Cuba

El ejército cubano: grande en el papel, pero antiguo en la práctica

Estudiantes de escuelas militares participan en una protesta “antiimperialista” frente a la embajada de Estados Unidos contra la incursión estadounidense en Venezuela, donde 32 soldados cubanos perdieron la vida, en La Habana, el 16 de enero de 2026.
Estudiantes de escuelas militares participan en una protesta “antiimperialista” frente a la embajada de Estados Unidos contra la incursión estadounidense en Venezuela, donde 32 soldados cubanos perdieron la vida, en La Habana, el 16 de enero de 2026. AFP via Getty Images

El aparato militar cubano es al mismo tiempo más grande y más débil de lo que podría parecer a primera vista.

Sobre el papel, la isla dispone de tanques, aviones de combate, baterías de misiles y más de un millón de milicianos. En la práctica, gran parte de ese arsenal depende de equipos soviéticos envejecidos, escasez crónica de combustible y una estrategia diseñada menos para derrotar a un invasor que para sobrevivirlo.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias funcionan menos como un ejército expedicionario moderno que como un sistema defensivo diseñado para preservar al régimen y complicar cualquier intento de intervención extranjera.

Subordinadas al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y, en última instancia, al Partido Comunista, las FAR siguen una doctrina conocida como Guerra de Todo el Pueblo, que enfatiza la defensa territorial, la guerra de guerrillas, la movilización popular y el encarecimiento de cualquier invasión mediante resistencia asimétrica.

Consideradas en otro tiempo entre las fuerzas armadas más capaces de América Latina, particularmente durante los despliegues cubanos en África en la Guerra Fría, las FAR han sufrido un deterioro constante desde el colapso del apoyo soviético a comienzos de los años noventa.

Hoy, los analistas describen una institución limitada por la escasez de combustible y repuestos y cada vez más dependiente de la improvisación local: modificar, reutilizar y canibalizar sistemas antiguos para mantenerlos operativos.

Personal y movilización

Cuba mantiene una fuerza activa estimada entre 45,000 y 50,000 efectivos, aunque algunos cálculos más amplios sitúan el personal relacionado con el ejército en cifras mayores, dependiendo de si se incluyen componentes de apoyo y seguridad interna.

LEA MAS: ¿Cómo sería un ataque de EEUU a Cuba? Expertos ven golpe rápido, riesgos duraderos

Las fuerzas terrestres se estiman generalmente entre 35,000 y 90,000 soldados, mientras que la Marina tendría entre 3,000 y 5,000 efectivos y la Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea aproximadamente entre 4,000 y 10,000.

El eje central de la estrategia defensiva cubana, sin embargo, no descansa en el ejército profesional sino en su sistema de reservas y milicias.

Las fuerzas mantienen aproximadamente entre 39,000 y 40,000 reservistas, complementados por una extensa red de organizaciones paramilitares y milicias territoriales.

La principal es la Milicia de Tropas Territoriales, estimada en 1.15 millones de integrantes. Estas formaciones civiles de medio tiempo están diseñadas para ofrecer resistencia local descentralizada, operaciones guerrilleras y apoyo logístico en caso de agresión extranjera.

Organizaciones adicionales, entre ellas el Ejército Juvenil del Trabajo y estructuras de defensa civil, proporcionan capacidades complementarias de movilización y control interno.

Fuerzas terrestres: un museo soviético sobre ruedas

El Ejército Revolucionario continúa siendo la rama más grande del aparato militar, aunque observadores especializados suelen describirlo como una fuerza construida alrededor de blindados soviéticos envejecidos y adaptaciones improvisadas desarrolladas localmente.

Se estima que Cuba posee entre 200 y 400 tanques, principalmente modelos T-54, T-55 y T-62 adquiridos durante la Guerra Fría. Sin embargo, analistas advierten que muchos de esos vehículos se encuentran almacenados, operan con baja disponibilidad o han sido canibalizados para repuestos.

El inventario blindado va mucho más allá de los tanques.

