Trump sanciona a compañía petrolera rusa Rosneft por ayudar a Nicolás Maduro
El gobierno de Donald Trump anunció el martes anticipadas sanciones contra una subsidiaria de Rosneft, la compañía petrolera más grande de Rusia, por ayudar al gobernante venezolano Nicolás Maduro a eludir las sanciones estadounidenses.
La administración congeló las propiedades en Estados Unidos de Rosfnet Trading SA y su presidente Didier Casimiro, a los que acusa de haber manejado más de la mitad del petróleo producido por el régimen de Maduro.
“Rosneft Trading S.A. y su presidente negociaron la venta y el transporte de petróleo crudo venezolano”, dijo el secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin. “Estados Unidos está decidido a evitar el saqueo de los activos petroleros de Venezuela por el corrupto régimen de Maduro”.
El secretario de estado Mike Pompeo dijo que al actuar como “el principal agente de los acuerdos globales para la venta y el transporte del petróleo crudo de Venezuela” la compañía estatal Rosneft había contribuido a que Maduro tuviera recursos para continuar la represión contra el pueblo venezolano.
La medida del martes “es una reacción al creciente y cada vez más importante papel de Rosneft en los asuntos de Venezuela”, dijo un alto funcionario de la administración en una llamada con periodistas el martes. Según el funcionario, la compañía rusa “ahora está comerciando más de la mitad del petróleo que sale de Venezuela y evadiendo activamente las sanciones, participando en artimañas, participando en el engaño“.
Rosneft dijo que las sanciones son un “ultraje”, reportó Reuters citando a la agencia de noticias TASS. Un representante de la compañía que habló en una estación de radio rusa negó que Rosneft participara en actividades ilegales con respecto a Venezuela.
El mes pasado, Rosneft Trading facilitó el envío de dos millones de barriles de crudo venezolano a África. Casimiro, quien también preside la junta de directores de la empresa rusa —incorporada en Suiza— coordinó reuniones con ejecutivos de PDVSA para discutir nuevos proyectos entre ambas compañías, según un comunicado del Departamento del Tesoro.
La medida anunciada el martes solo bloquea las propiedades de Rosneft Trading y de su director, y no impide que esta siga comerciando con el petróleo venezolano. Pero tendrá un impacto mayor porque expone a todos aquellos que mantengan negocios con la compañía a ser sancionados, incluso si las transacciones no están relacionadas con Venezuela, dijo una funcionaria de la administración de Trump.
La funcionaria dijo que esperaba que el sector financiero también se abstuviera de tener contactos con esa compañía para no exponerse a perder el acceso al sistema bancario estadounidense.
“El mensaje es claro no solo contra Rusia y Cuba. Cualquier entidad del mundo que apoye a Maduro puede ser sancionada por los Estados Unidos”, aseguró un cuarto funcionario de alto rango. “Es muy simple, no realice transacciones con el régimen de Maduro”.
Este tipo de sanciones se conoce como “sanciones secundarias”, dijo Fernando Cutz, ex Director para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración Trump y ahora en el Centro Wilson. “Esa es una acción enorme y consecuente: Rosneft es una gran empresa”.
Uno de los funcionarios en la llamada con los reporteros dijo que aunque la acción del martes era “seria” tenía confianza en que los mercados se mantendrían estables.
Los funcionarios también pronosticaron más sanciones contra entidades que realizan negocios con el régimen de Maduro, a quien Estados Unidos no reconoce como el legítimo presidente de Venezuela.
En una conferencia de prensa el mismo martes, el enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, dijo que aunque la compañía petrolera española Repsol ha cumplido con las leyes y las sanciones estadounidenses, esperaba que algunas de sus actividades relacionadas con Venezuela “tuvieran cambios en el futuro”.
Abrams tambièn dijo que el gobierno estadounidense estaba haciendo un gran esfuerzo para disuadir a compañías y compradores, principalmente de India y China, que no compraran petróleo venezolano.
La acción del martes “es una prueba del compromiso de la administración de restaurar la democracia en Venezuela”, dijo uno de los funcionarios de alto rango, quien recordó que el presidente Trump invitó a Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de ese país, a su discurso del estado de la Unión. Aunque no han trascendido muchos detalles de la reunión entre Trump y Guaidó en la Casa Blanca, este había anunciado que discutiría “todas las opciones” para lograr la salida de Maduro de Venezuela.
