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Protestan en oficina de Shalala por anuncio de que venía simpatizante de Fidel Castro

Manifestantes frente a a la oficina de la candidata demócrata por el Distrito 27, Donna Shalala, el 17 de octubre del 2018.
Manifestantes frente a a la oficina de la candidata demócrata por el Distrito 27, Donna Shalala, el 17 de octubre del 2018. cjuste@miamiherald.com.

La mañana de Donna Shalala comenzó con una versión de la Guantanamera en la radio en español, una oportunidad, aunque incómoda, para que la candidata demócrata al Congreso se conectara con los miembros de la comunidad hispana que ella busca representar en Washington.

Pero el miércoles por la tarde, Shalala encontró la sede de su campaña rodeada por un grupo de airados manifestantes, mientras trataba de explicar a los reporteros por qué una legisladora de California que había elogiado al dictador cubano Fidel Castro cuando este murió tenía previsto presentarse en uno de sus eventos de campaña.

Shalala, quien participó en un acto de campaña con la líder de la minoría de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y la candidata al Congreso Debbie Mucarsel-Powell, dijo que el martes que se enteró de que la representante demócrata de California Barbara Lee estaba incluida en un comunicado de prensa de Mucarsel-Powell donde se anunciaba el evento del miércoles en su oficina de Coral Gables.

Luego de la muerte de Castro en el 2016, Lee le dijo a un reportero del San Jose Mercury News que “debemos detenernos, hacer una pausa y llorar su pérdida” y que ella estaba “muy triste por el pueblo cubano”.

“Dirigió una revolución en Cuba que lideró mejoras sociales para su pueblo”, dijo Lee, y agregó que durante sus ocho reuniones con Castro a lo largo de los años, descubrió que era un “hombre inteligente” y un “historiador” que “quería relaciones normales con Estados Unidos, pero no a expensas de los logros de la revolución”.

Lo que comenzó como una multitud de aproximadamente 15 manifestantes, en su mayoría cubanoamericanos, creció a aproximadamente 40 en un momento dado, que golpeaban todas las puertas que podían y gritaban insultos, tanto en español como en inglés, como “Nasty Pelosi” y “brujas”.

Algunos de los manifestantes también condenaron a los demócratas porque dijeron que ignoran cómo sufren los cubanos en la isla y en otros países oprimidos, algunos de los cuales carecen de necesidades básicas como papel higiénico. Es una acusación que los demócratas, especialmente los de Miami, niegan enérgicamente.

No importó. Los manifestantes denunciaron a los demócratas como “comunistas” y saludaron los carteles que apoyaban al candidato republicano Ron DeSantis, que se postula para gobernador, y su compañera de fórmula, Jeanette Núñez. Pero el presidente del Partido Republicano de Miami-Dade, Nelson Díaz, dijo que los manifestantes no estaban afiliados oficialmente a ningún grupo y que, hasta donde él sabía, nadie les había pagado para que estuvieran allí.

Díaz dijo que el grupo se unió porque todos están en contra de dictadores en países como Nicaragua, Venezuela y Cuba. Los manifestantes actuaron con enojo, dijo, ofendidos porque Shalala y Mucarsel-Powell invitaron a Lee a Miami.

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La líder de la minoría de la Cámara, Nancy Pelosi (der.), junto a Donna Shalala (izq.) y Debbie Mucarsel-Powell en el encuentro del miércoles en Coral Gables. Carl Juste. cjuste@miamiherald.com.

La opositora Maria Elvira Salazar dijo al Miami Herald el miércoles que le gustaría que el presidente Donald Trump se reuniera con Raúl Castro, pero los manifestantes no lanzaron vitriólicas críticas contra la candidata republicana.

“No hay nada peor en este país que Barbara Lee”, dijo Díaz.

La programada aparición de Lee fue mencionada por primera vez por Salazar durante un debate televisado el martes. El Distrito 27 tiene unos 280,000 votantes cubanoamericanos.

“Es vergonzoso que un candidato del Distrito 27 traiga a una partidaria del régimen de Castro para que haga campaña con ella”, dijo Salazar en un comunicado de prensa. “Esto no solo es una falta de respeto para el exilio cubano, sino también para los millones de venezolanos y nicaragüenses, muchos de los que viven en este distrito, que están sufriendo como resultado del régimen de Castro”.

El miércoles, la campaña de Shalala publicó una actualización de la lista de invitados sin el nombre de Lee y dijo que Lee “no asistiría”. Pero tras mostrar una posición conservadora en el tema de Cuba cuando su principal rival en las primarias demócratas viajó a la isla, Shalala pudo haber borrado ahora cualquier vestigio de benevolencia.

