La diáspora venezolana está dispuesta a ayudar en la reconstrucción del país
Los venezolanos en la diáspora están dispuestos a ayudar en la recuperación de la democracia y las libertades de su país, pero por ahora no contemplan regresar.
Tras la captura del exgobernante Nicolás Maduro en enero, muchos venezolanos en el exterior renovaron el optimismo sobre el inicio de cambios políticos, económicos y sociales en la nación sudamericana, luego de más de 20 años bajo un régimen autoritario.
Y, aunque mantienen esa esperanza, el 44.7% afirma que retornaría solo si mejoran las condiciones del país, mientras que el 23.7% prefiere permanecer fuera y el 12.01% planea regresar en los próximos dos años.
Los datos provienen de un análisis elaborado por el Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV), presentado este jueves 16 de abril en un evento virtual.
Radiografía de la diáspora venezolana en el exterior
Se encuestó a 1,266 venezolanos residentes en el exterior y, según el ODV, los resultados permiten identificar tendencias relevantes en torno a las expectativas de retorno, los factores que influyen en esta decisión y las condiciones estructurales que podrían facilitar o dificultar un eventual regreso.
“Nosotros diferenciamos muy claramente la participación del retorno. Se puede participar en el proceso de recuperación del país y de la democracia en Venezuela sin necesidad de estar físicamente”, dijo Tomás Páez, presidente del ODV, a el Nuevo Herald.
Una muestra de ello son las decenas de organizaciones venezolanas en distintos países que llevan años trabajando en la defensa de los derechos y denunciando violaciones a las libertades, apuntó.
“Más del 95% está dispuesto a participar y comprometido con el proceso de reconstrucción desde donde están viviendo en el exterior. Es un dato consistente con los estudios globales de las tendencias de retorno de las diásporas. Regresa el 20% o 30%”, indicó Páez en una entrevista.
Compromiso con la recuperación de la democracia
Tras más de una década de migración sostenida, Venezuela registra uno de los desplazamientos humanos más significativos del mundo contemporáneo, con más de ocho millones de migrantes.
Un total de 6.9 millones se encuentra en 17 países de Latinoamérica, según datos hasta noviembre de 2025 de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para los Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), coliderada por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El interés y compromiso de la diáspora con la recuperación de la democracia y la reconstrucción del país se mantiene como una constante y no depende necesariamente del retorno, se indica en el análisis del ODV.
Este elemento se vincula con la noción de circulación del capital humano, entendida como la capacidad de la diáspora de contribuir al desarrollo del país desde distintos territorios y formas de participación.
Diversos estudios muestran que, aunque una parte importante de la población migrante mantiene vínculos emocionales, familiares o económicos con Venezuela, el retorno no depende únicamente de la voluntad individual, sino de factores estructurales relacionados con la seguridad, la estabilidad política, la situación económica y las oportunidades laborales.
“Las personas respondieron condicionando su retorno a esos factores y esa es una forma de decir ‘me lo pienso, tengo esperanzas, pero lo dudo’, y en todo caso no es a corto plazo porque la situación del país no se ve en ese período en el camino de la recuperación”, dijo Páez.
Para el 75.12% de los encuestados la seguridad es un factor importante; para el 69.51%, el funcionamiento de los servicios públicos; el empleo, para el 57%; la estabilidad política, para el 34.44%; y la economía, para el 10.74%.
Los resultados muestran que los acontecimientos políticos, económicos y sociales en Venezuela tienen un impacto significativo en las decisiones sobre el retorno.
Casi la mitad de los encuestados (44.7%) considera que los sucesos del país influyen mucho en su decisión de regresar, mientras que el 23.4% señala que influyen parcialmente.
Una de las conclusiones del estudio indica que la diáspora venezolana ha desarrollado procesos de integración en los países de acogida sin desvincularse de Venezuela, configurando dinámicas transnacionales que combinan arraigo, movilidad y sostenimiento de redes familiares y económicas.
La reunificación, principal motivación para regresar
Según una encuesta de ACNUR, una minoría significativa de los venezolanos que viven en América Latina consideraría la opción del retorno si mejoraran las condiciones socioeconómicas y de otro tipo en su país.
Algo más de un tercio de las personas encuestadas indicó una posible intención de regresar, y para el 9% es una opción que podrían considerar dentro de un año. La reunificación fue señalada como la motivación más fuerte para el retorno.
Aun así, casi dos tercios de los encuestados no tienen actualmente intención de regresar.
El deseo de reencontrarse con familiares en Venezuela está condicionado por la recuperación del mercado laboral, las condiciones de seguridad y la disponibilidad de servicios básicos confiables.
Casi el 60% de los encuestados identificó la falta de información fiable sobre qué esperar al regresar como un obstáculo, junto con la incertidumbre sobre cómo el retorno podría afectar su situación jurídica en los países de acogida.
Esta encuesta, divulgada el martes, se realizó entre enero y marzo de 2026 con 1,288 venezolanos en Ecuador, Perú, Colombia, Brasil, Chile y Guatemala, sobre sus intenciones de regresar en un plazo de entre 12 meses y cinco años.
Una de las conclusiones del estudio del ODV señala que la diáspora venezolana ha desarrollado procesos de integración en los países de acogida sin desvincularse de Venezuela, configurando dinámicas transnacionales que combinan arraigo, movilidad y sostenimiento de redes familiares y económicas.