“Rusia, usando a Rosneft, ha saqueado nuestras riquezas para su beneficio y a costa del sufrimiento del pueblo de Venezuela. Se ha convertido en el país que mayor apoyo le ha dado a la peor tiranía de la región. Es responsable de la tragedia también”, dijo el representante designado por Guaidó como embajador de Venezuela en Estados Unidos, Carlos Vecchio, en su cuenta en Twitter.
Funcionarios de la Casa Blanca reconocieron a principios de este mes que las sanciones contra la empresa estatal rusa estaban “sobre la mesa”. Pero la decisión de proceder del presidente Donald Trump marca una escalada significativa en su campaña de presión contra Maduro y una rara confrontación con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
“Esta decisión fue aprobada por el propio presidente”, dijo un alto funcionario de la administración.
El secretario de Estado Mike Pompeo discutió las sanciones con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Seguei Lavrov, el sábado, dijo otro funcionario, y John Sullivan, el embajador de Estados Unidos en Rusia, se reunió con el ministro de relaciones exteriores ruso para discutir las próximas sanciones contra Rosneft el lunes en Moscú.
Los funcionarios no dijeron si Trump había hablado directamente con Putin sobre la decisión.
La administración ha acusado a Rosneft de llevar tanqueros a los puertos venezolanos sin sus sistemas de rastreo, una violación del derecho internacional y de ayudar a PDVSA a violar las sanciones estadounidenses, lo que le ha permitido a Maduro vender indirectamente petróleo a China e India.
En los últimos meses, gran parte de la cooperación de Rosneft con PDVSA ha sido un secreto a voces: los medios venezolanos y rusos informaron en octubre que Rosneft incluso estaba en conversaciones para una adquisición total de PDVSA a cambio de un alivio de la deuda.
La situación en Venezuela bajo el gobierno de Maduro ha llevado a casi 5 millones de personas, el 16 por ciento de su población, a huir del país, creando la mayor crisis humanitaria del mundo y la más grande en el hemisferio occidental. Maduro se ha mantenido en control del país en parte por el apoyo de Cuba y Rusia.
Congresistas republicanos y demócratas habían pedido a Trump que tomará acciones más fuertes contra el gobierno ruso, por su intervención en la crisis venezolana.
“Estados Unidos debe estar claro sobre la situación en cuestión: Putin apoyará al régimen de Maduro a casi cualquier costo, siempre que impida el regreso de Venezuela a la democracia, frustre los objetivos de la política estadounidense y socave la estabilidad y la seguridad de las democracias en América Latina”, escribió el senador republicano por la Florida, Marco Rubio, en una columna en The Hill.
La representante demócrata por la Florida, Debbie Mucarsel-Powell dijo que la sanción del martes era necesaria desde hace “mucho tiempo” y pidió desarrollar “una estrategia más integral sobre Venezuela que atraiga a nuestros aliados mundiales para aumentar la efectividad de nuestros esfuerzos diplomáticos y humanitarios”.
“Además, debemos extender el alivio de inmigración a los venezolanos en los Estados Unidos, por lo que instamos a los republicanos del Senado y al presidente a que apoyen nuestro proyecto de ley TPS bipartidista”, agregó.
La relación de Trump con Rusia ha sido objeto de fascinación y especulación desde los primeros días de su campaña presidencial, cuando elogió el estilo de liderazgo de Putin y evitó obstinadamente las críticas al Kremlin. La campaña del presidente fue investigada por un abogado especial por preocupaciones de que hubiera coordinado con el gobierno ruso para interferir en las elecciones de 2016.
Desde entonces, Trump ha pedido mejores relaciones con Moscú y solo ha impuesto sanciones a regañadientes a las instituciones rusas en el transcurso de su presidencia. Incluso después de que el Congreso aprobó sanciones contra Rusia sobre su intromisión electoral en 2017, Trump se ha negado en gran medida a aplicarlas.
Ahora, con el gobierno procediendo con sanciones poco comunes contra la compañía petrolera más grande de Rusia (la administración de Obama la sancionó antes por la crisis de Ucrania), la pregunta es si Trump se apegará a ellas.
“Incluso si el presidente dice, hagamos esto, ¿qué pasa si recibe una llamada de Putin pidiéndole que retroceda? ¿Qué hace?” Cutz, un ex asistente de Trump, preguntó. “Será como un angelito y un demonio en su hombro”.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2020, 10:30 a. m. with the headline "Trump sanciona a compañía petrolera rusa Rosneft por ayudar a Nicolás Maduro."