Permanece detenido uno de los menores acusados tras la violación grupal de una niña en Miami-Dade
El viernes, un juez dictaminó que el tercer menor acusado como adulto por la violación de una niña de 12 años en Overtown permanezca en prisión mientras espera juicio.
Xavier Tyson, de 15 años, se mostraba inquieto y jugueteaba con las manos mientras el juez del Tribunal de Circuito de Miami-Dade Richard Hersch emitía su fallo. La fiscalía solicitó mantener a Tyson bajo custodia, citando la gravedad de los cargos.
“No me siento cómodo respecto al grado de culpabilidad”, dijo el juez. “Permanecerá detenido”.
Tyson se sometió a una audiencia Arthur, que permite a los jueces considerar la posibilidad de fijar fianza para acusados de delitos que normalmente no tienen derecho a ella. En dicha audiencia, el Estado debe demostrar que “la prueba es evidente y la presunción sólida” de que el acusado es culpable. Se trata de un estándar probatorio muy elevado, a menudo considerado incluso más riguroso que el de “prueba más allá de toda duda razonable”.
Tyson, Nelson Núñez, de 14 años, y Jusiah Jones, de 13, están acusados de agresión sexual y detención ilegal en relación con la violación ocurrida el 18 de junio de 2025. Sus casos se tramitan en el sistema judicial para adultos; los tres menores se han declarado inocentes.
Vigilancia con monitor de tobillo
Tyson, quien se entregó voluntariamente a las autoridades, fue arrestado el 4 de junio, meses después de la detención de Núñez y Jones. En marzo, Jones fue puesto en libertad bajo arresto domiciliario con confinamiento total, lo que implica una vigilancia constante mediante un monitor de tobillo. Núñez y Tyson permanecen recluidos en el Centro de Detención Metro West.
Durante la audiencia, la abogada Marlene Montaner, representante de Tyson, señaló que existen “múltiples versiones” sobre lo ocurrido la noche de la agresión sexual. Los tres menores ofrecieron declaraciones con detalles contradictorios, afirmó la abogada.
“En este caso, lo único que tenemos es la palabra de tres adolescentes que mintieron en sus interrogatorios”, dijo Montaner. “… Tenemos relatos poco fiables porque los detalles no coinciden”.
Sin embargo, según el fiscal Arvind Singh, Tyson fue la razón por la que se produjo la agresión sexual.
“Tyson tiene el mismo nivel de culpabilidad que Nelson Núñez”, declaró Singh. “Él fue quien incitó a Nelson Núñez a cometer la agresión sexual”.
La tía de Tyson, Amadonne Gabriel, se dirigió al tribunal durante la audiencia. En el momento del incidente, Tyson vivía con su abuela en Miami, pero Gabriel dijo que luego se mudó con ella al área de Orlando. Según relató, la madre de Tyson murió cuando él tenía cuatro meses.
Gabriel expresó su sorpresa ante las acusaciones contra Tyson. Afirmó que su sobrino es un joven respetuoso y obediente al que le gusta jugar con sus primos.
“Él nunca haría algo así”, aseguró Gabriel.
Gabriel dijo que Tyson recibía educación especializada en la escuela y que su nivel de lectura corresponde al de tercer grado. Señaló que notaba que Tyson es diferente a otros chicos de su edad y que debe repetirle las cosas constantemente para que las comprenda. Tyson negaba y asentía con la cabeza mientras su tía hablaba.
“No es un joven de 15 años común”, dijo Gabriel. “Su mente está básicamente en los juegos, como la de los niños”.
Una agresión atroz
La violación ocurrió alrededor de las 10 p.m. en el área de jardines del complejo residencial Green Haven Project, ubicado en el 1160 de la segunda avenida del NW, según un informe policial.
La joven relató a los detectives de la Unidad de Víctimas Especiales de Miami que Núñez la agarró cuando salía de la casa de una amiga y la llevó hasta un sofá situado en el jardín. Allí, Jones y Tyson le sujetaron los brazos y las piernas para impedir que escapara, según el informe.
El detective Louis Joseph testificó el viernes que Tyson no solo inmovilizó a la joven, sino que también le tocó los senos.
Luego, Núñez comenzó a violarla mientras Jones le metía piedras en la boca para intentar evitar que gritara, indicaron los detectives en el informe. La aterradora experiencia duró unos 30 minutos —según contó la joven a la policía— y terminó solo cuando los jóvenes huyeron al escuchar al padre de la víctima llamándola a lo lejos, señala el documento.
El padre y una vecina fueron los primeros en informar del incidente a la policía, según se alega en el informe. La testigo alertó a los agentes al día siguiente y les dijo que creía que la joven había sido violada. Según el informe, ella relató que, entre las 10:00 y las 10:30 p.m., mientras recogía el correo, escuchó a una chica gritar: “¡Basta! No estoy jugando. No estoy jugando”.
Entonces, la mujer gritó hacia donde provenía el sonido: “¿Quién está gritando?”, según dijo a los detectives. Acto seguido, vio al vecino —el padre de la chica— llamando a gritos a su hija, indica el informe.
Había otro chico con el grupo, pero la policía afirma que no participó en la agresión. Él declaró a los detectives que no intervino porque “tenía miedo de que los otros le pegaran”.