“No vamos a hacer campaña con Barbara Lee. Ella no vino aquí para apoyarnos”, dijo Shalala. “No estoy de acuerdo con nadie que elogie a Castro o elogie [al líder nicaragüense Daniel] Ortega... o elogie a cualquier otro dictador... Deberíamos imponer fuertes sanciones contra ellos. Quiero dejarlo claro: no todos los miembros del Congreso que vienen aquí estamos de acuerdo en todos los temas, particularmente en el tema cubano o el problema de Nicaragua o el problema de Venezuela”.

Agentes de policía y miembros del Servicio Secreto cerraron el edificio poco después del inicio del evento a las 3:00 p.m. por razones de seguridad. Gritando desde la entrada trasera, unas 15 personas se quejaban de que habían sido invitadas y exigían respuestas.

Una de ellas fue Katy Sorenson, ex comisionada del condado de Miami-Dade, quien dijo que realizó un evento de recaudación de fondos en su casa el martes por la noche para los demócratas.

“Es desafortunado que un grupo de ciudadanos pacíficos no pueda participar con los candidatos que apoyan, mientras los manifestantes pueden hacer lo que quieran”, dijo Sorenson,

Cerca de ella estaba Ronyde C. Ponthieux, quien salió temprano de la escuela para asistir al evento con sus padres. La niña de 11 años estaba ansiosa por preguntarle a Pelosi sobre su postura sobre el Estatus de protección temporal (TPS) para los haitianos.

“Iba a preguntarle si iba a ser nuestra campeona”, dijo la estudiante de sexto grado. “Esto es injusto porque mi papá perdió tiempo y gasolina. No tiene sentido”.

Shalala se defendió al reavivar un ataque que los opositores republicanos de Salazar lanzaron durante el verano: que Salazar había tratado a Castro muy amigablemente durante una entrevista en 1995 que la ex periodista de televisión le hizo al dictador.

Los oponentes de Salazar en la primaria usaron la entrevista para etiquetarla como simpatizante de Castro. Ella calificó los fragmentos que se usaron de la entrevista como “venenosos” y de “no tratar de ilustrar la verdad”, y luego arrasó en las urnas.

“Tengo una oponente que trató a Castro con enorme respeto, le hizo una reverencia y lo llamó ‘el comandante’. Nunca haría eso, ni me pondría al lado de ninguno de ellos en ningún momento”, dijo Shalala. “Necesitamos ayudar al pueblo de Venezuela, necesitamos ayudar a Colombia a absorber a los venezolanos que tienen y necesitamos extender [el Estatus de Protección Temporal] a los nicaragüenses y a los venezolanos.

Pelosi, una congresista demócrata de California, recibió fuertes abucheos cuando salió de la oficina de campaña de Shalala y entró en un SUV negro, que rápidamente se marchó con una escolta de la policía.

Dijo que Lee estaba de campaña en Georgia, y no pudo asistir al evento. Añadió que no sabía cuál era la objeción contra ella y por qué no estaba allí.

“Hablé con ella anoche, dijo que estaba en Georgia”, indicó Pelosi. “Le dije: ‘¿No vendrás?’ Ella dijo: ‘Bueno, estoy en Georgia’”.

Ella sugirió que un reportero entrevistara a Lee para que le preguntara por qué no vino el miércoles. La oficina de Lee no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

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La líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se toma una foto junto a un simpatizante en el acto de campaña del 17 de ocutbre del 2018 en la oficina de campaña de Donna Shalala. Carl Juste. cjuste@miamiherald.com.

Mucarsel-Powell, que se enfrenta al actual representante federal Carlos Curbelo, dijo que le molestaba la “retórica que los republicanos están usando, tratando de acusarnos de ser socialistas.

“Y te diré una cosa”, dijo. “No es solo ofensivo para los cubanos que viven en Cuba, los venezolanos que luchan por sus vidas o los nicaragüenses. Es un insulto para los [hispanos] que viven aquí hoy”.

Frank de Varona, quien participó en la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba y más tarde fue condenado a 30 años por el régimen de Castro hasta que el presidente John F. Kennedy pagó su liberación y las de otros que habían participado en la invasión, dijo que se enteró del evento el martes a través de un correo electrónico. Se sintió insultado, dijo.

Con un cartel que bloqueaba la palabra “Comunista”, De Varona dijo que no podía entender por qué los demócratas simpatizaban con los Castro cuando murió Fidel y por qué apoyan un gobierno que comete “asesinatos en masa”.

“Estoy enojado”, dijo. “Estoy furioso.”

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