Fallece en Miami escritor y profesor cubano
El profesor y escritor José Sánchez-Boudy falleció el martes 2 de febrero en la ciudad de Miami. Tenía 88 años de edad.
Sánchez-Boudy nació en La Habana, Cuba. Durante sus extensos estudios, se recibió de bachillerato en el colegio de los hermanos maristas en Cuba y más tarde de abogacía en la Universidad de La Habana. En Estados Unidos se graduó de la Tilton Academy, y obtuvo una licenciatura en literatura comparada de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, donde fue declarado profesor emeritus. En Madrid recibió un doctorado en filosofía y letras en la Universidad Complutense.
Como autor publicó más de 100 libros entre novelas, cuentos, poesía, teatro, crítica literaria y ensayos históricos, políticos y filosóficos. Sus diccionarios de modismos, refranes, piropos y chistes cubanos fueron clave para mantener lo que Sánchez-Boudy acuñó como “la Cuba eterna”, el término que utilizó para describir lo esencial y permanente de la nacionalidad cubana.
Muchos de sus colegas lamentan el fallecimiento de Sánchez-Boudy, o Pepito, como le decían de cariño.
El poeta Orlando Rossardi expresó que Sánchez-Boudy “era una persona admirable con un gran sentido del humor –una persona simpatiquísima y escritor versátil de mucha historia”. Rossardi publicó la poesía de Sánchez-Boudy en 1972, en una antología titulada La última poesía cubana. “Muchos lo consideramos uno de los mejores escritores de novelas y ensayos”, dijo Rossardi.
La poeta cubana Amelia del Castillo dijo que tiene un magnífico recuerdo de Pepito. “Tenía un carácter especialísimo –era una compañía extraordinaria”, dijo. Del Castillo también expresó que siempre estuvo admirada por los esfuerzos y la capacidad de trabajo de Sánchez-Boudy para mantener la literatura cubana y hacer frente a la situación de su isla natal. “Lo recordaré, y rezaré por él”, expresó.
Juan Manuel Salvat, editor de Ediciones Universal, dijo que “Pepito fue esencial para mantener la cultura cubana en el exilio, y dejó su legado”. Salvat recuerda que Sánchez-Boudy dedicó mucho de su esfuerzo a recopilar el lenguaje humorístico cubano. En una entrevista con El Nuevo Herald, Salvat relató como, año tras año, Pepito anotaba todo modismo cubano en una libreta. En el 2014, Ediciones Universal publicó el producto pulido de los esfuerzos de Sánchez-Boudy: Antología de chistes y otras expresiones humorísticas cubanas.
Su nuera, Eneida Cuesta-Boudy, nunca cesó de sorprenderse de la manera en que las personas reaccionaban al encontrarse con su suegro en cualquier lugar. “Cada vez que entrábamos a un restaurante, todos lo saludaban y reían juntos”, dijo. También destacó que todo lo que escribía su suegro fue dedicado hacia su lucha por una Cuba libre. “Mi suegro trabajó incansablemente para conservar la cultura cubana para las generaciones del futuro”.
En octubre del 2015, Sánchez-Boudy se fracturó la cadera a consecuencia de una caída. Después de cirugía y rehabilitación, fue internado en Larkin Hospital, un hospital de enseñanza, donde Sánchez-Boudy iluminó el hospital por dos meses con su gran conocimiento, sabiduría y sentido del humor.
Mientras Sánchez-Boudy se encontraba internado en Larkin, Pinocho, su gatito adoptado de color vainilla, se acostó sobre el asiento de lectura de su dueño para esperar su regreso. “Pinocho era el amor de mi suegro”, dijo Cuesta-Boudy. “Adoraba a los gatos, pero Pinocho siempre fue su favorito”.
A pesar de los esfuerzos de los doctores de Larkin Hospital, la salud de Sánchez-Boudy se deterioró. Finalmente, debido a problemas cardíacos, fue trasladado a la sala de emergencias de Kindred Hospital, donde falleció.
De acuerdo con su nuera, la palabra favorita de Sánchez-Boudy era “fenómeno”. Dentro de los modismos cubanos “fenómeno” significa algo maravilloso o grandioso. Fue fenómeno lo que José Sánchez-Boudy hizo con su vida, su lucha por mantener la cultura cubana y la alegría que trajo a todas las personas que tuvieron el placer de conocerlo.
Lo sobreviven su viuda, Paulina; sus hijos, María Hortencia, María Eugenia, Félix, y Rafael; su nuera Eneida, y las nietas, Kristina y Angelina.
Pinocho sigue acostado en el asiento de lectura de su dueño. Eneida Cuesta-Boudy lo cuida.
El velorio se realizará el jueves 4 en la funeraria Rivero, ubicada en la calle 8 del SW y la 33 Avenida.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2016, 11:32 a. m. with the headline "Fallece en Miami escritor y profesor cubano."