Varias personas montan sobre un tanque soviético T-54 mientras visitan el Parque Histórico de Tanques en San Petersburgo, el 15 de julio de 2023. Las fuerzas armadas de Cuba utilizan tanques T-54.
Varias personas montan sobre un tanque soviético T-54 mientras visitan el Parque Histórico de Tanques en San Petersburgo, el 15 de julio de 2023. Las fuerzas armadas de Cuba utilizan tanques T-54. OLGA MALTSEVA AFP via Getty Images

Las FAR mantienen supuestamente más de 1,200 vehículos blindados ligeros, mientras algunos inventarios más amplios sitúan las existencias totales de blindados y transporte en varios miles. Entre ellos figuran vehículos de combate de infantería BMP-1 y transportes blindados BTR-50, BTR-60 y BTR-152, muchos modificados localmente para portar cañones más pesados o armamento antiaéreo.

Estas adaptaciones improvisadas han llevado a algunos analistas a describir partes del parque blindado cubano como vehículos “Frankenstein”, ensamblados mediante adaptación más que sustitución.

Artillería: numerosa pero limitada

La artillería continúa siendo considerable sobre el papel.

Una unidad de infantería mecanizada soviética de 1956 cuenta con un vehículo blindado de transporte BTR-152, un tipo de vehículo militar utilizado por las Fuerzas Armadas cubanas.
Una unidad de infantería mecanizada soviética de 1956 cuenta con un vehículo blindado de transporte BTR-152, un tipo de vehículo militar utilizado por las Fuerzas Armadas cubanas. ullstein bild Dtl. ullstein bild via Getty Images

El ejército opera sistemas soviéticos como lanzacohetes múltiples BM-21 Grad, obuses autopropulsados 2S1 Gvozdika y 2S3 Akatsiya, así como grandes inventarios de artillería remolcada, incluido el D-30 de 122 mm.

Cuba también ha desarrollado sistemas móviles improvisados, montando piezas de artillería sobre camiones y chasis de oruga para crear armas modificadas localmente, como las series Jupiter y AAP.

Las estimaciones sitúan la artillería autopropulsada en alrededor de 140 sistemas y los lanzacohetes múltiples cerca de 200, junto a cientos de piezas remolcadas.

Aun así, dicen los analistas, el principal problema del ejército no es la cantidad sino la disponibilidad operativa.

Aquí se observa en Camboya, el 24 de julio de 2025, un lanzacohetes múltiple BM-21, del tipo utilizado por las fuerzas armadas de Cuba.
Aquí se observa en Camboya, el 24 de julio de 2025, un lanzacohetes múltiple BM-21, del tipo utilizado por las fuerzas armadas de Cuba. STR AFP via Getty Images

La escasez de combustible, los problemas de mantenimiento y las limitaciones de transporte reducen la movilidad y refuerzan el énfasis militar en la defensa estática y la resistencia descentralizada, más que en maniobras ofensivas rápidas.

Fuerza aérea y defensa antiaérea

La Defensa Antiaérea y Fuerza Aérea Revolucionaria (DAAFAR) es considerada ampliamente como la rama más deteriorada del aparato militar cubano.

Sobre el papel, Cuba todavía posee cazas soviéticos MiG-21, MiG-23 y MiG-29. Pero la mayoría de los analistas cree que solo una fracción permanece operativa.

Las estimaciones sugieren que entre ninguno y 20 aviones de combate podrían estar en condiciones de vuelo en un momento dado, y algunas evaluaciones sitúan el número de aparatos operacionales entre ninguno y 11.

Aquí se ve en Serbia un MiG-29, un caza a reacción de la era soviética utilizado por la Fuerza Aérea Cubana.
Aquí se ve en Serbia un MiG-29, un caza a reacción de la era soviética utilizado por la Fuerza Aérea Cubana. ANDREJ ISAKOVIC AFP via Getty Images

Las limitaciones de mantenimiento, la escasez de piezas y la falta de combustible han restringido severamente el entrenamiento de pilotos y la ejecución de misiones.

Como resultado, la formación aérea depende cada vez más de simuladores y entrenadores L-39 Albatros en lugar de operaciones sostenidas.

La fuerza aérea también mantiene capacidades limitadas de transporte y alas rotatorias, incluyendo aeronaves Antonov An-2, An-26 y An-32, algunos transportes Ilyushin y aproximadamente 13 helicópteros, entre ellos variantes Mi-8, Mi-17, Mi-14 y Mi-24 utilizadas para transporte, apoyo naval y misiones utilitarias.

