Varados en altamar, tripulantes de Royal Caribbean en huelga de hambre hasta que los repatrien
Quince tripulantes del barco de Royal Caribbean Navigator of the Seas anunciaron estar en una huelga de hambre hasta que la compañía llegue a un acuerdo y los envíe a sus casas.
Después de casi dos meses atrapados en el mar desde que el 13 de marzo la industria detuvo las operaciones en medio de la pandemia del COVID-19, los tripulantes, que no han probado bocado desde el jueves, le dijeron al Miami Herald que están desesperados. El grupo de 15, todos de Rumania, no quieren decir sus nombres por temor a represalias por parte de la compañía, que, según dicen, ha amenazado con castigar a los empleados si hablan con la prensa.
“Mi salud mental se está degradando día a día”, dijo uno de los tripulantes. “Ya no tenemos ninguna esperanza”.
Por su parte, Jonathon Fishman, portavoz de la compañía, dijo que la empresa ya arregló el problema. “La situación se solucionó esta mañana, después de una amigable discusión entre nuestro capitán y nuestros tripulantes”, dijo en un correo electrónico el viernes.
Sin embargo, los tripulantes en ayuno le dijeron al Herald que no piensan detener su huelga de hambre hasta que la compañía les dé alguna prueba de que se marcharán a sus casas.
Tras semanas de decirle los tripulantes que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han prohibido los vuelos de repatriación, Michael Bayley, principal ejecutivo de Royal Caribbean International, cambio el curso del problema el domingo, y dijo que la compañía firmaría con la agencia los acuerdos que se exigen para repatriar a los tripulantes lo antes posible. El CDC le exige a los ejecutivos de la compañía firmar un acuerdo que los haga responsables de seguir las reglas de la agencia, entre las que se encuentran el desembarco de los tripulantes con mascarillas, y utilizar solo transporte privado para enviarlos a casa.
Hasta el momento, Royal Caribbean ha permitido que 16 personas, todas ciudadanos norteamericanos regresaran a sus hogares siguiendo el proceso que propone el CDC. El barco Navigator of the Seas, donde los tripulantes se hallan actualmente, tiene programado atracar en PortMiami el 10 de mayo y permanecer en el muelle hasta el día 11. Los empleados pidieron que los manden a sus casa desde Miami.
Carnival Corporation firmó el documento que exige el CDC para repatriar a 582 personas a Estados Unidos, Canadá, Argentina, Perú, y Ecuador. Por su parte, Norwegian Cruise Line Holdings firmó el documento para repatriar a 2,463 personas a EEUU, Filipinas, Indonesia, República Dominicana, St. Lucia, Grecia y Honduras.
El miércoles, Royal Caribbean trasladó a los rumanos, que trabajaban originalmente en el crucero Anthem of the Seas, al barco Navigator en la isla privada que la compañía tiene en las Bahamas, como un paso previo a un posterior vuelo charter de Miami a Rumania fijado para el 16 de mayo. Sin embargo, el jueves, en una carta que envió a empleados y que pudo obtener el Herald, Bayley anunció que los rumanos serían trasladados a un barco diferente, el Enchantment of the Seas, y volarían de Barbados a Rumania el 21 de mayo.
Los tripulantes dijeron que la compañía no les dio ninguna explicación por la demora, la más reciente de varias otras desde que el 30 de marzo se les dijo que irían a casa.
Fishman dijo que Royal Caribbean Cruises ha repatriado a 14,000 de sus 70,000 tripulantes (se necesitan unos 100 por barco para operaciones sin pasajeros).
La decisión de iniciar una huelga de hambre no fue fácil de tomar, dijeron los tripulantes. “Empezamos esta huelga de hambre porque alguien tenía que hacer algo”, dijo uno de los huelguistas. “El punto es nuestra salud mental. Se está deteriorando”.
La semana pasada, un tripulante de Royal Caribbean cayó al mar desde el barco Jewel of the Seas cerca de Grecia; su cadáver nunca se encontró.
En una carta que envió a los empleados esta semana, Bayley dijo que la compañía tiene listos servicios de consejería. “La vida de la tripulación tiene tensiones y presiones únicas”, escribió. “Hace poco, sufrimos la trágica pérdida de un colega a bordo del Jewel, y nuestros corazones están junto a su familia, amigos y colegas”.
Uno de los tripulantes en ayuno dijo que su padre en Rumania está enfermo, y sus preocupaciones por su salud lo están afectando mucho en momentos en que se encuentra varado en el Caribe.
“Solo por pensar que algo terrible le pueda ocurrir a mi padre, apenas pude levantarme de la cama esta mañana”, dijo. “Este barco va a estar dos días en Miami. ¿Por qué no nos mandan en un avión?”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de mayo de 2020, 2:25 p. m..