Venezuela

Sube a 1,450 la cifra de muertos por terremotos en Venezuela, mientras continúan réplicas

A member of the Bolivarian National Guard stands next to a Venezuelan flag atop the rubble of a collapsed building in Caraballeda, La Guaira state, Venezuela, on June 27, 2026, following earthquakes. The death toll in Venezuela's twin earthquake disaster reached 1,430 on June 27, and millions more were feared to lack sanitation and other basic needs as the first US aid flights trickled into Caracas. (Photo by Federico PARRA / AFP via Getty Images)
Un miembro de la Guardia Nacional Bolivariana permanece junto a una bandera venezolana sobre los escombros de un edificio colapsado en Caraballeda, estado La Guaira, Venezuela, el sábado 27 de junio, tras los terremotos que impactaron la región el pasado miércoles 24 de junio de 2026. AFP via Getty Images

La catástrofe sísmica en Venezuela continuó agravándose el domingo, con la cifra oficial de muertos elevándose a al menos 1,450, mientras rescatistas corrían contra el tiempo para hallar sobrevivientes entre los escombros y cientos de réplicas seguían sacudiendo la costa norte del país.

Las autoridades informaron que al menos 3,150 personas han sido hospitalizadas con heridas, mientras 12,721 están ahora oficialmente clasificadas como desplazadas, según cifras actualizadas divulgadas el domingo por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

El nuevo balance representa otro aumento en el número de víctimas de los devastadores terremotos gemelos de magnitud 7.2 y 7.5, que sacudieron a Venezuela el miércoles con apenas 39 segundos de diferencia, causando destrucción generalizada en la ciudad de Caracas, y los estados La Guaira, Miranda, Aragua y Carabobo.

Rodríguez dijo que el país ha registrado ya 512 réplicas desde el evento sísmico principal, un fuerte aumento respecto a las 430 reportadas el sábado, lo que subraya la persistente inestabilidad en la región afectada.

La continua actividad sísmica ha profundizado el temor entre residentes ya traumatizados por el desastre. Muchos siguen negándose a regresar a viviendas que sobrevivieron a los terremotos iniciales, pero que podrían haber quedado estructuralmente comprometidas por los continuos temblores.

En La Guaira, el estado costero más golpeado por el desastre, y en varios sectores de Caracas, miles de personas continúan durmiendo a la intemperie en plazas, parques, canchas deportivas y campamentos improvisados, temiendo que edificios debilitados puedan colapsar sin previo aviso.

La crisis humanitaria también se ha agravado a medida que la magnitud de los daños a la infraestructura se hace más evidente.

Funcionarios dijeron que 774 edificaciones han resultado afectadas, algunas parcialmente dañadas y otras completamente destruidas. La destrucción incluye torres residenciales, bloques de apartamentos, estructuras comerciales e instalaciones públicas, complicando aún más los esfuerzos de recuperación.

Costo humano posiblemente será mayor

Más allá de las cifras oficiales, el verdadero costo humano podría ser significativamente mayor.

Familias dentro y fuera de Venezuela continúan buscando desesperadamente a seres queridos desaparecidos. Redes sociales, grupos de WhatsApp y registros en línea siguen inundados de fotos, nombres y súplicas urgentes de información por parte de familiares que no han podido localizar a sus allegados desde los terremotos.

Los apagones, las fallas en las telecomunicaciones y los daños en la red de transporte continúan dificultando los esfuerzos de reunificación.

Para ayudar a las familias a localizar desaparecidos, las autoridades lanzaron un nuevo registro en línea, localizapacientes.com, donde los usuarios pueden buscar personas por nombre o número de cédula para determinar si están recibiendo atención en hospitales en cualquier parte del país.

“Cualquier persona desde cualquier parte del país o del mundo puede entrar al portal y buscar usando el número de cédula o el nombre completo de la persona”, dijo Rodríguez.

Las autoridades también activaron una línea de asistencia psicológica —0800-AYUDA-01— atendida por psicólogos y psiquiatras para ayudar a personas que enfrentan trauma, duelo y angustia emocional.

La medida refleja la creciente preocupación por el impacto del desastre en la salud mental, mientras miles de personas enfrentan la pérdida de familiares, viviendas y medios de vida.

Como en días anteriores, los funcionarios subrayaron que el tiempo se agota para los sobrevivientes atrapados bajo los escombros.

