Cumbre de las Américas abordará los retos a la democracia y la emigración, dice asesora
El gobierno del Presidente Joe Biden utilizará la próxima Cumbre de las Américas para abordar algunos de los desafíos más apremiantes de la región, incluidas las amenazas a la democracia, la migración y la recuperación económica de la pandemia, dijo Debbie Mucarsel-Powell, una de los dos ex congresistas seleccionados por la Casa Blanca para dirigir los esfuerzos de planificación como asesores especiales.
El enfoque en la gobernabilidad democrática, los derechos humanos y la lucha contra la desinformación en la región llega en un momento en que la guerra de Rusia en Ucrania ha infundido un nuevo sentido de urgencia a los esfuerzos de la administración previos a la cumbre.
“Como estamos viviendo un momento crítico en nuestra historia con la agresión rusa contra Ucrania, una de nuestras principales prioridades es fortalecer nuestra democracia aquí en el hemisferio occidental”, dijo Mucarsel-Powell al Herald. “Ese siempre ha sido uno de los pilares de la Cumbre de las Américas, y estamos siguiendo esos lineamientos para asegurarnos de proteger la gobernabilidad democrática”.
La cumbre es la reunión hemisférica más grande de líderes regionales, y se lleva a cabo cada tres años. Además de las discusiones entre jefes de estado y de gobierno, el país anfitrión suele organizar eventos paralelos con líderes empresariales y de la sociedad civil. La última cumbre fue organizada por Perú en 2018.
Programada para junio 6-10 en Los Ángeles, la novena Cumbre de las Américas se centrará en “Construir un futuro sostenible, resiliente y equitativo” para el hemisferio occidental, dijeron funcionarios estadounidenses. La recuperación del COVID, la seguridad sanitaria, la crisis climática y la migración centrarán los debates.
Aún así, la situación internacional ha cambiado drásticamente desde que los funcionarios de la administración anticiparon los objetivos del evento a principios de este año. Las discusiones sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles se llevarán a cabo en un nuevo entorno marcado por los esfuerzos para aumentar la producción de petróleo para contrarrestar los efectos de las sanciones contra Rusia.
La lucha contra la desinformación también ha subido rápidamente en la agenda.
“Una de las mayores amenazas que enfrentamos en este hemisferio es la difusión de la desinformación. Y lo que hemos visto es que la desinformación rusa se ha extendido muy rápidamente, durante bastante tiempo, en el hemisferio occidental”, dijo Mucarsel-Powell. La asesora agregó que los organizadores del evento planean reunir a legisladores, empresarios y miembros de la sociedad civil para examinar los efectos de la desinformación y la mejor manera de responder.
La ex congresista de Miami dijo que los países del hemisferio han estado brindando su opinión sobre sus prioridades para la cumbre.
“Lo más importante que puedo decirles que he escuchado de los líderes de toda la región es que necesitamos fortalecer los lazos entre Estados Unidos y otros países de la región para que podamos brindar oportunidades económicas a las personas que han sido más afectadas por esta pandemia”, dijo.
La administración ha recibido algunas críticas por no darle prioridad al comercio en la agenda de la cumbre hasta el momento.
“El comercio es el perro que aún no ha ladrado durante los preparativos de la Cumbre”, dijo Eric Farnsworth, exfuncionario de la Casa Blanca y del Departamento de Estado que participó en la organización de la primera Cumbre de las Américas, celebrada en Miami en 1994.
El comercio, dijo, ayuda a “construir economías para reducir la migración, reduce la inflación para los consumidores estadounidenses y contrarresta de manera efectiva la influencia china en toda la región. Es una política económica exterior e interior inteligente. Todavía hay tiempo para desarrollar una agenda comercial significativa para Los Ángeles si los esfuerzos comienzan ahora. El nombramiento de enviados especiales a la Cumbre ofrece esta esperanza”.
Algunos analistas políticos han estado abogando por un compromiso más sólido de Estados Unidos con las naciones de América Latina y el Caribe antes de la cumbre. En un informe reciente, Inter-American Dialogue, con sede en Washington, pidió una mayor cooperación para abordar los desafíos más apremiantes que enfrenta el hemisferio y advirtió sobre los efectos del declive del liderazgo estadounidense en la región.
“La administración de Biden llegó con buenas intenciones, un tono más respetuoso y una agenda más amplia y constructiva, pero no ha cumplido con las altas expectativas de un compromiso más profundo”, dice el informe.
“Lo más notable es que no asumió un papel de liderazgo en el mayor problema inmediato que enfrenta el continente americano: el COVID-19 y sus profundas consecuencias sociales y económicas”, continúa el documento. “Con el tiempo, la continua inacción en Washington podría generar un creciente escepticismo en América Latina y el Caribe sobre el papel constructivo de Estados Unidos en la región”.
Mucarsel-Powell dijo que la reconstrucción de la infraestructura de salud y los esfuerzos de recuperación ante la pandemia son una prioridad, además de la creación de oportunidades de inversión. Apoyar un camino hacia elecciones libres y justas en Venezuela también centrará las discusiones durante la cumbre, dijo. El problema se vuelve más urgente a medida que los gobiernos de la región, en Honduras y, más recientemente, en Argentina, se están moviendo para restablecer las relaciones con el hombre fuerte de Venezuela, Nicolás Maduro. La asesora especial aseguró el apoyo estadounidense a Juan Guaidó, el líder opositor, como autoridad legítima en el país sudamericano.
Pero la migración probablemente dominará el debate en la cumbre ya que el evento coincidirá con el esperado arribo de un mayor número de migrantes a la frontera estadounidense.
En referencia al viaje del secretario Antony Blinken a Panamá el martes para participar en una reunión ministerial con líderes regionales de 20 países, el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, dijo que la reunión “representa un importante paso adelante en el desarrollo de un marco de gestión y protección migratoria para las Américas” con antelación a la cumbre.
Se espera que se adopte una declaración sobre “protección migratoria” en el evento de Los Ángeles, dijo a los periodistas la semana pasada el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols.
No está claro si la declaración irá más allá de proporcionar pautas sobre cómo gestionar niveles sin precedentes de personas desplazadas en todo el continente.
“Probablemente tendremos un documento que proporcione una acción conjunta sobre migración y protección, pero eso está en proceso”, dijo Mucarsel-Powell.
Mucarsel-Powell, ex representante demócrata en la Cámara por el distrito 26 de Miami, fue presidenta del Grupo de Trabajo de Mujeres del Caucus Hispano del Congreso y lideró los esfuerzos para proporcionar el Estatus de Protección Temporal a los venezolanos que huían del régimen de Nicolás Maduro. Después de algunas críticas de que la administración trasladó la cumbre a Los Ángeles, algunos creen que pasando por alto la fuerte conexión de Miami con la región, su nominación como asesora especial parece un guiño a las comunidades hispanas del sur de la Florida.
Mucarsel-Powell es una figura latina en ascenso en el partido, y algunos expertos también ven su nombramiento como un acto de equilibrio para complementar la elección del otro asesor especial, el exsenador Christopher Dodd, quien se desempeñó como miembro y presidente del Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado para el Hemisferio Occidental durante más de tres décadas.
“Como nacida en Ecuador, ahora ciudadana de los Estados Unidos, me siento muy honrada”, dijo Mucarsel-Powell. “Es una prioridad asegurarme de elevar las voces de todas nuestras comunidades hispanas, independientemente de su ubicación en los Estados Unidos”.
El reportero del buro de Washington de McClatchy Michael Wilner contribuyó a esta historia.