierno en 2021. A pesar del fuerte declive del país, el gobierno se ha negado a reformas de mercado para liberalizar su economía.

Culpando al embargo

Al preguntársele si asumiría “alguna responsabilidad por el dolor que están experimentando los cubanos,” Díaz-Canel respondió que la “causa principal del sufrimiento” era el “bloqueo” aplicado por EEUU, el embargo.

“La respuesta está en esa política de hostilidad permanente por parte del gobierno de EEUU,” dijo.

Díaz-Canel se mostró visiblemente incómodo con algunas de las preguntas que le plantearon por primera vez, ya que suele conceder entrevistas solo a medios extranjeros afines o a medios estatales cubanos.

Cuando la moderadora de Meet the Press continuó presionándolo sobre el tema, preguntando si era hora de que Cuba “asuma algo de responsabilidad, que se mire al espejo y cambie su sistema económico por el bien de la gente de Cuba que sufre aquí,” repitió que “el responsable aquí es el bloqueo implementado por el gobierno de EEUU,” y le dijo que “se documente adecuadamente.”

Cuando ella le preguntó si consideraría renunciar “para salvar a Cuba,” si Washington lo exigiera como parte de algún acuerdo, Díaz-Canel respondió con otra pregunta: “¿Le ha hecho usted esa pregunta alguna vez a algún otro presidente del mundo? ¿Podría hacerle esa pregunta a Trump?”

Sin embargo, hay dos grandes salvedades que flotan sobre el mensaje de Díaz-Canel.

No está claro si él expresa la posición de otras personas clave que participan en conversaciones a puerta cerrada con Estados Unidos, incluidos familiares de Raúl Castro, la máxima autoridad del país, que tiene 94 años. Dijo a Welker que no había hablado con Rubio, quien el Herald informó había estado en contacto con el nieto de Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro. Su admisión refuerza la impresión de que la administración Trump no lo ve como un actor político con suficiente poder.

Y hay pocos indicios de que EEUU esté planeando una invasión a Cuba que ponga tropas en tierra que puedan enfrentarse con la clase de guerra de guerrillas que Díaz-Canel dijo que su gobierno está preparando. La doctrina Guerra de Todo el Pueblo, adoptada por Fidel Castro de Mao Zedong en China, también requiere una población políticamente movilizada dispuesta a luchar —una propuesta incierta en un momento de protestas diarias y cuando los cubanos luchan por satisfacer sus necesidades más básicas.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de abril de 2026, 9:00 a. m..

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA