Washington sustituye a su jefa diplomática en Venezuela en plena transición
La principal diplomática de Estados Unidos en Caracas anunció que dejará su cargo, marcando un nuevo punto de transición en la estrategia de Washington hacia Venezuela, que evoluciona rápidamente, apenas semanas después de asumir una de las asignaciones del Departamento de Estado más complejas en América Latina.
En un comunicado divulgado el miércoles, la encargada de negocios Laura F. Dogu dijo que su misión temporal estaba llegando a su fin y que regresará a su puesto anterior como asesora de política exterior del presidente del Estado Mayor Conjunto.
Dogu, quien llegó a Venezuela a finales de enero tras la captura del exhombre fuerte Nicolás Maduro en una operación estadounidense y la instalación de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, afirmó que estaba “profundamente agradecida” con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio por confiarle la implementación del plan de Washington durante lo que describió como un “momento histórico” en las relaciones bilaterales.
También anunció que el veterano diplomático John Barrett asumirá próximamente como encargado de negocios en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, lo que apunta a una continuidad en el plan de tres fases de la administración Trump orientado a estabilizar, reconstruir y, en última instancia, transformar el sistema político venezolano.
Barrett, miembro de carrera del Servicio Exterior Superior con amplia experiencia en América Latina y otras regiones, se ha desempeñado como encargado de negocios en la Embajada de Estados Unidos en Guatemala desde enero de 2026 y anteriormente fue subjefe de misión en Panamá.
Entre sus cargos anteriores figuran el de consejero de asuntos económicos en Perú y El Salvador, así como cónsul general en Recife, Brasil, donde supervisó la labor diplomática estadounidense en ocho estados del noreste. Más temprano en su carrera, trabajó en Washington como principal funcionario para Filipinas en el Departamento de Estado y tuvo asignaciones en China, Afganistán y Guatemala.
Antes de incorporarse al Servicio Exterior, Barrett trabajó en el sector privado en funciones de negocios y planificación estratégica con PepsiCo, The Walt Disney Company y L.E.K. Consulting. Es licenciado por Middlebury College y tiene un MBA de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. Habla español y portugués.
“Es un desarrollo muy positivo que el secretario Rubio haya designado a otro diplomático confiable y experimentado para implementar la política en Caracas”, dijo Roger Noriega, exsubsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental durante el gobierno de George W. Bush. “John Barrett se ha ganado la confianza del equipo de Trump”.
Noriega agregó que la gestión directa de Rubio en la transición refleja la urgencia de impulsar cambios institucionales, reactivar la economía y poner el futuro de Venezuela en manos de sus ciudadanos.
El paso de Dogu por el cargo, aunque breve, coincidió con un momento decisivo en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Su llegada el 31 de enero marcó la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas tras casi siete años de cierre, subrayando un giro drástico tras la salida de Maduro y el deshielo en los vínculos entre Washington y Caracas.
Diplomática de carrera con décadas de experiencia en América Latina y entornos complejos, Dogu fue vista como una figura clave para gestionar lo que funcionarios estadounidenses describen como un experimento geopolítico sin precedentes: guiar a Venezuela hacia la estabilización mientras se resguardan los intereses estratégicos de Estados Unidos, especialmente en el ámbito energético y de seguridad regional.
“Este no es un cargo ceremonial”, dijo en su momento un exdiplomático estadounidense familiarizado con su trayectoria. “Es gestión de crisis, diplomacia de alto nivel y estrategia económica, todo en uno”.
Su rol se convirtió rápidamente en un canal central de comunicación entre Washington y el gobierno interino. A pocos días de su llegada, Dogu se reunió con Rodríguez en el Palacio de Miraflores para comenzar a delinear una nueva agenda bilateral, mientras ambas partes buscaban equilibrar la estabilidad inmediata con un cambio político a largo plazo.
Ese equilibrio ha resultado delicado. Mientras la administración Trump ha avanzado con rapidez en el alivio de sanciones y la reactivación económica, críticos advierten que priorizar la estabilidad podría terminar afianzando elementos del viejo sistema bajo un nuevo liderazgo.
Pese al relevo, Dogu subrayó que la estrategia general se mantendrá intacta.
“El equipo en Caracas continuará avanzando el plan de tres fases del presidente y el secretario en esta nueva etapa de relaciones”, afirmó, destacando la continuidad en un momento en que ambos países navegan un terreno incierto.
El anuncio también pone fin a días de incertidumbre sobre el liderazgo en la misión recién reabierta. El martes, el Departamento de Estado rechazó versiones de que Dogu ya había sido reemplazada, insistiendo en que seguía al frente y supervisando la implementación de la estrategia estadounidense.
“La embajadora Dogu continúa desempeñándose como encargada de negocios interina en la Embajada de Estados Unidos en Caracas y sigue trabajando para avanzar el plan de tres fases de la administración Trump para una Venezuela estable, próspera y democrática”, dijo un portavoz.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de abril de 2026 a las 0:15 p. m..