Coronavirus

Desinfectados y con rigurosas medidas, restaurantes de Miami están listos para la reapertura

Tras someterse a tratamientos de desinfección y aplicar rigurosas medias, restaurantes de Miami y otras ciudades del condado Miami-Dade afirman estar listos para reabrir este 27 de mayo luego de pasar dos meses operando, muchos de ellos, solo con el envío de comida debido a la pandemia del coronavirus.

Y tienen la expectativa de que al regresar, los clientes se conviertan de nuevo en el punto de conexión con la comunidad.

Lalo Durazo, propietario y director ejecutivo de Bakan, dijo a el Nuevo Herald que implementar las estrictas normas ha representado un costo significativo para su restaurante, pero espera que las medidas contribuyan a dar confianza y seguridad a los clientes y evitar que aumenten los casos de COVID-19.

“La preocupación principal ahorita es que al abrir tengamos una operación segura hacia nuestros clientes y nuestros empleados, para eso tenemos los lineamientos que nos mandó el condado y la ciudad que hay que cumplir “, dijo el empresario.

Las reglas de Miami-Dade y de la Ciudad de Miami incluyen que los meseros, cocineros, gerentes y otros empleados deben usar máscaras y guantes y mantener el distanciamiento social con los clientes y a los trabajadores se le debe tomar la temperatura.

Además, se permitirá que los restaurantes operan hasta un 50 por ciento de su capacidad, las mesas deben tener un máximo de cuatro a seis personas y los menús deben ser desechables.

El condado autorizó que los restaurantes iniciaran operaciones de nuevo el pasado 18 de mayo como parte de la fase 1 del plan de reapertura de la economía, pero otras ciudades como Miami y Miami Beach, decidieron hacerlo el 27 de mayo.

Durazo dijo que es complicado operar dentro del local, ubicado en Wynwood, con el distanciamiento social porque no se pueden colocar más mesas, pero las autoridades están permitiendo ubicarlas en la acera y con ello cree que pueden llegar al porcentaje de capacidad fijado.

Toni Mijares, propietario de American Social en Miami, comentó que prepararon el local para “tenerlo tan limpio como para que puedan comer en el piso” y asegura que es el primer restaurante en Florida en someterse a un tratamiento de desinfección que usa pulverizadores electrostáticos, un proceso que se aplica en gimnasios, edificios de condominios y en sedes de agencias gubernamentales como el Departamento de Defensa y de Asuntos de Veteranos.

El tratamiento fue creado por la compañía National Bio-Defense, con sede en West Palm Beach, se aplicó a todas las superficies del restaurante, así como en la platería y la cristalería.

“Es una empresa que cuando pone el espray de piso a piso, debajo de las mesas, sillas, desinfecta completamente, como lo hacen en hospitales y hoteles. Somos el primero que lo hemos hecho en el estado de Florida, lo hicimos en Las Olas (Broward) cuando abrimos recientemente. Ahora en Brickell”, dijo en una entrevista.

También han entrenado a todo el personal para que tenga muy claro cómo se implementarán las reglas, al igual que lo hicieron en Tampa y Orlando.

En el restaurante Planta South Beach, se eliminó el menú impreso y los clientes podrán verlo en sus celulares y otros dispositivos electrónicos. Los trabajadores usarán máscaras y guantes y en cuanto a los clientes, solo podrán sentarse de cuatro a seis personas de una misma familia o grupo en una mesa, dijo Patrick Lingle, gerente general de ese establecimiento.

Al igual que otros restaurantes, Lingle dijo que implementar las medidas ha tenido un alto costo económico porque hay que cambiar muchos aspectos y estarán usando menos personal en la cocina donde hay menos espacio para poder cumplir con el distanciamiento social.

Expectativas con la reapertura

El éxito de la reapertura de los restaurantes dependerá, en parte, de cuán seguros se sientan los clientes porque aún persiste el temor al virus que en Florida ha ocasionado más de 51,000 casos confirmados y más de 2,000 muertos.

Lingle expresó alegría por la reapertura, pero comentó que hay incertidumbre “porque es una vida nueva para todos. Pienso que hay mucha gente que quiere salir de sus casas a comer y estar con los amigos y la familia, pero no sé qué va a pasar”.

Mijares sí tiene mucha expectativa porque al poder operar al 50 por ciento de la capacidad considera que será una ayuda muy importante por los gastos en que han incurrido.

“Fue un tiempo bastante difícil, de muchos desafíos. Con la ayuda de los empleados pudimos cubrir los gastos de ellos, sus salarios y seguro médico. Han podido tener suficientes ventas con el envío de comidas”, dijo,

Espera que en Miami la reapertura de su restaurante sea tan positiva como lo fue en Las Olas y en Tampa. “Gracias a Dios está saliendo la gente”.

Para Durazo, es un paso adelante, “pero no tengo ninguna expectativa de lo qué va a pasar ni cómo nos va a ir. Simplemente hacer cada día el mejor esfuerzo para que las cosas vayan mejorando y esperar a ver cómo responde la gente. Mi esperanza es que abrir los restaurantes no afecte el número de casos tanto del lado de los clientes como de los empleados”.

“Si ese es el caso, entonces vamos a poder continuar y luego la gente tendrá más confianza para salir, por eso es bien importante que sigamos todos los lineamientos”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de mayo de 2020, 11:00 a. m..

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Sonia Osorio
el Nuevo Herald
Cubro temas de América Latina, judicial, negocios y locales relacionados con la comunidad latinoamericana. Gran parte de mi carrera la desarrollé en agencias internacionales de noticias. Mis trabajos de investigación han recibido premios de la FSNE y SPJ Sunshine State. Soy periodista venezolana.
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