Arrestan a mujer acusada de robar beneficios SNAP a más de 200 personas
Más de 200 personas fueron víctimas de una mujer que presuntamente robó sus beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), causando una pérdida económica combinada que supera los $120,000.
El Departamento de Policía de Broward identificó a la sospechosa como Tamica Brown, de 43 años y residente de Pembroke Pines, quien fue arrestada el 7 de abril bajo cargos de uso delictivo de información de identificación personal y tráfico de tarjetas de crédito falsificadas.
Entre las víctimas hay una madre soltera con tres hijos que se quedó sin alimentos, una mujer de 95 años y otras personas vulnerables que se encontraron sin acceso a lo necesario para su nutrición.
SNAP es un programa financiado por el gobierno federal y administrado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) a través de su Servicio de Alimentos y Nutrición.
Los beneficiarios elegibles acceden a sus fondos mediante tarjetas de transferencia electrónica de beneficios (EBT), que funcionan de manera similar a una tarjeta de débito o crédito.
Los beneficiarios utilizan la tarjeta EBT junto con un Número de Identificación Personal (PIN) único para acceder a sus beneficios.
Así comenzó la investigación del fraude
La policía informó el lunes que la investigación comenzó el 20 de julio de 2025. Agentes de Cooper City respondieron a una llamada en el Walmart ubicado en 4700 S. Flamingo Road, luego de que una víctima reportara el uso fraudulento de su tarjeta EBT.
Los investigadores indicaron que identificaron aproximadamente a 200 víctimas y una pérdida combinada de más de $120,000.
Hasta el momento, han logrado localizar y entrevistar a más de 30 víctimas.
Cómo operaba el esquema con tarjetas EBT
La investigación, que se extendió durante ocho meses, reveló que Brown operaba un esquema de fraude organizado mediante el cual obtenía ilegalmente números de tarjetas EBT pertenecientes a beneficiarios del programa SNAP, junto con sus PIN y saldos de cuenta, provenientes de diversas fuentes.
La evidencia indicó que estos números de tarjeta fueron robados por medios desconocidos y transmitidos electrónicamente a Brown a través de teléfonos.
Los investigadores afirman que, tras recibir la información robada, Brown presuntamente utilizó los números de tarjeta y los PIN para realizar transacciones no autorizadas, principalmente en la compra de artículos de alta demanda como bebidas energéticas y deportivas.
La acusada supuestamente revendía los artículos comprados fraudulentamente, según las autoridades.