Venezuela entra al camino del default
Cumpliendo con viejas profecías que advertían su inevitabilidad, el régimen de Nicolás Maduro dio el martes los primeros pasos formales en el camino hacia el default, luego que la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s anunciara que el país petrolero incurrió en un incumplimiento “parcial” de sus obligaciones.
El incumplimiento con el pago por $200 millones podría eventualmente conducir hacia un default generalizado, en momentos en que el país enfrenta grandes dificultades para sostener el peso de una deuda externa estimada entre los $150,000 y los $180,000 millones.
Standard & Poor’s, la primera en declarar el default parcial de Venezuela, realizó el anuncio luego de que se cumplieran 30 días de gracia para pagar el cupón de bonos 2019 y 2024.
“Hemos bajado dos calificaciones a ‘D’ (default) y bajamos la calificación de la deuda soberana en moneda extranjera a largo plazo a ‘SD’ (default parcial)”, indicó S&P en un comunicado.
El pronunciamiento acentuó la preocupación de otros acreedores, incluyendo al gobierno brasileño que el martes anunció que acudirá al Club de París para intentar cobrar $262 millones que le adeuda Venezuela, confirmó el Ministerio de Hacienda.
Esa deuda fue contraída por operaciones comerciales realizadas en el marco del Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos entre Bancos Centrales de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y, según el Ministerio de Hacienda, Venezuela hasta ahora no ha dicho cuándo pretende cancelarla.
A esa situación se suma el vencimiento, previsto para enero del año próximo, de otros $270 millones que Venezuela adeuda a Brasil por el mismo concepto.
Standard & Poor’s recortó la calificación un día después de una reunión en Caracas entre el gobierno y los acreedores, donde las autoridades del régimen fracasaran en presentar –como se esperaba– un plan concreto para renegociar la deuda soberana y de la petrolera PDVSA.
Aunque los acreedores salieron decepcionados de la cita –que duró 25 minutos–, el gobierno consideró que “inició con rotundo éxito el proceso de refinanciamiento de la deuda externa”.
El vicepresidente Tareck El Aissami, principal negociador, prometió la creación de mesas técnicas para “evaluar propuestas” en próximas citas, sin dar fechas, dijeron participantes a la agencia AFP.
En declaraciones a la televisora gubernamental, El Aissami acusó al gobierno de Donald Trump de “cerrar vías” al país con las sanciones financieras impuestas en agosto.
El presidente Nicolás Maduro anunció el 2 de noviembre que buscaría “refinanciar y reestructurar” la deuda, debido a una “persecución financiera” comandada por Washington.
“El default nunca llegará”, había dicho el domingo.
“El anuncio de reestructuración generó más incertidumbre que certeza en los mercados, y la reunión suscitó más preguntas que respuestas, así que Venezuela se acerca a un default formal a medida que se deciden técnicamente los retrasos en los pagos”, dijo a AFP el analista Diego-Moya Ocampos, del IHS Markit.
Según el gobierno, acudieron a la cita inversionistas locales y de países de América y Europa; pero otras fuentes dijeron que varios extranjeros no fueron pues Estados Unidos sancionó a El Aissami, prohibiendo a sus ciudadanos tratar con él.
“Las sanciones de Estados Unidos sobre Venezuela y funcionarios del gobierno probablemente resulten en una larga y difícil negociación con los tenedores de bonos”, opinó S&P.
Un incumplimiento puede declararse por el gobierno, los grandes acreedores o las agencias calificadoras.
Con reservas internacionales de $9,700 millones, Venezuela debe pagar en lo que resta del año al menos $1,470 millones y en el 2018 más de $8,000 millones.
“Muy probablemente podríamos considerar cualquier reestructuración venezolana como un intercambio de deuda en apuros y equivalente al default dada la liquidez externa altamente restringida”, indicó S&P.
Maduro anunció avances en negociaciones con sus aliados China –al que adeuda unos $28,000 millones– y Rusia, que firmará posiblemente el miércoles un acuerdo que reestructura $3,000 millones de los $8,000 millones que le debe Venezuela.
El portavoz de la cancillería china, Geng Shuang, dijo que “la cooperación chinovenezolana en materia de financiamiento se desarrolla normalmente”.
“El gobierno y el pueblo venezolano tienen la capacidad de resolver el problema de la deuda”, agregó.
China y Rusia boicotearon junto con Bolivia y Egipto una reunión en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Venezuela, en la cual Estados Unidos calificó al país como “una amenaza”.
Sumándose a las sanciones de Estados Unidos y Canadá, la Unión Europea adoptó el lunes medidas que impiden a empresas europeas entregar a Venezuela armas o equipos para la “represión interna”.
La UE creó también un marco jurídico de sanciones contra autoridades y entidades venezolanas acusadas de violar derechos humanos. Caracas calificó las medidas de “hostiles” y citó al cuerpo diplomático europeo para este martes.
Con el desplome de los precios del petróleo, fuente del 96 por ciento de divisas del país, el gobierno recortó drásticamente importaciones para tener con qué pagar la deuda, provocando severa escasez de alimentos y medicinas.
Según Eurasia Group, Maduro busca “liberar recursos” para importaciones de cara a las presidenciales del 2018, pero luego empeorará la crisis y Venezuela enfrentaría litigios y posibles embargos de activos de PDVSA, como CITGO, su filial en Estados Unidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2017, 6:42 p. m. with the headline "Venezuela entra al camino del default."