Bajan hospitalizaciones por COVID pero suben nuevos casos en Miami-Dade. ¿Qué significa eso?
Mientras el viernes la Florida reportaba un segundo día de nuevos casos de COVID-19, con 1,902, las hospitalizaciones por coronavirus en Miami-Dade —el condado más azotado de todo el estado— disminuían a 546, el numero más bajo desde el 7 de abril.
Las autoridades estatales han dado cierta explicación sobre el aumento de los casos. El gobernador de Florida Ron DeSantis dijo el viernes que los trabajadores agrícolas podrían estar contribuyendo a los aumentos, que han promediado más de 1,350 por día. Con anterioridad, DeSantis había señalado que al realizarse más pruebas, se diagnostican más casos.
El Dr. Jay Butler, médico de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), en una conferencia de prensa que dio el viernes, dijo que los incrementos en estados como Arizona, Texas, Carolina del Norte y la Florida probablemente se deban a una combinación de factores entre los que se encuentran los hogares de ancianos, las prisiones y el no obedecer las reglas de distanciamiento social durante eventos por el Día de Recordación.
“No hay una respuesta concreta”, dijo Butler.
¿Cómo explican los expertos la contradictoria información para calificar el riesgo? ¿Y cómo puede el público descifrar qué está ocurriendo cuando observa los números? En los últimos ocho días, Miami-Dade ha promediado 260 nuevos casos diarios, de acuerdo con un reporte del condado, un aumento, con relación al promedio de 202 casos diarios de la semana anterior.
“Es genial que tengamos todos esos datos, pero es confuso”, dijo Eric Toner, médico y experto en preparación para pandemias del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud. “Es difícil separar todas las diferentes fuentes de hospitalizaciones potenciales. ... Eso no es una indicación directa de cuánta enfermedad se transmite en la comunidad debido a la gran cantidad de personas en hogares de ancianos que están contribuyendo a las hospitalizaciones”.
Toner aconsejó no enfocarse demasiado en las cifras, ya que ningún tipo de información individual cuenta toda la historia. Las tendencias es lo que hay que observar, dijo.
“No hay un número mágico a seguir”, dijo. “Hay que analizar toda la información”.
Faltan estadísticas de la pandemia en Florida
La disminución en hospitalizaciones en Miami-Dade podría significar que al aumentar las pruebas diagnósticas se detectan más casos sintomáticos o asintomáticos que no exigen hospitalización, como ha dicho DeSantis.
O tal vez podría ser que esas infecciones lleven a ingresos más tarde y que todavía no han empeorado, dijo Robert A. Bednarczyk, profesor asistente de la Escuela de Salud Pública Rollins, de la Universidad Emory en Georgia.
“El hecho de que aún no veamos esos resultados más severos, ya que cada vez más personas se infectan y enferman, ofrece una mayor probabilidad de que eso comience a ocurrir a medida que la enfermedad continúe progresando”, dijo Bednarczyk.
Para aquellos floridanos que se preocupan si el pronóstico del coronavirus ha mejorado, hay información disponible en los reportes diarios del Departamento de Salud de la Florida —que incluye muertes, admisiones en hospitales y casos en residencias de ancianos y en prisiones, pero no explican realmente qué significan las estadísticas, dijo el Dr. Thomas Tsai, cirujano e investigador de salud de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard.
“Es una carga excesiva para el público ser responsable de determinar el número de casos nuevos, tasas positivas, tasas de hospitalización ... ese no es el trabajo del público”, dijo Tsai. “Ese es el trabajo de las agencias de salud pública”.
Aunque la información del estado podría estar incompleta y carecer de contexto, como el Herald ha reportado, las cifras se supone que informen al público sobre la propagación del coronavirus en la Florida, donde las autoridades sanitarias han confirmado más de 69,000 casos desde que se reportó la primera infección en marzo.
Tsai explicó que algunas de las más importantes medidas métricas no se han dado a conocer ni han sido explicadas a cabalidad por las autoridades públicas. ¿Con qué rapidez se conocen los resultados? ¿Cuántos nuevos casos son el resultado del rastreo de contactos? ¿Y cuántos casos son asintomáticos?
“Necesitamos que los indicadores claves del proceso hayan permanecido igual durante la Fase 1 antes de pasar a la Fase 2”, dijo Tsai, al discutir la apertura del estado.
¿Hora de alarmarse?
Tsai dijo que el aumento de casos de COVID-19 no debería considerarse un indicio de alarma si la tasa de pruebas positivas también baja a medida que se hacen más pruebas. Sin embargo, esto no ha ocurrido en la Florida. El porcentaje de pruebas positivas en el estado ha subido del cuatro al ocho por ciento en las dos últimas semanas y era de cerca de siete por ciento el 11 de junio, según la cifra más reciente que dada por el Departamento de Salud de la Florida.
Las tasas de positividad se usan frecuentemente como una forma de medir los efectos del COVID-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) le ha advertido a los gobiernos que, antes de la reapertura, las tasas de positividad deberían ser de cinco por ciento o menos durante 14 días como mínimo.
Tsai dijo que la tasa de positividad de la Florida le parece más bien estática, aunque la Florida haya examinado a más personas, lo que le indica que el estado aún no tiene a la enfermedad bajo control.
“La parte que todavía no he visto en la Florida es la desaceleración”, dijo. “La tasa positiva ha sido constante y el objetivo no es mitigar perpetuamente el COVID-19, sino eliminar la enfermedad”.
El número de nuevos casos es otra forma de conocer cómo van las cosas. Es lo primero que se analiza de la información, dijo Toner, aunque también se verifican otros dos indicadores, sobre todo si la enfermedad se propaga durante un largo período de tiempo. ¿Hay un aumento en las pruebas para dar cuenta de los nuevos casos? ¿Hay un aumento en las hospitalizaciones para señalar un empeoramiento de la pandemia?
“Si veo un aumento en los casos, entonces veo el número de pruebas que se están realizando, y si el aumento en los casos se debe a un aumento en las pruebas, deberíamos ver un aumento proporcional en las pruebas, y si no veo que esto, probablemente estemos viendo más transmisión.
“Y luego miro una o dos semanas más adelante para ver si veo un aumento en las hospitalizaciones. Si estoy viendo eso, eso me confirmaría que este número de pruebas positivas es, de hecho, nuevos casos reales que resultan en hospitalizaciones“.
Los datos son imperfectos
Toner dijo que es importante recordar que la información es imperfecta. No todo el que tiene el COVID-19 da positivo, dijo, aunque hay muchas personas que se han contagiado y han arrojado positivo. Tampoco todo el que tenga COVID-19 se ingresa en un hospital, y no todas las admisiones por COVID-19 se archivan, dijo.
“Hay que tomar cada cifra con un grano de sal”, dijo Toner, “por eso pienso que seguir las tendencias es lo que es de veras importante”.
Hay otra medida métrica en la que los expertos en salud se enfocan: las visitas a las salas de emergencia por síntomas de COVID, como tos, fiebre y falta de aire.
“Si veo que las visitas aumentan, entonces me preocupo”, dijo la Dra. Mary Jo Trepka, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública Stempel, de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).
Hasta ahora, estos números han fluctuado, pero permanecen a niveles más bajos de los que se vieron en el peor momento de la pandemia a finales de marzo.
Sin embargo, eso tampoco es infalible, porque muchas personas tienen miedo de ir a una sala de emergencias en medio de una pandemia.
Las personas que acuden a las salas de emergencia “no son más que la punta del iceberg por el COVID”, dijo la experta, “ya que la mayoría tienen síntomas leves o ningún síntoma”.
Por su parte, Tsai señaló que los brotes recientes de infecciones de COVID-19 se pueden controlar con las mismas medidas que los expertos en salud llevan meses recomendando: usar mascarillas en público y practicar el distanciamiento social.
“Una de las cosas más difíciles para el público es de estar encerrado meses en la casa y seguir el distanciamiento social a empezar a dar nuevos pasos”, dijo. “El público debe asegurarse que lo examinen. Asegurar usar mascarillas. Asegurar que se practica una buena higiene. Asegurar no bajar la vigilancia sobre las precauciones a tomar. Eso sigue siendo sumamente importante”