Venezuela

Huyeron de la pesadilla de Maduro para terminar en prisiones migratorias de EEUU

Venezolanos que cruzaron la frontera de México con EEUU para solicitar asilo en este país languidecen en centros de detención de Inmigración en Louisiana, esperando hasta más de seis meses una respuesta a sus casos. Algunos de ellos, desesperados, han solicitado que los deporten a un tercer país o que los regresen a Venezuela pese a los riesgos.

Esposas y madres de varios de los detenidos en los centros Winn, Richwood y Jackson Parish de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) contaron a el Nuevo Herald el viacrucis que han padecido sus familiares desde que ingresaron a territorio estadounidense huyendo de la persecución del régimen de Nicolás Maduro, de la inseguridad y de la crisis humanitaria.

Algunos han sido transferidos y han pasado hasta por tres centros de detención, a otros les han negado el parole (un permiso de permanencia temporal) aun cuando han pasado la prueba de miedo creíble, y a otros todavía no les han fijado una audiencia ante un juez de Inmigración a pesar de llevar varios meses detenidos.

“Todo el mundo sale de Venezuela huyendo de la persecución política y lo que no esperan es venir a EEUU a enfrentar una pesadilla peor. Salir de Venezuela donde no hay libertad para venir a estar en el exilio sin libertad es muy traumático”, dijo José Colina, presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex).

El ICE informó a el Nuevo Herald que el Área de Responsabilidad de su Oficina en Nueva Orleans (AOR) tenía bajo custodia a 320 venezolanos, según cifras del 16 de noviembre.

Ese AOR incluye los estados de Alabama, Arkansas, Louisiana, Mississippi y Tennessee.

Margarita Chalhuob relató que su hijo, Semer José Houmeidan, lleva ocho meses detenido de los cuales ha pasado cinco en el Winn Correctional Center, tras ingresar por la frontera. Houmeidan ha estado en tres centros de inmigración, pasó la prueba de miedo creíble en Texas y tres veces le han negado el parole.

“Me parece inhumano (...). Lo que quiero es que suelten a mi hijo, él tiene familia en EEUU y tiene un patrocinador”, dijo Chalhoub en una entrevista desde Venezuela.

Su hijo es un activista político de 29 años oriundo del estado venezolano Zulia, quien decidió venir a Estados Unidos tras ser detenido, sin que las autoridades de su país le dijeran los motivos, y ser golpeado salvajemente y liberado al día siguiente. Antes lo habían amenazado con matarlo si no dejaba de participar en manifestaciones contra Maduro y desconocidos dispararon a la fachada de su casa.

En un caso similiar, Yucelis Fernanda Rincón Boscán relató que su esposo, Jesús Alberto Perozo Roble, venezolano, después de cruzar la frontera el verano pasado estuvo encerrado en un centro de detención en Tallahatchie, Mississippi, donde le aprobaron la prueba de miedo creíble y luego fue trasladado a Louisiana. Días después solicitó el parole y se lo negaron.

Su esposa aseguró que en Venezuela miembros del antiguo Departamento de Investigación contra la Extorsión y el Secuestro del estado Zulia los amenazaron, dispararon contra la fachada de la empresa familiar y de la casa y los querían extorsionar “porque nosotros teníamos que alinearnos con ellos”.

El hombre tiene más de tres meses en Winn, Louisiana, y cuando se enteró que su mamá padece de cáncer, pidió a una jueza que le aprobara su salida voluntaria en octubre pasado, pero se la negó porque ingresó por la frontera. Emitió una orden de deportación y él continúa esperando que la ejecuten.

“No puede ser posible que en ese centro o en ese estado no acaten, que a las personas que tienen aprobada la prueba de miedo creíble no las dejen salir con un parole. No entiendo por qué Louisiana tiene esta situación”, dijo Rincón Boscán desde Orlando, Florida.

ICE dijo en un mensaje por correo electrónico que “sobre el parole lo que podemos compartir es que cada caso se juzga por sus propios méritos con la totalidad de la situación que se está considerando. Y cualquier pregunta relacionada con un juez de inmigración o de la corte de Inmigración debe dirigirse a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración, bajo el Departamento de Justicia”.

ICE aseguró además que los funcionario tratan a los detenidos con “dignidad y respeto” y que la agencia suministra “condiciones de confinamiento seguras, humanas y apropiadas para las personas bajo su custodia”.

El ministro consejero de la embajada de Venezuela en Washington, Gustavo Marcano, dijo que Louisiana es un estado “muy complejo” en cuanto a los procedimientos de los inmigrantes.

“Hemos detectado que es el sitio más complejo y tiene las estadísticas más bajas en otorgar parole, situación que hemos planteado al ICE y a las oficinas de congresistas”, dijo.

En la sede diplomática han recibido denuncias de que a algunas personas le aprobaron la entrevista de miedo creíble y el parole, pero no lo ejecutan, y en algunos casos les han solicitado una fianza que no aplica.

“Esos casos los hemos estado tramitando ante ICE desde la función que tiene la embajada de garantizar el respeto a los derechos de nuestros connacionales”, aseguró Marcano.

El abogado de Miami especializado en inmigración Wilfredo Allen dijo en agosto pasado que si a los venezolanos, cubanos y personas de otros países los trasladaban a ese estado, la situación se les complicaba porque el 90 por ciento de los casos perdían el asilo.

Niorkelis Romero, una venezolana radicada en Chicago, dijo que su esposo, Moaaz Aldaas, se encuentra en el Jackson Parish Correctional Center tras ser llevado primero a dos centros, uno en Texas y otro en Mississippi, donde pasó la prueba de miedo creíble, pero en Louisiana tres veces le han negado el parole.

“Salimos de Venezuela por persecución política. Mi esposo me dijo que ya no tenía fuerzas para continuar con el proceso y pidió la salida voluntaria [del país], pero un juez se la negó y lo puso en deportación”, relató.

Aldaas sigue detenido y su esposa cree que una de las razones de por qué no ha sido deportado todavía podría ser que no hay vuelos directos entre EEUU y Venezuela.

Marcano dijo que la embajada emite un “Travel document” que otorga a ICE solo para casos de criminales. “No queremos que deporten a nadie que haya llegado a este país producto de la emergencia humanitaria o de la persecución. Al contrario, queremos que se otorguen medidas de protección para que tengan legalidad en EEUU”.

Afirmó que no han recibido ninguna solicitud de ese documento para las personas que se acogen a la deportación voluntaria y que aquellas que requieren apoyo pueden comunicarse a Mandatorynotification@us.embajadavenezuela.org.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de diciembre de 2019, 7:00 a. m. with the headline "Huyeron de la pesadilla de Maduro para terminar en prisiones migratorias de EEUU."

Sonia Osorio
el Nuevo Herald
Cubro temas de América Latina, judicial, negocios y locales relacionados con la comunidad latinoamericana. Gran parte de mi carrera la desarrollé en agencias internacionales de noticias. Mis trabajos de investigación han recibido premios de la FSNE y SPJ Sunshine State. Soy periodista venezolana.
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