Los expertos en búsqueda y rescate suelen describir las primeras 72 a 96 horas tras un gran terremoto como la ventana más crítica para localizar sobrevivientes bajo estructuras colapsadas. Cada hora que pasa reduce drásticamente las probabilidades de supervivencia debido a deshidratación, síndrome de aplastamiento, hemorragias internas y falta de oxígeno.

Sin embargo, los equipos de rescate aseguran que los milagros siguen siendo posibles.

Rodríguez dijo que las brigadas venezolanas continúan realizando lo que describió como una “búsqueda incesante de personas con vida en medio de la devastación”.

Operaciones de rescate siguen expandiéndose

Las operaciones internacionales de rescate continuaron expandiéndose el domingo.

Según las cifras más recientes, gobiernos extranjeros han desplegado ya 2,624 rescatistas internacionales, frente a los 2,242 del día anterior. El número de perros de búsqueda aumentó a 137, mientras los equipos internacionales han aportado 49 vehículos y 84.4 toneladas de equipos y suministros médicos.

Estos equipos trabajan junto a decenas de miles de rescatistas venezolanos, incluidos militares, policías, bomberos, paramédicos, médicos y psicólogos.

Estados Unidos sigue siendo uno de los mayores contribuyentes a la respuesta internacional.

Equipos estadounidenses de rescate —incluidas unidades especializadas de búsqueda y rescate urbano del Condado Miami-Dade y la Ciudad de Miami— continúan operando en las zonas más afectadas, particularmente en La Guaira, donde bloques residenciales enteros en Catia La Mar, Caraballeda y Playa Grande sufrieron fallas estructurales catastróficas.

Miami también sigue siendo un centro logístico clave para la ayuda estadounidense que fluye hacia Venezuela.

Almacenes en el sur de Florida continúan recogiendo alimentos, medicinas, insumos médicos y equipos de emergencia para su envío al sur, mientras la diáspora venezolana en la región ha movilizado campañas de donación y esfuerzos de voluntariado.

Uno de los mayores desafíos operativos sigue siendo la logística.

Aunque se han reanudado parcialmente las operaciones en las pistas del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, los daños a la infraestructura aeroportuaria siguen limitando el volumen de ayuda que puede ingresar al país.

Llegar a algunas de las zonas más afectadas ha representado un desafío logístico importante debido a los daños en infraestructura crítica, particularmente en el sistema aeroportuario y en varias vías de acceso hacia áreas severamente impactadas como La Guaira. Las autoridades han señalado que el movimiento de rescatistas y ayuda humanitaria depende en gran medida del despeje continuo de rutas y de la restauración de capacidades de transporte.

Las constantes réplicas también han complicado las operaciones de rescate al mantener el riesgo de nuevos colapsos en estructuras ya debilitadas. A esto se suman interrupciones eléctricas, fallas en telecomunicaciones y el aumento del tráfico hacia las zonas de desastre, factores que han generado cuellos de botella en el traslado de personal, equipos médicos y suministros.

Equipos estadounidenses e internacionales continúan enfocados en ampliar la capacidad aérea para que aviones de carga pesada puedan seguir transportando grandes cargamentos humanitarios, hospitales móviles y equipos de rescate.

La movilización de voluntarios también se ha disparado.

Rodríguez dijo que 7,800 voluntarios se han registrado ya a través del centro de eventos conocido como el Poliedro de Caracas, un salto dramático frente a los 2,697 registrados la tarde del sábado. Las autoridades están organizándolos en despliegues estructurados para evitar interferencias con las delicadas operaciones de rescate.

Los funcionarios volvieron a pedir a civiles sin entrenamiento que no se trasladen por cuenta propia a las zonas de desastre.

El trabajo de rescate requiere silencio, coordinación cuidadosa y condiciones controladas, advirtió Rodríguez, señalando que las aglomeraciones cerca de estructuras colapsadas pueden ralentizar las operaciones y poner en peligro tanto a sobrevivientes como a rescatistas.

Las autoridades también continuaron combatiendo la desinformación que circula en internet.

Tras rumores falsos previos sobre amenazas de tsunami y colapsos de importantes vías de transporte, Rodríguez desestimó nuevas afirmaciones virales sobre fallas en infraestructuras, instando a la población a confiar únicamente en fuentes oficiales.

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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