El énfasis principal de Cuba en el dominio aéreo es defensivo.

Las FAR mantienen una red integrada de misiles tierra-aire, radares y cañones antiaéreos centrada en baterías S-125 Pechora (SA-3) de origen soviético. Algunos reportes estiman 144 lanzadores, y fuentes abiertas sugieren que partes del sistema recibieron mejoras bielorrusas en años recientes para mantener su funcionamiento.

La red también incluye sistemas más antiguos SA-2, SA-6 y SA-8, junto con cañones móviles y defensas portátiles.

Aun así, los analistas consideran que la red antiaérea cubana es tecnológicamente obsoleta y cada vez más difícil de sostener.

Marina: defensa costera, no poder oceánico

La Marina de Guerra Revolucionaria ha evolucionado principalmente hacia una fuerza de defensa costera y seguridad marítima.

Cuba ya no mantiene una marina oceánica significativa, fragatas modernas ni una flota submarina comparable a la de la Guerra Fría.

Su inventario naval se estima en 33 embarcaciones, dedicadas sobre todo a patrullaje costero, lucha contra el contrabando y defensa territorial limitada.

Los buques más destacados son dos embarcaciones clase Río Damuji, plataformas poco convencionales convertidas a partir de pesqueros españoles construidos a comienzos de los años setenta y adaptadas con armamento soviético, incluidos misiles antibuque P-15 Termit (Styx/Silkworm) y cañones navales.

Marineros cubanos permanecen en cubierta mientras su buque —una fragata de la clase Río Damují— zarpa del puerto de La Habana en el 2014. El buque de guerra más grande de la Armada cubana, fue construido a partir de antiguos arrastreros pesqueros españoles.
Marineros cubanos permanecen en cubierta mientras su buque —una fragata de la clase Río Damují— zarpa del puerto de La Habana en el 2014. El buque de guerra más grande de la Armada cubana, fue construido a partir de antiguos arrastreros pesqueros españoles. Joel Carillet Getty Images

La Marina también opera seis lanchas misilísticas Osa II, corbetas clase Pauk, dragaminas y numerosas patrulleras y embarcaciones de apoyo.

Capacidad submarina mínima

La capacidad submarina es reducida.

El submarino enano clase Delfín, desarrollado localmente para operaciones de emboscada costera, permanece presuntamente inactivo o con estatus operacional incierto tras años en puerto. Los submarinos soviéticos anteriores fueron retirados hace tiempo.

La aviación naval también es limitada y depende principalmente de helicópteros antisubmarinos Mi-14 y activos menores de apoyo.

Nuevas capacidades: drones y guerra asimétrica

Donde ha existido modernización, esta ha tendido a favorecer sistemas asimétricos de bajo costo en lugar de capacidades convencionales de proyección de poder.

Desde 2023, reportes de inteligencia y defensa sugieren que Cuba ha adquirido más de 300 drones de proveedores iraníes y rusos.

Se cree que estos sistemas ofrecen reconocimiento local, vigilancia y capacidad limitada de hostigamiento o ataque, más que poder ofensivo estratégico. Muchos son plataformas tácticas pequeñas, más adecuadas para seguridad interna y observación del campo de batalla que para campañas militares sostenidas.

El resultado general es un ejército que sigue siendo grande sobre el papel, pero cada vez más dependiente de la asimetría.

Sus fortalezas radican en la mano de obra, el conocimiento del terreno, la movilización descentralizada y una doctrina orientada a la supervivencia del régimen. Sus debilidades incluyen equipos envejecidos, limitaciones logísticas, escasez de combustible y modernización limitada.

Las FAR están diseñadas menos para derrotar abiertamente a una potencia superior que para resistir, dispersarse y encarecer cualquier intervención.

Fuentes: Esta evaluación se basa en múltiples análisis abiertos de defensa y seguridad, incluidos Global Firepower 2026, el International Institute for Strategic Studies (IISS) y sus inventarios relacionados sobre las FAR, reportes de inteligencia militar de AS USA, análisis estratégicos del Washington Examiner y GlobalMilitary.net.

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA