Coronavirus

Hospitales son reacios a imponer las vacunas a los trabajadores. Eso podría cambiar

Quizá no haya mejor argumento para que los empleados del Jackson Health System de Miami-Dade se vacunen contra el COVID-19 que la joven colega enfermera que ha estado hospitalizada con la enfermedad durante las últimas tres semanas.

“Lo hace muy real”, dijo Alix Zacharski, enfermera y gerente de la Unidad de Cuidados Intensivos Médicos del Jackson Memorial Hospital de Miami. “Nos golpea ahora”.

Zacharski dijo que no tenía ninguna información sobre su colega, que es una de los más de 200 pacientes con COVID-19 ingresados en los tres hospitales de Jackson Health en North Miami Beach, Miami y South Miami-Dade. Pero tener que atender a un compañero de trabajo, dijo, es una especie de llamada de atención para aquellos colegas que han decidido no tomar la vacuna.

“Le da un poco más de confirmación de que esto es real”, dijo Zacharski, que está vacunada. “Esto nos puede pasar a cualquiera de nosotros. ... Realmente tenemos que entender que esto es algo que le puede pasar a cualquiera. Todos estamos expuestos. Todos lo estamos. Podemos contraerlo”.

Entre los casi 13,000 empleados de Jackson Health, alrededor del 60 por ciento está vacunado. Esa es una tasa de vacunación inferior a la de Miami-Dade, donde más de 1.6 millones de personas – o el 70 por ciento de la población elegible al 30 de julio – están totalmente vacunadas, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

El director general de Jackson Health, Carlos Migoya, dijo que se siente “frustrado” por el hecho de que un mayor número de empleados y personas de la comunidad no se hayan vacunado, ya que el resurgimiento de la pandemia envía a más residentes de Miami-Dade al hospital.

“Tengo que encontrar la manera de aumentar drásticamente la vacunación de nuestros empleados”, dijo en una entrevista con el Herald.

Cuidar a los colegas hospitalizados puede ser un reto emocional para los médicos, dijo Migoya. Pero el duelo por los que mueren es aún más duro.

“Deben entender que es lo correcto, no solo para ellos, sino para los pacientes y sus familias”, dijo. “Hemos tenido compañeros que han muerto por culpa del COVID”.

En Memorial Healthcare System, la red de hospitales públicos del sur del Condado Broward, alrededor del 61 por ciento de los más de 14,000 empleados se ha vacunado.

Aurelio Fernández, director general de Memorial Health, comentó en una declaración preparada que los administradores están alentando a más empleados a vacunarse proporcionando apoyo educativo para hacer frente a las dudas de forma individual, y llevando carros de vacunación a los trabajadores en el sitio por comodidad y acceso.

A medida que la llamada “pandemia de los no vacunados” sigue aumentando, enviando más pacientes positivos al COVID-19 a los hospitales de la Florida, los administradores se esfuerzan por encontrar la mejor manera de motivar a más empleados para que se vacunen.

Solo un hospital del sur de la Florida ha impuesto la vacunación a sus empleados: El Holy Cross Hospital de Fort Lauderdale. Todos los demás hospitales de la región, incluidos los sistemas hospitalarios públicos de Miami-Dade y Broward, animan encarecidamente a sus empleados a vacunarse. Pero no hay ningún mandato.

Eso podría cambiar pronto.

La semana pasada, el presidente Joe Biden anunció que todos los empleados federales deben vacunarse o someterse a pruebas periódicas. El anuncio siguió a un requisito similar anunciado también la semana pasada por el Department of Veterans Affairs, que obligó a vacunarse o a someterse a pruebas periódicas a todos los empleados.

California y la Ciudad de Nueva York también impusieron requisitos de vacunación para los trabajadores del gobierno y de la salud, mientras que los grupos de presión de la industria y las organizaciones comerciales, incluyendo la American Hospital Association y la American Medical Association, abogaron con fuerza por los mandatos para los trabajadores de la salud.

Aunque la Legislatura de la Florida y el gobernador Ron DeSantis prohibieron los llamados pasaportes de vacunas, los empleadores pueden exigir que todos los trabajadores que entren físicamente en un edificio estén inoculados, según una reciente guía de la Equal Employment Opportunity Commission.

Este mes, el Departamento de Justicia aclaró que los empleadores pueden obligar a los trabajadores a vacunarse aunque la vacuna tenga la autorización de uso de emergencia de la Food and Drug Administration (FDA) y no la aprobación total de la agencia.

Entre el ‘95 y el 99 por ciento’ de los hospitalizados no están vacunados

Aunque cabría esperar que el personal de salud siguiera las orientaciones de los organismos de salud pública y de la comunidad médica, algunos de los que trabajan en hospitales, consultorios médicos, clínicas y residencias de ancianos han rechazado la vacuna.

Los que trabajan en hospitales y diagnostican y tratan a los pacientes, como médicos y enfermeras, son más propensos a vacunarse, según un informe reciente de la American Medical Association y una encuesta realizada en abril por la Kaiser Family Foundation sin fin de lucro y The Washington Post. Y un análisis de WebMD y Medscape Medical News de los datos del Department of Health and Human Services encontró que alrededor de una de cada cuatro personas que trabajan en los hospitales no estaba vacunada a finales de mayo.

En Jackson Health, los médicos encabezan la lista de los que se vacunan, y a partir de ahí disminuye. Alrededor del 90 por ciento de los médicos residentes de tercer año y el 80 por ciento de los médicos adjuntos están vacunados. Alrededor del 55 por ciento de las enfermeras del personal clínico está vacunado y casi el 42 por ciento de los asistentes médicos. Otros 46 empleados han recibido la primera dosis.

Durante una reunión con los trabajadores de Jackson Health en Miami la semana pasada, dijo Migoya, surgió la cuestión de un mandato de vacunación.

Dijo que considera que la atención a la salud es “una vocación superior” y que los trabajadores de salud tienen el deber de proteger a los pacientes de cualquier riesgo que puedan suponer sus cuidadores. Pero se negó a decir si obligará a vacunar a los empleados.

“Estamos considerando muchas opciones diferentes, incluida la de obligar a la vacunación”, dijo. “También estamos considerando lo que dijo ayer el presidente Biden: o te vacunas o te haces la prueba cada semana”.

Migoya dijo que tomará una decisión “en las próximas semanas”, pero que su objetivo es claro.

“Me encantaría que la gente entendiera por sí misma que tiene que hacerlo, pero tomaré medidas más contundentes si es necesario en el momento oportuno”.

Martha Baker, enfermera y presidenta del sindicato que representa a los médicos y enfermeras de Jackson Health, dijo que está a favor de un mandato de vacunación para los empleados.

“Esta es realmente una decisión de riesgo-beneficio que me parece una obviedad”, indicó. “Los cuidadores que representamos –enfermeras, médicos, trabajadores sociales, farmacéuticos, etcétera– han sido educados para confiar en la ciencia, y la ciencia está aquí”.

Baker, que afirma haberse vacunado en diciembre, añadió que podría pedir a la junta directiva del sindicato SEIU Local 1991 que considere la posibilidad de obligar a sus miembros a vacunarse si los administradores del hospital no actúan.

“Creo que la gente tiene que liderar donde pueda”, dijo. “Quiero que nuestros trabajadores de salud lideren esta cuestión de salud pública”.

Baker comentó que las razones que ha escuchado de los colegas que han rechazado la vacuna son variadas. Algunos citan el hecho de que la FDA aún no ha dado su aprobación completa a la vacuna, que sigue bajo el estado de autorización de uso de emergencia desde diciembre.

A otras les preocupa que la vacuna pueda reducir sus posibilidades de embarazo o dañar al feto si se vacunan, a pesar de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) aconsejan a las mujeres embarazadas que se vacunen. Otras dicen que quieren seguir esperando y ver qué pasa.

Luego está la desinformación sobre la vacuna. El personal de salud es tan susceptible a la desinformación como el público en general, quizá más, según Migoya.

“Cuando te dedicas a la salud eres más susceptible a los rumores que al exterior”, dijo. “Lee en internet y vas a encontrar muchísima desinformación. ... Nuestra gente lo lee y algunos creen que saben más y van a esperar”.

Baker dijo que aconseja a sus colegas que “se olviden de internet” y confíen en lo que saben.

“Ahora mismo estamos viendo que entre el 95 y el 99 por ciento de los pacientes que llegan con COVID no están vacunados”, dijo. “¿Qué puede haber más riesgo que no estar vacunado?”.

Preocupación por la pérdida de empleados

El riesgo para los administradores de hospitales no se limita a los empleados que podrían contraer y propagar el mismo virus que está llevando a los pacientes a sus instalaciones.

Algunos administradores de hospitales pueden ser reacios a imponer un mandato de vacunación a sus empleados por miedo a perder personal en favor de los hospitales que no lo hagan. La demanda de enfermeros titulados con experiencia en hospitales es alta debido a la escasez de enfermeros que existe desde hace años y que la pandemia agravó. Muchos están exhaustos después de 18 meses de atender a los pacientes del COVID-19, mientras que otros han dejado los hospitales locales por trabajos de viaje más lucrativos en otros estados.

Uno de los casos más visibles relacionados con el mandato de vacunación para los empleados de los hospitales se produjo en Texas, donde más de 150 trabajadores de salud fueron despedidos o dimitieron tras negarse a cumplir con el mandato de vacunación del Houston Methodist. Los empleados habían demandado a Houston Methodist para detener el mandato, pero un juez federal confirmó la política del hospital.

En el norte de la Florida, dos sistemas hospitalarios han anunciado mandatos de vacunación para los empleados: la Mayo Clinic de Jacksonville y Ascension, que gestiona hospitales desde Pensacola hasta la zona de Jacksonville. La Mayo Clinic fijó como fecha límite el 17 de septiembre para que todos los empleados estén completamente vacunados, pero Ascension da a los empleados hasta el 12 de noviembre para hacerlo.

Migoya, director general de Jackson Health, declaró que debe considerar cuidadosamente si un mandato de vacunación alejaría a una parte significativa de su fuerza laboral.

“Queremos saber qué están haciendo los demás hospitales”, dijo. “Ahora hay una gran escasez de personal de enfermería y lo último que queremos hacer es algo que obligue a nuestros enfermeros a irse a otro sitio”.

Fernández, director general de Memorial Health, dijo que también está observando lo que hacen otros hospitales en todo el país y en el sur de la Florida con respecto a los mandatos de vacunación

“Quizá tenga que ser una decisión que se ejecute colectivamente”, dijo, “dado el impacto que puede tener en la industria de la salud”.

El University of Miami Health System también ha hecho que la vacunación sea opcional para los trabajadores de la salud, incluso cuando los administradores imponen un mandato de vacunación para el resto de la facultad y el personal de la universidad, que deben volver a trabajar en el campus antes del 7 de septiembre.

En un memorándum del 29 de julio dirigido a los empleados de UHealth y de la Facultad de Medicina Miller de la UM, los administradores de la universidad dijeron que seguían lo que “otros sistemas de salud locales” habían hecho al alentar – pero no obligar a – la vacunación del “personal clínico que está de cara al paciente”. Los funcionarios de UHealth no respondieron a una solicitud de comentarios el viernes.

Hospital de Fort Lauderdale exige vacunación

Los administradores de Holy Cross Health en Fort Lauderdale dijeron que no quieren perder médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud durante una pandemia más que otros hospitales.

Pero la empresa matriz de Holy Cross, una red católica sin fines de lucro llamada Trinity Health, anunció el 9 de julio la obligación de vacunar a todos los empleados. Con 92 hospitales en 22 estados y más de 117,000 empleados, Trinity Health estimó que alrededor del 75 por ciento de sus empleados había recibido al menos una dosis de la vacuna.

El doctor José López, director médico de Holy Cross, dijo que es “lo correcto” para los trabajadores y los pacientes.

“Nuestros pacientes y colegas esperan trabajar en un entorno seguro”, señaló. “No quieren trabajar en un entorno en el que puedan estar expuestos al COVID.

López agregó que alrededor del 60 por ciento de los casi 3,000 empleados de Holy Cross están vacunados, y que hay algunas excepciones a la regla, entre ellas las que tienen una razón médica y las mujeres que están embarazadas o tratando de quedar embarazadas.

“Muchas enfermeras son mujeres en edad fértil”, dijo. “Así que eso es una preocupación para ellas”.

López reconoció que algunos empleados se resisten a un mandato, y que espera que algunos que no pueden obtener una exención puedan dejar Holy Cross por hospitales que no exigen la inoculación a los empleados. Dijo que el riesgo de que los empleados se vayan a causa del mandato es “real”.

“Sabemos que probablemente ocurrirá”, añadió. “Pero al mismo tiempo, esperamos atraer a las enfermeras de los hospitales que no lo han exigido y convertirnos en el lugar seguro para trabajar”.

Acabar con la pandemia

Natasha García, enfermera de la UCI del Jackson Memorial, dijo que fue de las primeras de su unidad en vacunarse. García dijo que esperaba que la mayoría de sus colegas se vacunaran, como lo hizo ella, después de las oleadas de pacientes positivos al COVID-19 que casi abrumaron a los hospitales del sur de la Florida en 2020.

“Con todo lo que pasamos y lo traumatizantes y horribles que fueron nuestras experiencias con los pacientes”, dijo, “pensé que la mayoría de las enfermeras se vacunarían, pero no es el caso”.

Aunque la mayoría de sus compañeras de trabajo en la UCI están vacunadas, dijo García, las que han decidido no tomar la vacuna temen que pueda perjudicar su capacidad de quedar embarazadas o causar daños a su feto.

“Esa es principalmente una de las razones”, dijo.

García dijo que apoyaría un mandato de vacunación en Jackson Health, pero no cree que los administradores exijan las vacunas por el riesgo de perder enfermeras cuando haya escasez de ellas y un resurgimiento de la pandemia.

“Creo que muchas de las enfermeras se irían”, dijo García. “Lamentablemente, sé que suena al revés. Mucha gente tiene derecho a decidir lo que hace con su cuerpo, y mucha gente desgraciadamente utiliza esa razón para no vacunarse”.

Migoya dijo que está al límite de su ingenio con la pandemia y con quienes se niegan a tomar lo único que la ciencia afirma que acabará con ella: la vacuna.

“Solo hay una cosa que detiene este estúpido virus: la vacunación. Y punto”, dijo.

“Odio ser un poco crudo con esto”, añadió, “pero creo que habrá gente muy resistente que nunca se vacunará y lo que espero es que se infecte. Si se infectan, crean anticuerpos y ahora tienen resistencia. ... pero al menos la población en general tendrá anticuerpos y habremos superado esta pandemia”.

Daniel Chang
Miami Herald
Daniel Chang covers health care for the Miami Herald, where he works to untangle the often irrational world of health insurance, hospitals and health policy for readers.
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